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Vehículo eléctrico - EFE

Alemania se vuelca en el coche eléctrico

El gobierno alemán establece un incentivo consistente en un bono público por valor de 5.000 euros en la compra de un vehículo de estas características

BERLÍN Actualizado: Guardar
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El gobierno alemán mantiene su objetivo de un millón de coches eléctricos circulando en el país en 2020 y para dar un empujón a las cifras acaba de anunciar que a partir del mes de julio ofrecerá un incentivo consistente en un bono público por valor de 5.000 euros en la compra de un vehículo eléctrico. El plan estará vigente hasta 2020 e irá aplicando una reducción del bono de 500 euros cada año por cada año transcurrido. En medio del bajón impuesto por el escándalo de las emisiones trucadas, el sector recibe el programa público con grandes esperanzas.

El cheque de 5.000 euros ha sido planeado conjuntamente por los ministerios de Economía, Transporte y Medioambiente, en colaboración además con la Internacional Zero-Emission Vehicle Alliance. Cuenta con un presupuesto de 1.300 millones de euros, de los que 780 millones correrán a cargo del gobierno alemán y el resto será financiado por los fabricantes. A cierre de 2015, sólo había 25.000 vehículos de este tipo matriculados en Alemania y no hay demasiado optimismo sobre el cumplimiento del objetivo del millón, a pesar de los esfuerzos.

El «cheque eléctrico» se suma a anteriores iniciativas públicas como la designación de plazas de aparcamiento gratuitas reservadas a los coches eléctricos en los centros de las ciudades y la autorización privilegiada a estos vehículos para utilizar el carril bus. La reforma de movilidad eléctrica está orientada muy concretamente a incentivar el tráfico de vehículos eléctricos de carga y descarga, de forma que las empresas contarán con su propio cheque de 3.000 euros, pero la industria está además solicitando ventajas fiscales y ayudas en metálico para la instalación de una red más tupida de puntos de carga.

Precisamente respondiendo a esta demanda, el gobierno prevé la financiación de 15.000 nuevas estaciones de carga en todo el país y subvenciones para las investigaciones dirigidas a desarrollar la tecnología de las baterías. En cuanto a los coches, no distingue modelos o niveles de autonomía de los vehículos, sino que clasifica las ayudas por el fin al que se van a destinar. Su objetivo declarado es ayudar a mantener el liderazgo tecnológico del sector alemán.

Aunque los detalles definitivos no serán dados a conocer hasta el mes de abril y todavía quedan reuniones pendientes en marzo entre las automovilísticas Daimler, Volkswagen y BMW y los representantes del gobierno, el ministro de Transporte Alexander Dobrindt ha hecho referencia a la implantación de 10.000 puntos de recarga públicos con un presupuesto de unos 100 millones de euros, que serían financiados entre el sector público y los inversores privados.

Alemania desearía además con este impulso crear tendencia. Según datos de la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (Acea), las matriculaciones de vehículos eléctricos en Europa se situaron en 2015 en 186.170 unidades, un 101% más que un año antes. Holanda es por ahora el primer mercado con 43.441 vehículos, un 193,4% más. En el caso de España, las 2.224 matriculaciones de automóviles de este tipo el pasado ejercicio significaron un crecimiento del 58,3%.