El expresidente del Popular Ángel Ron, este jueves en el Congreso de los Diputados - JAIME GARCÍA
COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN DE LA CRISIS FINANCIERA

Ron acusa a Saracho de hundir el Popular: «Me dijo que si no lo vendía montaría una tómbola»

El expresidente asegura que las cuentas del banco bajo su gestión eran veraces y acusa a Europa de confiscar la entidad

MadridActualizado:

Ángel Ron sigue defendiendo que él dejó un banco solvente, líquido y en funcionamiento y que un grupo de accionistas, su sucesor y las autoridades lo hundieron. Es la versión que ha dado el expresidente del Popular ante la comisión del Congreso de los Diputados que investiga la crisis financiera en su primera comparecencia pública desde la resolución de la entidad hace algo más de un año. El banquero se ha presentado en el Parlamento como un afectado más tanto por la reputación como la inversión que ha perdido; ha acusado directamente a Antonio del Valle, antiguo accionista y consejero del grupo, de iniciar una campaña contra el banco para desplomar su valor en Bolsa, y a su sucesor en la presidencia, Emilio Saracho, de conocer los planes de ese inversor y tratar de venderlo a precio de derribo.

"Saracho conocía las intenciones del accionista y aún así aceptó el cargo. En reuniones conmigo admitía no saber de banca minorista, que no sabía ni venía al banco a gestionar, que él sabía cómo crear valor, que haría una operación a bajo precio que cerraría en seis meses y que si en julio no lo lograba montaría una tómbola", ha espetado, asegurando que Saracho le expresó que para ejecutar esa venta "la acción estaba cara, y que un principio básico de su forma de actuar era infundir pánico al mercado y las autoridades". Quien dirigió el Popular durante un total de 12 años ha comparado esa estrategia que le comunicó su sucesor con pilotar un avión comercial como si fuese un caza, "haciendo loopings y otras piruetas". "Me dijo que iba a amenazar con hacer estrellar el avión a las puertas del BCE", ha comentado.

Ron se ha referido a los mensajes lanzados por su sucesor en la junta de accionistas de abril de 2017 en que informó de que el futuro de la entidad pasaba por una nueva ampliación o su venta a otro banco, pero también a la reexpresión de las cuentas de 2016 que hizo Saracho nada más llegar al banco como una fórmula para cumplir ese cometido de tumbar el precio de la acción. "Yo no atribuyo a estos hechos una voluntad de acabar en resolución, pero sí llevan a una caída de la acción y una salida de depósitos, porque el mayor activo de un banco es la confianza. Un banco es fiable para un clientes si da un buen servicio y no da malas noticias", ha dicho.

La resolución: "Fue un atropello"

El banquero ha iniciado su comparecencia atribuyendo la decisión de la resolución a las autoridades europeas, esto es, a la Junta Única de Resolución (JUR), y valorándola como injustificada y un atropello. "Jamás había visto que de la noche a la mañana 300.000 accionistas de un banco que estaba auditado y supervisado desde su fundación, que jamás incumplió los requerimientos legales, de repente, en una noche, son desposeídos de su propiedad. Es necesario investigarlo a todos los niveles para llegar hasta el final y encontrar a los responsables", ha criticado, calificando de "penoso que los accionistas hayan perdido todo su dinero sin transparencia, un justiprecio e información".

"Espero que la justicia encuentre explicación a este atropello tan flagrante", ha añadido Ron, que ha argumentado que la solución adoptada por Europa no fue la adecuada porque el Popular era solvente y ha llegado a decir que la resolución supuso la conculcación del derecho de la propiedad y la confiscación de las acciones a sus titulares.

Campaña de desprestigio del mexicano

El expresidente de la entidad ha apuntado en todo caso como responsable de la crisis de liquidez del banco al grupo de inversores mexicanos liderado por Antonio del Valle que entraron como accionistas del banco a finales de 2013 con una inversión de 470 millones de euros. "En la ampliación de capital de 2016 el consejo acordó acudir en la parte proporcional a su participación en el capital, pero ello quisieron tomar una participación mayor a la proporcional y se le dijo que no. Esto no le gustó e inició una campaña de descrédito", dijo apuntando a Del Valle.

Ron acusa a este de por ejemplo de filtrar una noticia supuestamente falsa de que el Banco de España impidió al Popular llevar a cabo el proyecto de creación de una especie de banco malo ("Sunrise") para sanearse, lo que hundió la cotización del banco en Bolsa. "Había alguien con la intención de tomar el control del banco solo con el afán de hacerse con el botín que suponía el Popular. No se trataba de una crítica sobre la gestión del banco, sino de una oportunidad de quedarse con un banco con más de 11.000 millones de patrimonio", ha acusado.

Veracidad de las cuentas

El grueso de las preguntas de todos los grupos parlamentarios han versado sobre las cuentas del banco bajo su mandato, cuya veracidad empieza a ponerse en cuestión. ¿Se manipularon las cuentas para la ampliación del 2016?, ha preguntado el diputado popular Juan Juncal. ¿Puede asegurar que las cuentas de 2012 y 2016 las cuentas reflejaban la situación fiel del banco?, ha insistido el parlamentario por Unidos Podemos Alberto Montero. ¿Estaban correctamente valorados los activos adjudicados? ¿Qué problemas estructurales tenía el Popular? ¿Se arrepiente de su política de entrar activamente en el mercado inmobiliario? ¿Es lo que originó esos problemas estructurales y la insolvencia final?, ha dicho desde Ciudadanos Francisco de la Torre.

Ron negó la mayor. "Las cuentas siempre han reflejado la imagen fiel e íntegra de la entidad", ha dicho, defendido que bajo su dirección el banco hizo las provisiones contables necesarias y recordando que la entidad estuvo siempre auditada y supervisada por los inspectores del Banco de España y del Banco Central Europeo (BCE), que estaban "in situ". "La inspección ha sido intrusiva, estaba dentro del banco. Los inspectores se enteraban del día a día, de operaciones de hasta 35.000 euros. Aquí nunca se puso un velo, el banco fue siempre transparente", ha explicado, esgrimiendo también informes específicos encargados a firmas como KPMG para que evaluasen que las provisiones se hacían conforme a la normativa contable. "En absoluto se han manipulado", ha rematado.