Imagen de archivo del interior de la Bolsa de Madrid
Imagen de archivo del interior de la Bolsa de Madrid - JOSÉ RAMÓN LADRA

La banca recupera desde junio casi 50.000 millones de su valor en Bolsa

Las perspectivas de más inflación y una normalización monetaria disparan un 43% la cotización del sector financiero español

MADRIDActualizado:

Los problemas de solvencia y morosidad primero, ahora la presión de los tipos de interés cero sobre los ingresos y la constante incertidumbre regulatoria han convertido a la banca en un sector económico poco atractivo para invertir. Prueba de ello es la sangría que ha sufrido en Bolsa durante los años de la crisis. Sin embargo, las acciones de las entidades financieras acumulan cinco meses de remontada. Los ocho bancos españoles cotizados han recuperado un 43% o 49250 millones de euros de capitalización bursátil desde el pasado 27 de junio, solo un día después de las elecciones generales y tras el triunfo del Brexit.

Ese día las acciones de esos bancos, que mantenían una larga tendencia bajista, tocaron suelo. Desde entonces el Sabadell ha repuntado un 18,1%, el BBVA un 34,7%, Bankinter un 33,2%, Santander un 47,6%, Bankia un 55,7%, Caixabank un 71,4% y Liberbank un 80,3%. Solo el Popular, debido a su crisis particular, han seguido cayendo (-15,2%). Eso sí, este rally en Bolsa es una tendencia global: solo en el índice europeo Eurostoxx el sector bancario acumula en ese tiempo una subida del 50%.

Valor en libros

Una de las primeras explicaciones de la posterior remontada es el bajo precio al que cotiza el sector, de forma que sea una ganga para los inversores. «Las valoraciones eran ridículas», dice el gestor de fondos de Abante Asesores José Ramón Iturriaga. La cotización del BBVA y de Bankia es hoy de 0,81 veces su valor en libros, por delante de Caixabank y Santander (0,74), el Sabadell (0,54), Liberbank (0,35) y Popular (0,27). Solo Bankinter, disparado en Bolsa, cotiza por encima de su valor contable (1,64).

Junto con ese rebote, todos los analistas consultados explican que esta mejoría se basa en unas mejores perspectivas de crecimiento económico e inflación y una incipiente normalización de la política monetaria y de la presión regulatoria, lo que tendría un impacto muy positivo en las cuentas.

«Los inversores estarían empezando a ver que más allá de la inercia bajista hay valor, que los bancos tienen una sólida posición de capital y que se están esforzando en generar nuevos ingresos», apunta el portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), José Luis Martínez Campuzano.

Morgan Stanley acaba de revisar su pronóstico para algunos de los bancos del Ibex 35. Para Bankinter, que cotiza ya por encima de los 7,5 euros, su máximo histórico, eleva su precio objetivo de 6,3 a 6,5 euros por acción, el de Caixabank de 3,4 a 3,5 euros y el de Bankia de 1,05 a 1,10 euros. De hecho, este banco de inversión ha colocado a las antiguas cajas de ahorros catalana y madrileña en su lista de bancos europeos preferidos.

Entre los banqueros tampoco pasó desapercibido que Moody’s elevase la semana pasada el «rating» del Sabadell al grado de inversión por primera vez desde 2012, lo que se interpretó como una cambio de percepción en torno al sector.

Normalización monetaria

¿Qué ha pasado para que se haya producido ese viraje? En primer lugar un giro en las perspectivas macroeconómicas y monetarias cuyo gran beneficiario sería la banca. Un mayor crecimiento del PIB y más inflación, impulsados en parte por la política fiscal expansiva anunciada por Donald Trump, así como una posible subida de los tipos de interés en EE.UU. provocarían una subida de la curva de rendimientos y, por tanto, de los ingresos y la rentabilidad de la banca.

No es que el BCE vaya a subir también los tipos, pero ya no va a profundizar mucho más en sus medidas expansivas, lo que de algún modo implica cierta normalización. Y eso podría hacer que el Euribor, al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas, principal fuente de ingresos de bancos «retail» como los españoles, ahora en el -0,079%, cambie de tendencia y deje de caer o suba tímidamente, generando más facturación a las entidades.

«Los bancos españoles serían los que mejor se comportarían» en ese escenario, señala Morgan Stanley. Bankia, por ejemplo, sería el grupo más beneficiado por un repunte del Euribor ya que tiene la exposición más elevada a hipotecas.

Todo el sector financiero europeo está además ejecutando planes de reducción de costes y enajenando activos no estratégicos para mejorar sus índices de rentabilidad y preparar sus estructuras y negocios para absorber ese cambio de rumbo en la economía.

«Hay algunos bancos específicos que han hecho su trabajo durante estos años desde el punto de vista de capital, de preparar su modelo de negocio para este entorno de tipos bajos y de cara a la transformación tecnológica que son buenas oportunidades de inversión», explicaba recientemente a ABC el presidente y director de inversiones de Bestinver, Beltrán de la Lastra.

Pragmatismo supervisor

«Además hay voces que ya hablan de que el proceso regulatorio, aunque siga, podría estar más cerca que lejos de su final», explica la patronal bancaria. El lastre que la agresiva política monetaria y la incertidumbre normativa están teniendo sobre la rentabilidad del sector y por extensión en su capacidad para financiar la economía real ha llevado a los supervisores a replantearse la intensidad de esas políticas.

Un mayor pragmatismo por parte de los reguladores —más claridad normativa y medidas más laxas— se traducirá, según los analistas, en más capacidad para prestar y una mejor visibilidad de las políticas de dividendos.