Inés Baucells

Aumenta el poder adquisitivo: los salarios pactados en convenios suben casi ocho veces más que el IPC

Si las pensiones se volvieran a revalorizar según el IPC, al día de hoy la subida sería tan solo del 0,3%, muy lejos del 1,7% de 2018 y 2019

MadridActualizado:

La inflación estimada del IPC en agosto es del 0,3%, según el indicador adelantado elaborado por el INE. Supone una disminución de dos décimas en su tasa anual, ya que en julio esta variación fue del 0,5%. En comparación mensual, los precios de consumo registran en agosto una tasa del -0,1% respecto a julio.

En este comportamiento destaca la bajada de la electricidad, según el INE. El precio medio del mercado mayorista en agosto de 2018 fue de 64,33 euros el megavatio (MWh) y el de este mes, a falta de conocer el dato del día 31, es de 45 euros, es decir, un 30% menos.

Este descenso del IPC supone un respiro para el bolsillo de todos los ciudadanos, ya que aumenta su poder de compra. Además, ejerce de revulsivo salarial porque los sueldos pactados en convenio hasta julio registraban un incremento del 2,29%, lo que supone casi ocho veces más que la subida de la inflación (0,3%).

Hace un año, la patronal y los sindicatos firmaron el IV Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que prevé incrementos salariales del 2% fijo y otro 1% más variable.

El descenso de la inflación también tiene su vertiente menos buena y que afecta a las pensiones. Si se volvieran a revalorizar según el IPC, al día de hoy la subida sería tan solo del 0,3%, muy lejos del 1,7% de 2018 y 2019. Hay que subrayar que si no se forma Gobierno y no hay Presupuestos para 2020, se volvería a aplicar el mecanismo por el que las pensiones se revalorizarían el 0,25%.

El dato de la inflación de agosto es, para el director de Coyuntura y Análisis Internacional de Funcas, Raymond Torres, peor de lo esperado, ya que la fundación anticipaba que el índice de precios de consumo (IPC) se mantendría en agosto en el mismo nivel de julio (0,5%). Funcas revisará a la baja su previsión de inflación media para 2019, que actualmente es del 0,8%, teniendo en cuenta también la evolución a la baja del petróleo en las últimas semanas.

«Es una tasa de inflación muy baja, que más allá de los precios de la electricidad y del petróleo -factores más puntuales-, lo que muestra es una debilidad general de la presión inflacionista, que tiene que ver con la desaceleración de la economía, y que también se da en el resto de Europa, con tasas de inflación en el conjunto de la eurozona muy reducidas, en torno al 1%», destaca Torres.

También al profesor Pedro Aznar, del departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad de ESADE, le parece normal la moderación de la inflación en el contexto de ralentización económica actual, pero considera que el IPC está en niveles más bajos de lo que se esperaba para el mes de agosto, informa Efe.

Retracción de la demanda

El elemento circunstancial que lo explica es la caída de los costes de generación de electricidad, aunque Aznar incide en que también tiene que ver con una retracción de la demanda a nivel mundial, provocada por la guerra comercial chino-estadounidense y por la posibilidad de que Alemania entre en recesión.

«Estamos en un entorno macroeconómico que es poco positivo, al que en Europa hay que añadir nuestro propio elemento diferencial que es el Brexit (...) Esto da argumentos para que el Banco Central Europeo esté más a favor de una política de estímulos monetarios», asegura el profesor.

El analista de Self Bank Felipe López-Gálvez no descarta que los precios vuelvan a terreno negativo, dado que las señales del mercado no son alentadoras. «Ya atravesamos un escenario similar entre 2013 y 2016 en el que llegamos a ver periodos de deflación, que es el peor escenario para una economía porque la ciudadanía pospone las decisiones de inversión al ver que están cayendo los precios», explica.