Las hipotecas a tipo variable se llegaron a conceder a Euribor más un 0,4% antes de la crisis
Las hipotecas a tipo variable se llegaron a conceder a Euribor más un 0,4% antes de la crisis - ABC

Los bancos relanzan las hipotecas a tipo fijo para evitar el Euribor

Estos préstamos son ya el 9,8% del total, frente al 2,6% que suponían en 2008

MADRIDActualizado:

El actual escenario de bajos tipos de interés puede provocar un cambio no solo en los hábitos de ahorro de las familias españolas sino también en cómo se financian. Con el Euribor en mínimos históricos, los bancos han visto mermados sus ingresos por los créditos para la compra de vivienda referenciados a ese índice variable. En esa coyuntura, las entidades están potenciando la contratación de hipotecas a tipo de interés fijo para tratar de mantener su facturación.

Al cierre de 2015 las hipotecas a tipo fijo representaban el 9,8% del total de nuevos préstamos concedidos para esta finalidad, cuando un año antes suponían el 6,4%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Es decir, en doce meses han incrementado su peso más de un 53%. En 2008, tras el estallido de la crisis y la burbuja inmobiliaria, suponían únicamente el 2,6%, de forma que el 97,4% de las hipotecas se contrataban a un tipo de interés variable, ligado casi siempre al Euribor.

La expansiva política monetaria ha provocado una progresiva reducción del precio oficial del dinero que ha contagiado al Euribor, que este mes se sitúa ya de media en el -0,014%. Esto ha abaratado las cuotas de esas hipotecas a tipo variable y ha reducido el interés de los nuevos préstamos, presionando el margen de intermediación de las entidades.

Por eso los bancos han lanzado una ofensiva comercial por la cual están incentivando la financiación de vivienda con hipotecas a tipo fijo. Durante el año pasado, de las 56 nuevas hipotecas lanzadas al mercado por las entidades, 19 eran a tipo de interés fijo, según un estudio del comparador «Bankimia.com». Es decir, un tercio de la nueva producción.

Además, los bancos están compitiendo en precio en este segmento. El tipo medio ronda el 2,6%, y algunas entidades lo han reducido ya hasta el 1,8% siempre y cuando el hipotecado domicilie su nómina y contrate un mínimo de productos con ese banco, como seguros, planes de pensiones y tarjetas de crédito.

Diferencias entre una hipoteca y otra

A diferencia de los créditos a tipo variable, cuyo interés varía en función del nivel mensual del Euribor, en las hipotecas a tipo fijo el cliente conoce de antemano el interés que pagará cada mes por el dinero que le ha prestado el banco. Eso da estabilidad en los pagos frente a la volatilidad del mercado, precisamente el reclamo comercial de los bancos. Eso sí, también tienen inconvenientes, como mayores comisiones.

Actualmente, con el Euribor en negativo pueden carecer de sentido, pues se conceden hipotecas a un tipo variable igual al Euribor más un diferencial del 1%, lo que arroja un interés mensual próximo al 1%, muy por debajo del 2,6% medio de las hipotecas a tipo fijo.

Sin embargo, bastaría con que el Euribor supere de nuevo el 1,5% y ronde el 2%, algo nada descartable —en 2008 rozó el 6%—, para que una hipoteca a tipo fijo concedida ahora suponga dentro de unos años un ahorro respecto a otra a tipo variable. Hay que tener en cuenta que estos créditos se concede a plazos de entre 10 y 30 años.