REUTERS

Amazon: Un arma de doble filo para las pymes y el comercio tradicional

La plataforma abre una ventana de oportunidad a pequeños negocios, pero muchos se quejan de las exigencias de precio y logística

MADRIDActualizado:

Amazon, y el ecommerce en general, está causando un efecto demoledor en el comercio de toda la vida. Es una triste realidad que nadie niega. En Estados Unidos se ha puesto nombre a este fenómeno: el «apocalipsis del retail», que ha echado el cierre a miles de tiendas. Aunque no con tanta intensidad, también se extiende a España. De hecho, desde julio de 2017 a julio de 2018 se perdieron 11.578 autónomos en el sector comercio, lo que supone una caída del 1,4%, según datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).

«La expansión del comercio electrónico en general, no solo de Amazon, rompe techo año tras año y viene de la mano de una total revolución en los hábitos de compra del consumidor, lo cual tiene un impacto directo sobre las ventas del sector y muy especialmente sobre el pequeño y mediano comercio», se queja José Guerrero, secretario general de la Confederación Española de Comercio (CEC). Otro dato negativo para el sector: las ventas del comercio minorista bajaron un 3,1% en septiembre respecto al mismo mes de 2017, tasa 3,4 puntos inferior a la del mes anterior y su mayor descenso desde febrero de 2017, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El sector del comercio ha perdido 11.578 autónomos en un año

Para muchas pymes y comercios a pie de calle, Amazon es una herramienta de doble filo. Si bien muchos atribuyen al gigante la gran oportunidad que supone para los más pequeños tener ese escaparate al mundo, otros, por el contrario, denuncian su agresiva política de precios que les hace reducir muchísimo los márgenes, incluso por debajo de coste. «Sin duda alguna, los grandes marketplaces como Amazon pueden ser la plataforma de lanzamiento para que los comerciantes desarrollen sus ventas a través de internet; sin embargo, estas grandes empresas a menudo imponen exigencias tanto de precio al público como en la propia logística de entrega, que hacen inviable la participación de estructuras como el pequeño y mediano comercio», denuncia Guerrero.

Aún así, son muchos los que piensan que el comercio de toda la vida no desaparecerá. No en vano, la propia Amazon está abriendo tiendas a pie de calle. «El comercio tradicional está revisando sus estrategias digitales —cuenta Guerrero— y empezando a apostar fuerte también por ofrecer servicios de venta de sus productos por internet, lo que nos permite suponer que en el ámbito de la distribución comercial Amazon irá poco a poco ralentizando su crecimiento». Y que nadie se engañe: la tienda física no va a dejar de existir, ya que son todavía mayoría los que buscan un trato personalizado y una cercanía, que el cliente valora cada vez más.

Las ventas del comercio minorista descendieron un 3,1% en doce meses

«Amazon va a crecer muchísimo, pero el resto no se va a hundir. La tienda física seguirá siendo la estrella», afirma Laureano Turienzo, profesor de ESIC. Algo que defiende con un dato: en 2018, ocho de los diez primeros retailer del mundo van a subir ventas en la era Amazon. Entre ellos la cadena de supermercados estadounidense Walmart que han tenido un 4% más de visitantes en sus tiendas.