El consejero delegado de BBVA Carlos Torres
El consejero delegado de BBVA Carlos Torres - BBVA

BBVA gana 1.340 millones, un 12% más, y España aporta de nuevo la cuarta parte del beneficio

La entidad ha compensado con menos saneamientos la caída de los ingresos por la depreciación de las divisas

MADRIDActualizado:

La limpieza masiva de balance que hizo BBVA el año pasado al vender de un plumazo 14.000 millones de euros en activos improductivos empieza a tener consecuencias visibles en la cuenta de resultados. La entidad presisida por Francisco González obtuvo entre enero y marzo un beneficio de 1.340 millones de euros, un 11,8% más que en el primer trimestre de 2017. Lo hizo gracias a una reducción de los saneamientos del 41,7% que compensó la caída de ingresos provocada por la depreciación de las divisas de algunos mercados en que opera frente al euro. Esa enajenación de inmuebles adjudicados ha permitido que el negocio en España recupere un peso notable en las cuentas del grupo.

La actividad puramente bancaria de BBVA en España le generó unas ganancias de 437 millones de euros, mientras que la inmobiliaria, tras ese saneamiento, le ocasionó pérdidas de "solo" 27 millones. Así las cosas, España supone ya el 25,1% del resultado atribuible, el nivel más alto desde 2011 y solo por detrás de México (34,9%). "Lo lógico es que siga aumentando", ha dicho el consejero delegado del grupo, Carlos Torres, en una videoconferencia con los medios de comunicación.

Aun así, el negocio bancario en España sigue dando muestras de debilidad. Debido a la menor demanda crediticia y los bajos tipos de interés, el margen de intermediación de BBVA en nuestro país cae un 1,6%, aunque crece la facturación por comisiones un 7,8%. Esto no compensa los menores resultados por la compraventa de deuda pública (-26%), que hacen descender los ingresos totales un 4,8%. La reducción de gastos (-4,2%) y las menores dotaciones a provisiones (-32,5%) permiten mejorar el beneficio en su mercado de oprigen un 17,3%.

Lo cierto es que BBVA demuestra pulso comercial e ingresos recurrentes en el resto de sus principales mercados: México, Turquía y América del Sur, donde los ingresos del banco crecen a muy fuerte ritmo. Sin embargo, la apreciación del euro frente a las divisas de esos países ha hecho que los margenes del grupo en las tres regiones caigan, en línea con lo que le está sucediendo al resto de multinacionales españoles con intereses en esos mercados.

En ese contexto la facturación total de BBVA ascendió a 6.096 millones de euros, un 4,5% menos –un 4,2% más a euros constantes–, que pudo compensar con una reducción de gastos del 5% –influidos también por el tipo de cambio, pues crecen un 3,2% a moneda constante– y, sobre todo, de las provisiones para saneamientos.