Banca y Carteras industriales

Banca y Carteras industriales

AMANCIO FERNANDEZ
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Esta crisis pondrá en cuestión las carteras industriales de bancos y cajas. Cada vez son más, especialmente bancos, los que apuestan por hacer banca pura. Otra de las consecuencias de esta crisis es poner en cuestión las participaciones industriales de bancos y cajas. Especialmente de estas últimas que han acumulado crecientes inversiones industriales, demasiadas veces presionadas por los políticos de turno. Y aunque con fortuna desigual, muchas han tenido resultados ruinosos, más en el sector inmobiliario, y otras, importantes quebrantos en sus balances y resultados por la caída de beneficios, de dividendos y de valor bursátil o contable. Rotos añadidos a unas cuentas de bancos y cajas ya minadas por la crisis y la morosidad.

Lo que resucita otra vez el viejo dilema, nunca resuelto en España, de hacer banca mixta, con participaciones industriales más o menos estables, o el modelo anglosajón de zapatero a tus zapatos. En esa escuela estuvo el Popular de Luis Valls y algún otro banco que no olvidaron que otras crisis se llevaron por delante a los llamados bancos industriales y algunos otros que apostaron por tener carteras industriales. De aquella época vienen varias de las participaciones históricas de algunos bancos, que han ido liquidando, con un trasvase paralelo en muchos casos a las cajas. Un proceso contínuo de ventas, que se agudizará en cuanto suba el valor en Bolsa o aparezcan compradores, bien porque el modelo elegido es la banca pura, o por necesidad de apuntalar capital y reservas. En dos años se ha reducido a un tercio el valor de la cartera industrial de bancos y cajas que a finales del 2007 llegó a casi 150.000 millones de euros, también por la caída bursátil.

El Santander de Emilio Botín apuesta por la banca y este mes liquidó su última participación industrial significativa con la venta del 32,5% de Cepsa a IPC. Y no parece que Botín vuelva a tener cartera industrial, excepto las «obligadas» por ejecución de garantías. Un modelo al que se suma Francisco González que en su día vendió una participación histórica en Iberdrola, además de Repsol e iberia, aunque mantiene su casi 6% en Telefónica.

Otro cantar es el de las cajas, en las que con excepciones, han acumulado importantes carteras de participaciones industriales y financieras, que algunas han agrupado en holding para su salida a Bolsa. Criteria lo hizo con no muy buenos resultados y otros proyectos como Cibeles o el de la Can se han quedado en el limbo.

La Caixa sigue teniendo, y dicen que vocación de permanencia, importantes paquetes en Repsol, aunque quiso vender al menos una parte a la rusa Lukoil, en Abertis, Agbar y Gas Natural. También CajaMadrid tiene una cartera importante y ha sido la última en sufrir un quebradero de cabeza en SOS. Sigue con el 23% de Iberia y con fuertes paquetes en Indra, Realia y Mapfre, aunque vendió, y con buenas plusvalías su 9% que tuvo en Endesa. En camino inverso, obligada por la crisis, va Caixa Cataluña que vendió en Abertis, o Caixa Galicia que vendió Fenosa y Ence. Y Bancaja, BBK, y con menos participación otras cajas, se mantienen en Iberdrola, en la que Ignacio Galán les mima para hacer frente a la entrada de la ACS de Florentino Pérez. Y donde han tenido que entrar bancos y cajas, quizá purgando sus excesos crediticios, es el sector inmobiliario: Metrovacesa, Colonial... para buscar más adelante una salida airosa. Al igual que otras cajas que han entrado en empresas de dudosa viabilidad, y muchas veces con mortíferas concentraciones de riesgo, empujadas a veces por los políticos de turno.

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