Abertis y Aena lanzan una opa sobre la operadora británica de aeropuertos TBI

De prosperar la operación, Abertis completaría su diversificación, ya consolidada en autopistas, telecomunicaciones y aparcamientos, y Aena su presencia internacional

JOAN CARLES VALERO/
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BARCELONA. La compañía de infraestructuras de la comunicación Abertis, y la empresa pública Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) han alcanzado un acuerdo con el consejo de la empresa británica de aeropuertos TBI para adquirir la totalidad de sus acciones por 778 millones de euros al contado. La operación cuenta con el respaldo del 40% del capital y es considerada «muy atractiva» para los accionistas de TBI, al basarse en una oferta totalmente en metálico, según reconoció ayer desde Londres el director de la operadora británica, Keith Brooks.

La oferta pública de adquisición (OPA) se articula a través de la sociedad Airport Concessions and Develepment Limited (ACD), propiedad en un 10% de Aena y el 90% de Abertis, cuyos socios de referencia son La Caixa y la constructora ACS de Florentino Pérez. No se trata de la primera ocasión en que Abertis se convierte en socio de Aena, el mayor grupo operador aeroportuario del mundo, ya que participa junto a ACS en la gestión del aparcamiento del aeropuerto de Barcelona. Abertis siempre ha mostrado su interés en Aena cuando el Gobierno ha manifestado su voluntad de privatizar la gestión aeroportuaria.

Abertis y Aena consideran que la opa sobre TBI proporcionará una plataforma para inversiones futuras en el sector, al abrir la posibilidad de incorporar a «uno o más socios financieros», siempre que su participación sea minoritaria, ya que la operadora que preside Isidre Fainé, director general de La Caixa, mantendrá su posición mayoritaria en el consorcio. Esta es la tercera operación trasnacional que compañías españolas protagonizan este año, después de que Colonial, también controlada por La Caixa, comprase la inmobiliaria francesa SFL por 759 millones, y que el Santander lanzase su opa sobre el Abbey.

Abertis lleva dos años mostrando su músculo financiero, merced a que su deuda consolidada siempre es menor que sus recursos propios. Después de la fusión por absorción de Áurea por parte de Acesa, la operadora española resultante recibió el nombre de Abertis, lo contrario de «cerradis», como bromea su consejero delegado, Salvador Alemany; y se convirtió en el tercer grupo europeo por capitalización bursátil, red de kilómetros de autopistas (más de 1.500) y beneficio neto.

Con la fusión de Áurea, Abertis adquirió experiencia en la gestión aeroportuaria de dos pistas del aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá. La compra de Iberpistas y la más reciente de Retevisión, reforzaron los negocios de autopistas de peaje y telecomunicaciones, mientras el de aparcamientos de Saba sigue su avance en Andorra, Italia, Marruecos, Portugal y Chile.

Con la adquisición de la británica TBI, Abertis quiere ganar masa crítica en el sector aeroportuario, que ahora representa el 2% de una facturación que en septiembre de este año alcanzaba los 1.167 millones de euros y unos fondos propios de 3.244 millones. De culminar con éxito la operación en Reino Unido, el negocio de la gestión aeroportuaria se situaría cerca del 17% que ahora representa el de telecomunicaciones a través de Retevisión y Tradia. La combinación con la estrategia de internacionalización de Aena subrayaría la posición de liderazgo español en la gestión mundial de estas infraestructuras.

Los servicios de Logística integran la cuarta «pata» de la diversificación de Abertis, propietaria de la mitad del Parque Logístico de la Zona Franca de Barcelona, de Sevisur, la zona de actividades logísticas del puerto sevillano, y de la alavesa plataforma Arasur.

De Lisboa a Roma con peajes

La internacionalización del negocio de autopistas de Abertis, que supone el 74% de la facturación del grupo y aporta alrededor del 95% del resultado neto de explotación, está pendiente de la privatización de la francesa Autoroutes du Sud de la France (ASF), empresa pública con la que ya mantiene acuerdos estratégicos y cuya adquisición supondría viajar en coche de Lisboa a Roma sin salir de sus autopistas. De momento, Abertis tiene el 10% de la portuguesa Brisa y el 13% de Schemaventotto, hólding controlado por la familia Benetton, y el 7% de la concesionaria italiana Autostrade.