El BBVA advierte a Endesa e Iberdrola que no aprobará la fusión con la actual ecuación de canje

El BBVA ha mostrado a Endesa e Iberdrola su negativa a apoyar la fusión de estas dos compañías eléctricas en las actuales condiciones financieras acordadas por los consejos de administración a mediados de octubre. Como accionista de Iberdrola, y dada la cotización actual de las dos empresas, el BBVA considera que la ecuación de canje no es atractiva para acudir a la operación.

MADRID. J. A. Navas, P. Ruiz Montero
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El BBVA mantiene sus dudas sobre la fusión de Endesa e Iberdrola, a pesar de los intentos que las dos empresas eléctricas están llevando a cabo estos días por persuadir al que, sin duda, es el accionista más afectado por el proyecto de integración.

El banco ya rechazó la operación con motivo del consejo de administración que Íñigo de Oriol convocó a mediados de octubre para ratificar el acuerdo con Endesa. En aquel momento, el argumento del BBVA estuvo apoyado en la existencia de otra oferta alternativa que el presidente de Iberdrola no había sometido al consejo. Con el argumento de que no podía discernir entre la conveniencia de una u otra opción, el BBVA dejó en suspenso su respaldo a la fusión.

Sin embargo, ahora la situación es diferente por cuanto que la opción alternativa, procedente de Repsol-Gas Natural, ya no existe, de modo que el BBVA tendrá que decidir si la operación de fusión con Endesa es, en sí misma, favorable a sus intereses como accionista de Iberdrola.

Es en este terreno en el que se inscriben los contactos que los dos consejeros delegados de Endesa e Iberdrola, Rafael Miranda y Javier Herrero, respectivamente, están llevando a cabo ante su homógolo del BBVA, Pedro Luis Uriarte, con el fin de asegurar el apoyo del banco en las Juntas de fusión que se celebrarán el próximo mes de abril.

Sin embargo, en este momento, el plantemiento del BBVA sigue siendo contrario a la operación. O cuando menos, no es proclive a dar el placet a la fusión. La razón sigue siendo técnica, y es que la evolución de las cotizaciones de las dos empresas a lo largo de estos últimos meses ha supuesto una pérdida importante del atractivo con que fue presentada en su día la integración. La ecuación de canje a los actuales precios de mercado supone una prima de tan sólo un 3,2 por ciento para los accionistas de Iberdrola que recibirán 18 acciones de Endesa más 25 pesetas por cada 23 títulos de la eléctrica vasca. Cuando se anunció la fusión, la prima era de un 9,6 por ciento y la verdad es que desde entonces el mercado no ha apoyado precisamente la operación, sino más bien todo lo contrario.

Además, en el ambiente flota todavía la gran oportunidad perdida que representó la non nata OPA del grupo Repsol. Como se recordará, la petrolera que preside Alfonso Cortina ofrecía, a través de Gas Natural, un total de 18 euros por cada acción de Iberdrola, que ayer valían en Bolsa 14,10 euros. Dicho de otro modo, una prima del 28 por ciento.

Con estos antecedentes, las gestiones de Endesa e Iberdrola ante el BBVA parecen encaminadas al fracaso, so pena de que las dos eléctricas decidan cambiar el paso de la fusión y modificar la ecuación de canje, de forma que los accionistas de la eléctrica vasca puedan sentirse verdaderamente tentados por acudir a la fusión. Esto es lo que Pedro Luis Uriarte les ha recomendado a sus interlocutores en los contactos que han mantenido en días pasados. Otra alternativa también barajada sería la distribución por parte de Iberdrola de un dividendo extraordinario con cargo al pasado ejercicio 2000, al margen, por supuesto, del que ya está anunciado y descontado en el proceso de fusión. En concreto, Iberdrola ha previsto como parte de la fusión un dividendo a cuenta de 0,23 euros por acción que se une a otro complementario de 0,31 euros.

EDP SE VA DE IBERDROLA

La decisión del BBVA cobra especial trascendencia a tenor de las críticas que está recibiendo la operación de concentración de las dos grandes empresas eléctricas españolas. Una vez que el Gobierno resuelva el expediente y si la decisión es positiva, el momento culminante de la fusión será la Junta General de Iberdrola, en la que todas las miradas apuntarán, sin duda, al BBVA. De ahí el interés de las dos eléctricas por asegurar el voto positivo de un accionista que, esta vez más que nunca, se va a erigir en el gran socio de referencia de Iberdrola.

Por otra parte, el acuerdo estratégico firmando en 1998 entre Electricidade de Portugal (EDP) e Iberdrola se debe «revisar profundamente» por la fusión de esta última con Endesa, dijo ayer a Efe una fuente de la empresa lusa. La empresa portuguesa quiere vender su 3 por ciento.