Bruselas presiona a Francia para que acepte un calendario y liberalice plenamente sus mercados de gas y electricidad

BRUSELAS. Alberto Sotillocorresponsal
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La responsable de Energía de la Comisión Europea, Loyola de Palacio, propuso ayer la plena liberalización del gas y la electricidad en 2005. La Comisión quiere plazos aún más rápidos para que las empresas se beneficien de la apertura del sector eléctrico en 2003 y del gas en 2004. Un plan con el que se pretende presionar a Francia para que levante y se comprometa con un calendario plenamente liberalizador.

«Estoy convencida de que si los ciudadanos van a aprovechar todos los beneficios de la liberalización, necesitamos ir hacia una situación en la que todos los consumidores tengan el derecho a elegir a su suministrador. Por eso, propondré la plena apertura del mercado a todos los consumidores en 2005, de forma que el mercado destinado a los consumidores no domésticos esté abierto a la competencia en 2003 para la electricidad y en 2004 para el gas», afirmó la vicepresidenta de la Comisión en un discurso pronunciado en el Foro de Davos (Suiza).

En la pasada cumbre de Lisboa los jefes de Gobierno de los Quince aceptaron acelerar la liberalización de los mercados energéticos como parte de su estrategia para modernizar la economía y completar el Mercado Único.

Pero Francia se resiste a comprometerse con un calendario específico y continúa arrastrando los pies en cualquier plan liberalizador. Así que, con esta propuesta, la Comisión intenta preparar el terreno para que, en la próxima cumbre de Estocolmo, los Quince venzan la resistencia de Francia y se comprometa con un calendario específico para la materialización de sus promesas de apertura del mercado del gas y de la electricidad.

Entre otras cuestiones, se trata también de un paso muy recomendable para el perfeccionamiento del Mercado Único, ya que una vez liberalizado el sector perdería sentido el enconado debate sobre si un Gobierno debe o puede vetar la alianza de una empresa privatizada con otra todavía bajo el control estatal.

Aunque la liberalización tampoco será el final del camino en la creación de un Mercado Único de la Energía. «Incluso, una vez adoptadas las medidas propuestas, los mercados corren el riesgo de seguir fragmentados. Y nosotros estamos en el proceso de crear un Mercado Único europeo y no quince mercados liberalizados», añadió Loyola de Palacio.