Bouygues no será candidata a la licencia de móviles UMTS

París, Agencias
Actualizado:

Bouygues Télécom anunció hoy, martes, que se baja de la carrera por la telefonía móvil de tercera generación (UMTS) en Francia. De este modo, sólo quedan dos candidatos para las cuatro licencias que preveía atribuir el Gobierno. En un comunicado, Bouygues consideró que las condiciones del concurso para la adjudicación de licencias UMTS son "disuasorias".

    Con esta decisión, y la retirada la semana pasada del consorcio

formado por Suez Lyonnaise y Telefónica, sólo France Télécom y

Cegetel (filial de Vivendi) están dispuestas a pagar los 4.950

millones de euros por licencia que el Gobierno fijó en abril pasado,

tras el éxito recaudatorio de la subasta en el Reino Unido.

    Al explicar su retirada de la carrera de las UMTS, Bouygues

señaló que aprovechará los avances en compresión digital de los

sistemas GPRS y EDGE, "como solución tecnológica para el desarrollo

del multimedia móvil" a partir de la licencia GSM que explota en la

actualidad.

    Esta alternativa permitirá a la compañía "proponer más

rápidamente ofertas a un costo competitivo y atractivo para los

clientes", aprovechando sus 5,3 millones de abonados al GSM y

evitando riesgos financieros.

    El objetivo es "incrementar de forma duradera la rentabilidad del

grupo y seguir así creando valor para los accionistas", precisó el

operador.

    La cotización de Bouygues bajó un 4,28 por ciento hoy en la

bolsa, después de la caída del 4,6 por ciento de ayer, cuando

empezaron a correr los rumores de que iba a abandonar la carrera del

UMTS.

    Mañana miércoles expira el plazo fijado por el Gobierno para

participar en la licitación de la telefonía UMTS, que permitirá el

acceso a servicios multimedia con teléfonos móviles.

    Hasta ahora, sólo Cegetel ha presentado su candidatura. El

operador público, France Telecom, tiene previsto entregar la suya

mañana.

    Los analistas consideraban difícil la posición de la filial de

telecomunicaciones de Bouygues, participara o no en la licitación.

    La empresa aún no ha conseguido rentabilizar su inversión en

telefonía móvil, tras más de cuatro años y una deuda del 22 por

ciento de sus fondos propios. Su situación podría agravarse con el

pago de la licencia, hasta llegar al colapso.

    Pero otros analistas vaticinaban que, de no entrar en el

concurso, se llegaría a una "muerte lenta" conforme los abonados de

telefonía móvil se fueran pasando del sistema digital actual(GSM) al

UMTS.

    Poco antes de que Bouygues hiciera pública la decisión de su

consejo de administración, el ministro francés de Economía y

Finanzas, Laurent Fabius, pareció descartar un cambio en el sistema

de atribución  de licencias UMTS:

    "En este tema como en otros, cuando se ha establecido la regla,

hay que respetarla", dijo Fabius en la Cámara de Diputados.

    Sin embargo, la Autoridad de Regulación de las Telecomunicaciones

(ART), que ya había criticado la orientación recaudatoria del

procedimiento de atribución, se plantea pedir ahora una revisión del

sistema.

    La ART había insistido en que lo importante era garantizar el

mayor número de operadores posibles, para fomentar una competencia

de la que pudieran beneficiarse los consumidores.

    El Ejecutivo francés había previsto destinar el dinero obtenido

con la atribución de las cuatro licencias UTMS (19.800 millones de

euros para las cuatro licencias) a reducir la deuda pública y, sobre

todo, a reforzar el fondo de reserva para las pensiones.

    La secretaria de Estado de Presupuesto, Florence Parly, trató de

desdramatizar la situación: "los ingresos de las licencias eran

bienvenidos pero no constituían el elemento estructurador de nuestra

política de desendeudamiento y de financiación de las pensiones".