Álvaro Lodares es autor también de libros como «Cartas de un culpable liberal», «Pobreza y mercado» o «De la nueva política»
Álvaro Lodares es autor también de libros como «Cartas de un culpable liberal», «Pobreza y mercado» o «De la nueva política» - ABC

Álvaro Lodares (economista): «No descarto una nueva recesión en 2020»

El economista acaba de presentar su sexto libro- «¿El final de la crsiis?»- en el recopila artículos publicados en diferentes medios, en los que analiza al calor de la actualidad cómo ha superado España la crisis económica

MadridActualizado:

Álvaro Lodares Pérez (Madrid, 1982) ha presentado esta semana su sexto libro - «¿El Final de la crisis?» - en el que al calor de la más rabiosa actualidad recopila los artículos publicados en varios medios de comunicación. Por su mirada crítica, de fiel credo liberal, transcurren diferentes temas como el futuro de las pensiones, las propuestas económicas del PSOE de Pedro Sánchez, la desaceleración de nuestra economía, las hipotecas o el mismísimo Trump. Escritos con estilo cercano y huyendo de la jerga económica al uso, los artículos que recopila Lodares en este volumen tienen por objetivo «analizar lo que ha supuesto la salidad técnica de la crisis, y el comienzo del crecimiento de la economía española». Durante nuestra conversación, Lodares desliza una advertencia sobre el futuro de la economía española: «El problema esta en lo endeudada que está, otra vez de forma parecida a 2007 y 2008».

¿Cuál es el objetivo del libro?

Se trata de analizar lo que ha supuesto la salida técnica de la crisis, momento en que comienza el crecimiento: es un libro muy volcado en la economía española y en la falta de reformas u otras que se han quedado por hacer. En mi opinión, esto pone algunos nubarrones en el horizonte y está cambiando las perspectivas económicas.

Entonces, ¿qué podemos esperar del próximo año en lo económico?

Creo que el próximo año habrá una desaceleración económica clara. Esto es lo que indican todos loes estudios, preguntas a quien preguntas. Si no hay ningún terremoto o boom, en 2019 podríamos movernos en una horquilla de crecimiento de entre el 1,5% y el 2%. En cualquier caso, el problema lo empezaremos a tener en 2020 y no descarto una nueva recesión: la política fiscal y económica del Gobierno está muy equivocada, con un aumento del gasto público desorbitado. Luego se han presentado unas cuentas en las que los ingresos son realmente optimistas y en los que nadie cree. El contexto económico ha cambiado y estamos ya en una desaceleración global, acentuada en el caso español. En este sentido, se están haciendo políticas similares a las de 2007 y de continuar así en 2020 estaremos en recesión de nuevo.

De cualquier forma, en el libro se muestra muy crítico con Pedro Sánchez: ¿Los meses transcurridos desde su acceso al poder han confirmado sus temores?

Me lo temía, como bien comenta. En el libro critico algunas de sus propuestas de sus inicios, cuando ya se veía por dónde iban a ir las cosas y algunas eran tan absurdas que no cuadraban con la realidad. Por ejemplo, los aumentos impositivos o jugar con el ahorro de las cuentas públicas que no deja de ser un problema serio. Todo esto corrobora la idea de que hay bastantes similitudes con lo que ocurrió entre 2007 y 2008. Entonces también teníamos un ministro de economía que parecía serio y que, como la actual, va a Bruselas a tranquilizar. La política de entonces y la de ahora son muy similares: Ninguna preocupación por la deuda, ya que la política monetaria permite un aumento del endeudamiento sin problemas. Me preocupa Sánchez.

¿Qué otros «nubarrones» atisba en el horizonte?

Me preocupa Trump que está siendo muy peligroso para los Estados Unidos, aunque si echamos la vista atrás - a los años 30 del siglo pasado cuando hubo otra gran crisis- no es nada nuevo el «American First». Por otro lado, las guerras comerciales no se ganan fácilmente, no son divertidas ni ligeras, y pueden ser castastróficas: hay que ser cuidadosos y responsables. A mi juicio, detrás de estos movimientos hay lobbies que empujan hacia una protección parcial. Por ejemplo, los aranceles siempre se presentan como una solución nacional pero en realidad son el deseo de apoyar a un grupo determinado.

Empleo, pensiones y BCE

El Ejecutivo está diseñando más cambios en un mercado laboral en que la creación de empleo pierde fuelle en los últimos meses: ¿estamos dando con la tecla adecuada?

Nuestro mercado laboral es un absoluto fracaso: siempre ponemos la misma excusa de que vivimos una crisis internacional, pero las tasas de paro están muy por encima del resto de países comunitarios. Se han hecho reformas como la de 2012, que iba en la buena dirección, pero que no rompió con las antiguas rigideces como la dualidad, y a la que ahora la izquierda quiere dar marcha atrás. Me parece un tremendo error la idea de volver a introducir a los agentes sociales en los convenios, en vez de dejar trabajar al empresario y a los trabajadores libremente. Hay que romper con la dualidad y las rigideces que vienen del Franquismo, que continúa marcando muchos aspectos de nuestro mercado laboral. También debería el Gobierno quitar trabas y que los empresarios junto a empleados puedan hacer contratos libros y voluntarios.

De igual modo, también tratas temas de actualidad como el futuro de las pensiones...

El problema de las pensiones es el del silencio de los partidos políticos en el conocido como Pacto de Toledo, que llamo del Silencio. Nadie le quiere poner el cascabel al gato, de tal forma que las pensiones deberían estar en manos de los pensionistas. Ya hay una solución inventada, un sistema flexible que es capaz de adaptarse a la perturbación democráfica y económica. Se denomina cuentas nacionales y, para ello, es fundamental que todos los cotizantes sepan sus derechos pensionables. En este sistema, si es absolutamente necesario e irremediable, se pueden rebajar mínimamente los derechos pensionables. La reforma del sistema de pensiones debería asegurarla no poner parchecitos, que se hcieran los cambios para las próximas generaciones no para las elecciones siguientes.

En el libro, también aborda en bastantes artículos la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE)

Los tipos de interés deberían de ir subiendo poco a poco: El comportamiento de los bancos centrales es mejorable, parece que no acaban de aprender nunca la lección. Recuerdo que en una conferencia de Bernanke en la que estaba rpesente el famoso economista Milton Friedman, el primero le reconoció al segundo que habían aprendido la lección y que no repetirían los errores de los años 30. Pues bien, este tipo de políticas ultraexpansivas continúan. La denominada «Facilidad Cuantitativa» (Quantitive Easying, QE ) es un error que hay que ir retirando poco a poco para provocar que los gobiernos profundicen en las reformas. Sin movimientos bruscos que nos lleven a la quiebra, en 2020 habría una paulatina subida en los tipos de entre el cuarto y medio punto.

En cualquier caso, el problema lo veo en que la economía española está endeudada en un escenario parecido a 2007- 2008 y cuando la política monetaria empiece a cambiar habrá problemas con el nivel de deuda. Lo que se debería de haber hecho en etapas de crecimiento es ahorarar para pasarlo un poco mejor después.