Vista de Gantry Plaza State Park, en Long Island (Queens)
Vista de Gantry Plaza State Park, en Long Island (Queens) - REUTERS

Amazon desata la fiebre por un barrio neoyorquino

Nada será como antes para Long Island City y un condado del norte de Virginia, que se repartirán la nueva sede del gigante del comercio online

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Hace un año, los vecinos de Wilkes-Barre, en el noreste de Pensilvania, soñaban con Amazon. Es una de esas zonas industriales deterioradas del llamado "cinturón de óxido" de EE.UU., con fábricas textiles abandonadas y donde de las minas pujantes de carbón casi no queda ni el recuerdo. Es la América profunda que dio la presidencia a Donald Trump, en un grito desesperado ante un declive irreversible. Hace un año, convencer a Amazon para que instalara allá su segunda sede podía ser la solución a sus problemas: inversiones multimillonarias, decenas de miles de empleos, revitalización urbana… Pero no estaban solos: cerca de doscientas ciudades o condados de EE.UU. buscaron seducir al gigante del comercio online, en una subasta hinchada de beneficios fiscales, facilidades y concesiones de ordenación urbana.

Esta semana, Amazon ha deshojado la margarita y los elegidos están en las antípodas de una región olvidada como la de Pensilvania: un barrio de Nueva York que se ha puesto de moda y un suburbio de Washington. Ambos ganadores sufrirán un vuelco con la llegada de Amazon. La empresa promete crear 25.000 puestos de trabajo para cada una de las nuevas sedes, que además requerirán de inversiones millonarias.

Pero no todo es una lluvia de empleos y millones. Amazon ha arrancado de sus nuevos vecinos ventajas fiscales descomunales. Se calcula que, entre Nueva York y el condado de Virginia, son más de 4.000 millones de dólares en beneficios y créditos fiscales, la mayor parte de ellos a cuenta de los neoyorquinos.

"En igualdad de condiciones, si no hacemos nada, se van a Texas", justificó el gobernador de Nueva York, el demócrata Andrew Cuomo. El regalo de bienvenida, sin embargo, no convence a todos. Alexandria Ocasio-Cortez, la nueva estrella del partido demócrata, recién elegida como representante de su distrito en el Bronx para la Cámara de Representantes, lo ha criticado con fuerza: "Amazon es una empresa multimillonaria. La idea de que reciba cientos de millones de dólares en desgravaciones fiscales cuando el metro se cae a pedazos y nuestras comunidades necesitan más inversión es una preocupación para los residentes", aseguró.

¿Necesitaba Long Island City a Amazon? Depende de quién lo mire. Este barrio de Queens era una zona abandonada, de muelles destartalados, fábricas abandonadas y solares hasta hace pocos años. La expansión sin freno de Nueva York en la última década y su cercanía geográfica a Manhattan la convirtieron en foco de expansión y especulación inmobiliaria.

El pasado fin de semana se podían ver grupos de posibles compradores de ruta por los nuevos edificios residenciales, armados con folletos informativos. La llegada de Amazon solo era un rumor casi confirmado. Pero el rumor hizo que las búsquedas de apartamentos –los de dos habitaciones pasan el millón de dólares– se dispararan un 400% en el portal inmobiliario StreetEasy. En el barrio los rascacielos de metal y vidrio salen como setas. Un "boom" que Amazon solo disparará y que pondrá a prueba las tensiones por la desigualdad en la ciudad.