Las Bolsas europeas mantienen las dudas tras el discurso de Trichet

M. L.MADRID. A los mercados de valores les interesaba saber qué decisión tomaba el BCE sobre los tipos de interés, pero estaba mucho más atento a las palabras del presidente del Banco Central Europeo

Actualizado:

M. L.

MADRID. A los mercados de valores les interesaba saber qué decisión tomaba el BCE sobre los tipos de interés, pero estaba mucho más atento a las palabras del presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, tras la reunión del consejo de la autoridad monetaria de la Eurozona. Y las palabras de Trichet no terminaron de alejar la zozobra.

Tras un comienzo de jornada en claro signo positivo en Europa, la publicación del dato de pedidos industriales en Alemania en el mes de julio cambió las tornas por completo. La caída del 7,2% en este indicador alemán fue muy superior al 2% pronosticado por los analistas y los mercados se precipitaron a la baja con rapidez y rotundidad.

En números rojos esperaron la decisión del BCE y reaccionaron con contención hasta conocer las palabras de Trichet. El veredicto fue claro: los guardianes del euro no lo han hecho ahora, pero en cuanto tengan ocasión, a nada que mejore la situación, subirán los tipos de interés porque siguen preocupados por la inflación.

Fuentes consultadas por ABC subrayaron que la previsión sobre la inflación para el último trimestre en la Eurozona es pesimista porque el año pasado los precios del petróleo descendieron precisamente en ese periodo, algo que no es previsible que vuelva a ocurrir. De hecho, ayer el West Texas americano volvió a repuntar y superó los 76 dólares por barril.

Para colmo, el mercado de valores constató que las tensiones de liquidez -que parecían superadas a finales de agosto-, vuelven con renovadas fuerzas y ayer fue necesario que el BCE inyectara de forma extraordinaria otros 42.259 millones de euros a un día.

Rebaja del euribor

El efecto beneficioso de esta intervención fue la relajación del Euribor, que se situó en el 4,781% frente al 4,807% de la jornada precedente. El pernicioso, en cambio, fue transmitir a los mercados la sensación de que la situación no está bajo control, ni mucho menos, y que en cualquier momento puede agravarse la tensión de liquidez en la Eurozona.

«La situación sigue sin clarificarse, porque la amenaza de una subida de tipos de interés en octubre está sobre la mesa», señalaron algunas fuentes, que añadieron que «el mantenimiento de los tipos de interés alivia un poco la situación de las Bolsas, pero a medida que vaya acercándose el final del mes, volverá la tensión al mercado».

De momento, la reacción de las Bolsas europeas fue positiva, aunque tibia. Sin grandes alegrías, los índices remontaron el vuelo y poco a poco salieron de las pérdidas, con la excepción del Ibex español, que no tuvo fuerza suficiente y se vio lastrado por el ya casi tradicional castigo de los inversores a las constructoras.

Al cierre, el selectivo español arrojaba unas pérdidas del 0,29%, mientras el FTSE londinense avanzaba un un 0,68%, también animado por el mantenimiento de los tipos en Gran Bretaña. El Dax de Francfort avanzó un 0,44% y el CAC parisino un 0,45%.

Por lo que se refiere a Nueva York, el único sobresalto fue la nueva inyección de la Fed por 31.250 millones de dólares. El Dow Jones tuvo una sesión en positivo.