La crisis hunde los precios de los garajes, al ralentí
Un coche entra en uno de los garajes de Sanchinarro - guillermo llona

La crisis hunde los precios de los garajes, al ralentí

«Muchos vecinos que antes no querían reconocer que la crisis les afectaba, desde hace año y medio los están bajando», asegura Julián, conserje en el madrileño barrio de Sanchinarro

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Aunque el descenso va por detrás del de la vivienda, la crisis empuja hacía abajo los precios de las plazas de garaje. Si bien existe movimiento en la venta de plazas de garaje, el de los alquileres es mucho mayor. ABC.es ha buscado en el nuevo barrio de Sanchinarro, en Madrid, datos que ilustren esta tendencia. Nos los ha dado Julián, que lleva trabajando como conserje de una urbanización del barrio desde que éste nació hace diez años, en los primeros del siglo XXI.

Sólo unos pocos vecinos desahogados alquilan plazas de garaje de 90 euros a 110

«Aquí hay, aproximadamente, unas 600 plazas de garaje, ninguna está en venta», afirma Julián. «Cero ventas, desde aproximadamente tres o cuatro años no se vende ni una sola plaza. Antes se vendían una o dos, pero no ha habido un cambio relevante en este sentido. No es el movimiento que se espera de una urbanización de este tamaño, pero en otras comunidades de la zona tampoco se vende mucho», asegura. Las cifras interesantes están en el alquiler de las plazas de garaje.

«A lo largo del año se alquilan unas seis plazas de garaje, muy pocas», nos dice el conserje. En esta urbanización de Sanchinarro el precio del alquiler ha experimentado una bajada de más del 20%. «Antes, dependiendo del tamaño de la plaza, había plazas que se alquilaban a 100 euros, otras a 90 y 80, pero el precio menor de la plaza más pequeña estaba a 80. Desde hace un año y medio varias plazas, que antes se alquilaban a unos 90 euros mensuales, se están alquilando a 70 euros», afirma Julián.

En esta urbanización el precio del alquiler de la plaza ha caído más del 20%

El conserje cuenta cómo a algunos vecinos que se negaban a ver la realidad, ésta, al final, ha terminado por darles una bofetada. «Muchos, antes, consideraban que la crisis no les afectaba, no querían reconocerlo, y mantenían los precios, pero desde hace año y medio los están bajando». Claro que hay a quienes, por su situación económica más desahogada, la crisis afecta de otra manera. «Hay vecinos que tienen una plaza estándar, que se alquilaba a 90 euros, y la alquilan hoy a 110. Como no necesitan el dinero la mantienen así, desocupada. Son pocos, pero pueden llevar cuatro años con la plaza vacía y no les importa nada», asegura Julián.

La mitad que las viviendas

En lo que se refiere a su venta, el precio medio de las plazas de garaje ha descendido un 13% durante los últimos diez años en España, frente al valor medio de los pisos, que ha caído un 26%, según un estudio realizado por Tecnitasa. El estudio, elaborado por profesionales especializados en la tasación, señala que el mercado de los garajes ha evolucionado alrededor de dos años por detrás del de la vivienda. Así, la vivienda alcanzó su «punto álgido» en el segundo semestre del 2007, empezando a caer a partir de esa fecha. Sin embargo, las plazas de aparcamiento han seguido aumentando su precio hasta el segundo semestre del 2009.

g. ll.
g. ll.

En la actualidad, el precio medio de la vivienda se sitúa en los niveles del primer semestre de 2004, por debajo de los 2.000 euros por metro cuadrado, mientras que el de los garajes se mantiene en cifras del primer semestre del año 2006, algo por debajo de los 19.000 euros por plaza de garaje. Según los datos de Tecnitasa, una plaza de garaje tipo en toda España alcanzó su nivel máximo en el segundo semestre del 2009 con un precio cercano a los 22.000 euros, mientras que la vivienda lo hizo en el segundo semestre del 2007 con un precio medio de unos 2.600 euros por metro cuadrado.

Fernando García Marcos, director técnico de Tecnitasa, ha asegurado que la razón de esta diferencia entre los pisos y los garajes es que el mercado de la vivienda «había perdido, en parte, su característica de “compra por necesidad”, que le otorgaba una gran estabilidad en los precios, para pasar a ser en muchas ocasiones una “compra especulativa”, sometida por tanto a una mayor oscilación de los precios».