La sede de BlackRock en Nueva York
La sede de BlackRock en Nueva York - AFP

BlackRock repatria sus beneficios en Europa a través de paraísos fiscales

Hasta 2018, la entidad desviaba sus dividendos procedentes de la UE a Jersey; desde entonces, ha agregado a su entramado otras dos empresas de las Islas Caimán

La gestora de fondos omitió de su organigrama a la empresa de Jersey y otras tres de Delaware en un documento de 2018 dirigido a inversores

MadridActualizado:

El Brexit ha supuesto un punto y aparte en la operativa societaria de BlackRock. Tal como adelantó ABC, la mayor gestora de fondos del mundo -más de 6 billones de dólares en activos- se vio obligada en 2018 a rediseñar su estructura empresarial en la Unión Europea a causa del Brexit. Pero el cambio de cromos no quedó ahí. Aprovechó las modificaciones accionariales para situar a dos empresas de las Islas Caimán como intermediarias de los dividendos obtenidos por su actividad en el Viejo Continente.

El sistema elaborado por el principal inversor del Ibex 35 -unos 18.000 millones de euros en cartera- comienza en los mercados de cada país. En la mayoría de territorios comunitarios actúa bajo la fórmula de las sucursales. A cierre de 2017 estos establecimientos permanentes dependían de una sociedad en Reino Unido -BlackRock Investment Management (UK) Limited-; a partir de 2018, obligado por el Brexit, fijó en Holanda su nuevo centro de operaciones en la compañía BlackRock (Netherlands) B.V. En ambos casos dichas empresas reciben toda la facturación de sus filiales.

Estructura previa

Bajo su «modus operandi» hasta 2018, los beneficios distribuidos iban a parar en forma de dividendos a otra empresa británica, BlackRock Group Limited, su matriz final en Europa. Aquí es donde aparecía su entramado ligado a paraísos fiscales (según la lista que maneja España). Esta última sociedad desviaba sus dividendos a BR Jersey International Holdings LP, registrada en Jersey, un territorio dependiente de la Corona británica pero ajeno a la UE. Entre los últimos cinco años, unos 2.330 millones de libras.

Tras ello, los beneficios que estimaran repartir cada año terminaban en Delaware (Estados Unidos), donde BlackRock tiene su cuartel general a nivel mundial. Una operativa en la que ya la gestora hacía pasar parte de sus ganancias distribuidas por un territorio donde los dividendos tributan al 0%. En la actualidad, el panorama incluye notables cambios.

A partir de 2018, BlackRock actúa en la UE a través de Holanda y relega a BlackRock Investment Management (UK) Limited a un segundo plano. La sociedad de Países Bajos ahora es propiedad de la británica BlackRock Finance Europe Limited y esta, a su vez, de BlackRock Group Limited. La matriz en Europa continúa siendo la misma que en los años anteriores pero los dividendos que reparta a futuro no irán directamente a Jersey sino que transcurrirán antes por un paso intermedio.

Tal como consta en un anexo a las cuentas de su matriz última en el Viejo Continente, la gestora ha colocado a BlackRock Cayman 1 LP como su siguiente sociedad en la cadena antes de llegar a Jersey y EE.UU. Es decir, que los beneficios que reparta Blackrock Group Limited a partir de ahora los harán pasar por el paraíso fiscal de las Islas Caimán. Una jurisdicción donde los dividendos están gravados al 0%. Asimismo, la entidad estadounidense también ha colocado una segunda sociedad matriz en estas islas caribeñas, BlackRock Holdco 3, LLP.

Desde Caimán, la operativa se mantiene idéntica a un año antes. Pese a la opacidad de esta jurisdicción, en documentos remitidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, cuando BlackRock compra participaciones relevantes de una empresa aparece que, tras Caimán, los siguientes puntos de paso siguen siendo Jersey y Delaware.

Este entramado, aunque legal, permite que los dividendos que reparte de sociedad en sociedad queden exentos de pagar impuestos por los convenios entre los territorios en cuestión y el sistema tributario de Caimán y Jersey, según explican expertos fiscalistas.

Sociedades omitidas

Más allá de ello, BlackRock no actuaba hasta 2018 con total transparencia. En un documento para inversores detallaba su red societaria... aunque omitía el entramado desde Reino Unido a EE.UU.

La compañía registrada en Jersey y otras tres de Delaware no figuraban en ningún apartado del informe como punto de paso para sus dividendos. La entidad se limitaba a reseñar -mediante un esquema en el que se refleja que hay empresas intermedias omitidas- que la matriz de BlackRock Group Limited (Reino Unido) era directamente BlackRock Inc., la empresa final en Delaware. Estos papeles, sin embargo, fueron elaborados antes de colocar a las dos empresas de las Islas Caimán en su telaraña fiscal.

Preguntado por ABC, BlackRock defiende su relación con los dos paraísos fiscales. «Estas sociedades domiciliadas en las Islas Caimán otorgan a BlackRock una mayor flexibilidad a la hora de distribuir la liquidez y atender nuestras necesidades de inversión a medida que van surgiendo. Se han constituido en estos territorios porque su legislación y su marco jurídico están bien desarrollados, ofrecen seguridad, facilitan la inscripción y son lo suficientemente flexibles como para dar cobertura a las necesidades del negocio».

Y siguen: «BlackRock paga en EE.UU. los impuestos correspondientes a los dividendos percibidos, además de los impuestos sobre los beneficios que generan sus actividades en todos y cada uno de los países europeos, con independencia de que existan sociedades interpuestas. La firma no paga menos tributos por el hecho de que los dividendos se abonen desde Europa a EE.UU. a través de sociedades constituidas en Jersey o las Islas Caimán»,