Las administraciones públicas españolas han dado ayudas de más de 350 millones al A400M

Las administraciones públicas españolas han dado ayudas de más de 350 millones al A400M

E. FREIRE | SEVILLA
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Desde que en junio de 1999 se anunciase que la nueva generación de aviones militares europeos se iba a montar en Sevilla y que también se ubicaría aquí el centro mundial de entregas del A400M, la capital andaluza entró en la selecta élite de ciudades del mundo que tienen una cadena final de ensamblaje para aviones destinados al mercado internacional. La oportunidad era histórica. Así lo vieron, hace ya veinte años, todas las administraciones que convirtieron este proyecto en la gran apuesta industrial de Andalucía y lo apuntalaron con elevadas sumas de dinero público.

La posibilidad de que estas expectativas queden frustradas causaría una profunda conmoción y una gran decepción en la sociedad andaluza de la que tardaría en recuperarse. Y mucho más ahora, cuando el horizonte económico y laboral es tan negro.

Aunque EADS-CASA no aporta datos actualizados de las inversiones y las subvenciones que ha recibido el programa A400M, en los últimos años tanto Junta, como Ayuntamiento, Ministerio de Industria y la empresa pública AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea), dependiente del Ministerio de Fomento, han comprometido importantes sumas, que superarían los 350 millones de euros. Estos incentivos no sólo se han destinado a las instalaciones que se han tenido que construir en Sevilla, sino también a otros proyectos relacionados con el avión militar, como la escuela de entrenamiento de pilotos o el parque aeronáutico Aerópolis para la industria auxiliar.

Inversión inicial

La planta de montaje final o FAL (Final Assembly Line) como se denomina en el sector, es el eje sobre el que ha girado todo el proyecto de relanzamiento del sector aeronáutico andaluz. La inversión inicial en esta nueva instalación situada junto a la factoría San Pablo de EADS-CASA en Sevilla y al aeropuerto hispalense, se elevó a 284 millones de euros y recibió una subvención de 98,76 millones de euros, que fue aportada por las distintas administraciones públicas. La Junta de Andalucía, en concreto, aprobó para la FAL uno de los incentivos más elevados de la historia autonómica: 62 millones de euros.

La planta de ensamblaje se ha construido en unos terrenos (cerca de 600.000 m2) que eran propiedad del Ministerio de Defensa y que fueron transferidos a EADS-CASA por 10,93 millones. De esta cifra, el Ayuntamiento de Sevilla aportó 3,7 millones de euros a través de recalificaciones urbanísticas de los terrenos que el Ministerio de Defensa tiene dispersos en la ciudad.

Por su parte, la empresa pública AENA, dependiente del Ministerio de Fomento, firmó un acuerdo con EADS-CASA, que supone una inversión de 22 millones de euros y la cesión de 130.000 m2 en el aeropuerto de Sevilla para el desarrollo del programa. Entre las actuaciones de AENA se incluían dos nuevas pistas para conectar la FAL con el aeropuerto.

Por otro lado, la inversión pública en Aerópolis supera los 43 millones de euros. Este parque aeronáutico da cobijo al sector auxiliar andaluz que ha hecho grandes inversiones al calor del programa A400M.

Por otra parte, el Gobierno andaluz aprobó un préstamo de 82 millones de euros para la construcción de la escuela de pilotos en el parque aeronáutico Aerópolis, próximo a la línea de montaje. Este centro de simuladores de vuelo y entrenamiento da las tripulaciones (pilotos y mecánicos), tanto de vuelo como de tierra, es otra gran instalación asociada al A400M.

El Ministerio de Industria, por su parte, comprometió otros 125 millones de euros en I+D+i vinculado al proyecto.