Los accionistas españoles de Aresbank bloquean una nueva ampliación de capital para facilitar su liquidación ordenada

MADRID. A. M.
Actualizado:

Los accionistas árabes del banco Aresbank, los bancos públicos de Libia, Kuwait y Argelia, no pudieron sacar ayer adelante su propuesta de ampliar el capital social del banco en 6.500 millones de pesetas.

Estos tres accionistas representan el 66 por ciento del capital del banco, pero para aprobar una ampliación necesitan el apoyo de las dos terceras partes. El 34 por ciento restante del capital está en manos de entidades españolas -BBVA (16,67 por ciento), SEPI (7,33), Banco Atlántico (6,67), y BSCH (3,33)- que votaron en contra de realizar una nueva ampliación de capital, ya que a principios de año, el día 3, accedieron a poner su parte de una ampliación de 5.500 millones.

Aresbank entra así en una situación de bloqueo, puesto que los socios árabes quieren realizar una ampliación de capital que permita al banco reactivar su operatividad y los socios españoles prefieren una liquidación ordenada del banco.

La postura intermedia podría ser que los bancos árabes suscribieran la ampliación de capital, algo a lo que están dispuestos, sobre todo el banco Libio que actúa de portavoz. Sin embargo, esa opción, que en principio a los bancos españoles no debería causar mayores inconvenientes, no parece del agrado del Banco de España. La autoridad responsable de la supervisión bancaria no quiere un banco sujeto al derecho español y con pasaporte legal para operar en todos los países de la UE, si está bajo control de un país como Libia.

Con el fin de dar una salida a esta situación de bloqueo, el banco va a convocar junta general de accionistas para el próximo día 25. El propósito de la misma, según declaraciones de los portavoces oficiales es «aunar criterios entre los accionistas».

Los socios españoles defienden claramente la liquidación del banco, aunque eso les provoque la pérdida del capital que han desembolsado e incluso parte de los créditos que le han dado. En la auditoría de 1999 el auditor ya reflejaba que los socios españoles, propietarios del 34 por ciento, «han solicitado la liquidación del banco o la compra de su paquete accionarial».

Con su negativa a facilitar una ampliación en el capital del banco, los socios españoles ya están forzando la inactividad de la entidad. La entidad ha tenido que presentar avales en el juzgado de Marbella por importe de 13.200 millones y sus fondos propios tras la ampliación de capital eran de 12.000 millones, de modo que sin una nueva inyección no puede operar.