Guillermo Navarro

Las aerolíneas apelan al diálogo, preocupadas por la amenaza de huelga de vigilantes en Barajas

Piden que se tomen medidas para que no se reproduzca la situación vivida en El Prat el pasado verano

MadridActualizado:

La Asociación de Compañías Españolas de Transporte Aéreo (ACETA) ha mostrado hoy su preocupación por la convocatoria de huelga de los vigilantes de seguridad en Madrid-Barajas, del 24 de agosto al 3 de septiembre, porque provocaría el «caos en los controles de seguridad», así como «pérdidas de vuelos y conexiones» para los viajeros e «innumerables retrasos en la operativa de las compañías».

En un comunicado, la asociación confía en sindicatos y empresa, que han sido citados este viernes por el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), alcancen un acuerdo que evite «una situación caótica y un gran perjuicio» en plena temporada alta y en el aeropuerto con mayor volumen de pasajeros de la red de Aena.

El sindicato Alternativa Sindical y la Asociación de Vigilantes Aeroportuarios de Barajas (AVA) han llamado a los trabajadores de la empresa Ilunion, adjudicataria de los servicios de seguridad en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas y responsable por tanto de los arcos de control en el aeropuerto madrileño, a secundar la huelga por el impago de los pluses acordados.

Desde la asociación Aceta, que agrupa a compañías como Iberia, Vueling, Air Nostrum, evelop! y Air Europa, se ha advertido de que si finalmente se materializa esta huelga, «las consecuencias para los pasajeros, para la operativa de las compañías aéreas, para la imagen y actividad turística del país y para la economía en su conjunta, serían sumamente negativas».

Por ello, apela al diálogo y confía en que las partes en conflicto aclaren sus diferencias y alcancen un acuerdo "cuanto antes que despeje toda sombra de duda sobre una posible huelga en Barajas".

Además, desde Aceta se hace un llamamiento tanto a Aena, como a los ministerios de Trabajo, Interior y Fomento, para que adopten «todas las medidas necesarias» que no se reproduzca la situación vivida el pasado verano en El Prat, con «innumerables colas en los filtros de seguridad y las consiguientes pérdidas de vuelos de los pasajeros y retrasos operativos de las compañías».