El presidente de la Airef, José Luis Escrivá, en el Congreso de los Diputados
El presidente de la Airef, José Luis Escrivá, en el Congreso de los Diputados - EFE
Para 2019

La Airef cree que el déficit de los Presupuestos es 11.000 millones mayor a lo previsto

El organismo achaca esta diferencia al mayor gasto de la Seguridad Social y a que los ingresos por la subida de impuestos están inflados

MADRIDActualizado:

Tras las advertencias ayer del Banco de España ante los números de las cuentas, la Autoridad Fiscal ha certificado hoy que los Presupuestos de 2019 no cumplirán el objetivo de déficit del 1,3% del PIB proyectado por el Gobierno. El presidente del organismo, José Luis Escrivá, ha comparecido en el Congreso de los Diputados para dar su análisis de los Presupuestos de 2019 y ha concluido que lo más probable es que el agujero de las administraciones cierre 2019 en el 2,2%, es decir, más de 11.000 millones por encima de su objetivo.

Ello se debe, básicamente, a dos razones: por un lado, por el agujero de la Seguridad Social, que en lugar de tener un déficit del 0,9% (su objetivo) será del 1,5%, es decir, 7.500 millones por encima. Para financiar el gasto en pensiones, que este año están ligadas al IPC previsto del 1,6% y donde las cuentas recogen un aumento del 3% de las prestaciones no contributivas y de la base reguladora para las de viudedad del 56% al 60%, las cuentas elevaban los ingresos de la Seguridad Social en 3.000 millones, que para la Airef resultan en 2.125 o 2.516 millones más a lo sumo. La gran diferencia procede del efecto arrastre del la subida de bases mínimas y del SMI en las cotizaciones: mientras el Gobierno cree que ingresará 1.279 millones, la Airef, como mucho, prevé 650.

Precisamente, la constante al observar el análisis de la Airef es el escepticismo ante las cifras de recaudación augurado por el Ejecutivo ante las nuevas medidas e impuestos. Este es el segundo pilar de desconfianza: según la Airef los ingresos por las subidas de impuestos y las nuevas tasas están inflados en 2.746 millones, ya que cree que recaudarán 2.908 millones en lugar de los 5.654 que presume el Gobierno.

Las nuevas tasas, muy por debajo de lo previsto

Si Hacienda cree que los ingresos de la tasa Google y la Tobin será de 2.050 millones -con 1.200 la primera y 850 la segunda-, la Airef lo rebaja a 349 millones -160 del impuesto tecnológico y 189 al de transacciones bancarias-. Es decir, los nuevos impuestos ingresarán seis veces menos de lo que augura Hacienda, por su tardía tramitación parlamentaria que provocará una entrada en vigor dilatada en el tiempo. En el caso de la subida del Impuesto de Patrimonio, la diferencia es mayor: al ser un impuesto que gestionan las comunidades, si el Gobierno quiere ingresar 339 millones, la Airef cree que el Estado no recaudará un euro y que las regiones se quedarán bastante lejos de esta previsión.

En cuanto a la subida del IRPF, la diferencia entre los 328 millones que quiere ingresar Hacienda es menor, de 78 millones menos según la Airef. Para el impuesto al diésel, el Ejecutivo quiere recaudar 670 millones, pero su tardía entrada en vigor rebaja la estimación de la Airef a 503 millones. En fin, la única previsión que el organismo de Escrivá ve visos que se cumpla entre las subidas de impuestos es el aumento de ingresos de Sociedades: se ingresarán los 1.516 millones que prevé el Ejecutivo por el alza a grandes empresas.

Los ajustes contables enjugan el déficit

¿Cómo casan estas diferencias frente a lo que recoge el Gobierno cuando la propia Airef cree que las estimaciones de ingresos, pese a todo, «son razonables»? Por los ajustes de contabilidad nacional, aquellos que se producen para cuadrar a efectos de déficit los ingresos de caja y demás. El criterio para el déficit es el de devengo, y no el de caja, que consiste en primar cuándo se anotan los ingresos y los gastos y a qué ejercicio corresponden, más allá de cuando realmente se ingresan o desembolsan. Todos los años, los gobierno cierran el ejercicio fiscal y aplican estos ajustes pero desde 2017 no se informa del detalle. Pues bien, este año estos ajustes se disparan y el Ejecutivo, como ya hacía el anterior gobierno, no publica cómo efectúa estos cambios contables que ascienden a una cantidad superior a estos 11.000 millones de agujero.

Así, en la Seguridad Social explican las seis décimas de PIB de diferencia entre el objetivo de déficit de la Seguridad Social (el 1,5%) y el 0,9% que prevé la Airef. En el caso de la Administración Central, estos ajustes enjugan otras seis décimas de PIB, más de 7.000 millones, que la Airef no sabe cómo se realizan por lo que ha pedido al Gobierno, al igual que hizo con los anteriores ministerios de Hacienda, que se publiquen y detallen. En el caso de la Administración Central, su objetivo de déficit es del 0,3% del PIB pero la Airef augura que acabará en el 1%, con un ajuste de contabilidad nacional de dos décimas que los Presupuestos contemplan será de ocho.

Por ejemplo, la Autoridad Fiscal rechaza que Hacienda les haya comunicado que cuentan con un mes más de IVA por el cambio de declaración del Sistema Inmediato de Información a las grandes empresas. Este mes adicional impacta en caja para repartir recursos a las comunidades que se les restarían si no, pero no en devengo. Es decir, no habría impacto en el déficit. Sin embargo, la consiguiente liquidación a las comunidades autónomas sí generará un ajuste de contabilidad nacional pequeño, pero es una incógnita saber si Hacienda pretende engordarlo más.

Incumplimiento del gasto frente a Bruselas

Junto a estas conclusiones, la Airef lanza una seria advertencia: las administraciones gastarán este año 12.000 millones más de lo que permite la Comisión Europea. Ello es así porque este año, España saldrá de la vigilancia reforzada del Procedimiento de Déficit Excesivo al bajar en 2018 el agujero por debajo del 3% del PIB. Ahora la Comisión Europea pasará a vigilar, con mayor importancia, el crecimiento del gasto.

Y mientras la regla de gasto europea fija un tope máximo de 0,6% incluyendo el desembolso en pensiones, la Airef cree que el gasto engordará un 3,4%. "Una diferencia de 12.000 millones", ha señalado Escrivá. Por ello, es previsible que la Comisión Europea reclame un mayor ajuste el año que viene, cuando constate el incumplimiento. De esta forma, el ajuste estructural que calcula la Airef es nulo -frente a los 4.800 millones que señala el Gobierno-, ya que señala que la política fiscal es neutral.

Todo este escenario sombrío para las cuentas fiscales que dibuja la Autoridad Fiscal, se hace teniendo en cuenta que el organismo cree que el crecimiento del PIB será mayor al 2,2% que prevé el Gobierno y dando por hecho que el Ejecutivo dejará sin ejecutar un 3,6% de las partidas, como se ha venido haciendo de media desde 2013.