J. M. NIETO

Los bonos sociales de luz y gas acercan a España a otros países europeos

En Francia y Gran Bretaña no está permitido cortar los suministros de energía entre el 31 de octubre y el 31 de marzo

MadridActualizado:

El Gobierno socialista de Pedro Sánchez ha aprobado una mejora del bono social de electricidad y la creación de otro bono social térmico (calefacción y agua caliente) a semejanza de los que ya existen en varios países europeos desde hace años. Así es como funcionan el bono social y los mecanismos de corte de suministro en los principales estados de la UE, según los datos recogidos por Selectra:

España

El bono social de electricidad supone un descuento de entre el 25 y el 40% sobre el total de la factura. Este coste lo pagaban anteriormente las comercializadoras de referencia, aquellas capaces de generar, distribuir y vender la luz. La ley se cambió y pasaron a pagarlo todas las comercializadoras según número de clientes. Sin embargo, el cheque de calefacción lo pagará el Gobierno. La nueva legislación incluye la imposibilidad de cortar la luz a algunos individuos considerados vulnerables. Hasta la fecha, solo se impedía cortar a los servicios esenciales como alumbrado público, suministro de aguas, instituciones vinculadas a la defensa nacional, centros penitenciarios, transporte público, centros sanitarios y servicios funerarios.

Italia

El denominado «bonus sociale» de electricidad y gas supone un descuento del 20% en el coste anual para la electricidad y un 15% en el caso de la factura de gas. Su coste es asumido por el Gobierno y los ciudadanos (por medio de los presupuestos estatales e impuestos). No está permitido cortar el suministro para los clientes «Non disalimentabili», esto es, aquellos cuya vida depende de una máquina que necesite ser conectada a la corriente eléctrica. Lo mismo se aplica para aquellos consumidores cuyo suministro abastezca un servicio público.

Francia

El «chèque énergie» reemplaza desde este año a las llamadas tarifas sociales («Tarif de Première Nécessité» (TPN) para electricidad y «Tarif Spécial de Solidarité» para gas) e incluye el propano, butano, petróleo doméstico, biomasa, calefacción colectiva, etc... También puede usarse para mejorar el aislamiento de la vivienda. El descuento anual oscila entre 48 y 227 euros, según cada situación, con un promedio de 150 euros (el promedio de descuento con las tarifas sociales era 114 euros). De su presupuesto se hacen cargo el Gobierno y los ciudadanos a través de impuestos. Existe la llamada «tregua de invierno» (del 1 de noviembre al 31 de marzo) en la que no está permitido el corte de suministro. Además, existe en cada zona el «Funds de solidarité pour le logement» que ayuda a quienes tienen más problemas para hacer frente a estos pagos. Aquellos beneficiarios del cheque de energía tienen otras ayudas, como que no tienen que hacer el pago de entrada cada vez que se muda a una casa nueva (alrededor de 27 euros para electricidad), y un 80% de descuento en la tarifa que normalmente tendría que pagar si un técnico tuviera que intervenir para cortar el suministro por impago.

Portugal

La «tarifa social de eletricidade» y la «tarifa social de gás natural» ofrecen descuentos del 33,8% para la luz y 31,2% para el gas. Su coste es asumido por las compañías generadoras de electricidad y, en el caso del gas, lo pagan los clientes de esta energía. No existe un parámetro para «consumidores vulnerables». Además, los posibles beneficios dependen del lugar de residencia del consumidor.

Gran Bretaña

Estas ayudas, conocidas como «schemes», no tienen una tarifa como tal y depende de las compañías energéticas. Su desembolso corre a cargo esencialmente del Gobierno. No está permitido cortar el suministro entre el 1 de octubre y el 31 de marzo a los pensionistas que vivan solos o que vivan con hijos menores de cinco años. Además, las principales empresas energéticas han firmado un acuerdo para no cortar la luz a personas con discapacidad, problemas de salud a largo plazo, problemas financieros graves o si hay niños pequeños en la vivienda.

Bélgica

La conocida como «tarif social» incluye la luz y el gas. Aplican la tarifa más barata del mercado y la exencion del pago anual fijo a la comercializadora. Su coste es asumido tanto por las suministradoras como por el Gobierno y los ciudadanos a través de impuestos. Los cortes de energía por impago están prohibidos por ley.