El primer ministro italiano, Giuseppe Conte
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte - EFE

El Banco Central Italiano hiela al Gobierno populista: «el país, en recesión técnica»

Crecimiento negativo en los dos últimos trimestres del 2018, y recorte del PIB para el presente año, rebajándolo desde el 1% al 0,6%

RomaActualizado:

Ducha helada para Italia. El país habría entrado en recesión técnica. Según los datos aportados por el Banco Central italiano, también el último trimestre del 2018 se habría cerrado con signo negativo, con un crecimiento situado entre -0,2 y 0%. Teniendo en cuenta que en el tercer trimestre del pasado año también hubo un crecimiento negativo (-0,1%), Italia habría entrado en recesión técnica, al producirse durante dos trimestres seguidos la contracción de su economía.

El Banco Central ofrece un panorama muy sombrío para el presente año: Recorta el Producto Interior Bruto un 0,4%, desde el 1% hasta el 0,6%. Varios elementos han contribuido para cerrar el año con los medios hablando de «recesión técnica». En el plano internacional han pesado las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, además de la perspectiva de un Brexit sin acuerdo entre Gran Bretaña y la Unión Europea. A nivel interno, se destaca la incertidumbre política que ha dominado en la elaboración de los presupuestos para el 2019, con una interminable batalla política y tensión entre Roma y Bruselas. Todo ello ha pesado en el clima de confianza nacional: Las empresas han reducido sus inversiones y las familias han recortado sus gastos. El último trimestre del 2018 se ha visto marcado, además, por una disminución de los consumos eléctricos y una nueva reducción de la venta de automóviles.

Escenario catastrófico

Los analistas consideran que se abre un escenario catastrófico para el gobierno de coalición populista, formado por el Movimiento 5 Estrellas y la Liga. Sus cuentas con Bruselas se complican y ya se habla de la posibilidad de que el ejecutivo tenga que hacer nuevos recortes, si la ralentización de la economía registrada en los dos últimos trimestres del 2018 prosigue en el nuevo año. El gobierno intentará por todos los medios evitar los recortes antes de las elecciones europeas de mayo próximo.

En cualquier caso, el recorrido será tortuoso, porque las diversas agencias de calificación de riesgo se pronunciarán sucesivamente en febrero, marzo y abril. Si sus juicios fueran severos, no es descartable, dicen los analistas, nuevas turbulencias en los mercados. Frente a este escenario, será muy complicado para el gobierno populista llevar a la práctica su programa de aumento de gasto para sus dos iniciativas fundamentales, sus dos banderas electorales, en la ley de presupuestos: La renta de ciudadanía, con el pago de 780 euros mensuales a los parados; y la contrarreforma de las pensiones, con reducción de la edad de jubilación.