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460.000 viviendas sin vender: el legado de la burbuja inmobiliaria

La construcción vuelve a coger ritmo pese a que solo se ha digerido el 30% de los pisos que dejó el «boom» inmobiliario

MadridActualizado:

España tiene personas sin casas, pero también casas sin personas. El stock de vivienda nueva cayó un 3,6% el año pasado, situándose en 459.876 unidades, según las cifras publicadas esta semana por el Ministerio de Fomento. La estadística se ha reducido un 30% (189.904 inmuebles) en los últimos diez años, pero todavía se mantiene alejada de los niveles previos a la burbuja inmobiliaria.

Y es que España aún está digiriendo el «boom» del ladrillo, que provocó que el número de casas sin vender pasara de 195.184 unidades en el año 2005 a 649.780 viviendas en 2009. Tras el estalllido de la burbuja inmobiliaria se inició una lenta «absorción» de este stock restante, que se ha reducido paulatinamente desde el 2010. Pese a ello, todavía hay casi 460.000 viviendas nuevas sin vender.

Son las regiones costeras, donde se concentró el «boom» constructor, las que concentran el mayor número de viviendas nuevas sin vender. La Comunidad Valenciana encabeza esta particular lista con 86.137 unidades, casi el 20% del total nacional. A la zaga están Cataluña, con un stock de 73.048 (16%), y Andalucía, con 69.327 unidades (15%). Así, la suma de estas tres comunidades ronda el 50% del stock nacional. Dado que muchas de estas viviendas se construyeron en la costa mediterránea, Alicante (39.309) y Barcelona (38.048) son las provincias con mayor número de vivienda nueva sin vender. También Castellón, Valencia, Murcia y Almería cuentan con unas cifras considerables.

La Comunidad de Madrid, por su parte, aglutina el 8,73% del stock total (40.145), mientras que Toledo, donde se edificó de forma masiva por la cercanía de la capital, representa el 4,75% del total (20.714 inmuebles)

Será difícil dar salida al mercado a estos inmuebles. Sobre todo porque muchos de ellos se sitúan en zonas donde la demanda se ha desplomado en los últimos años. No ha sido hasta los dos últimos ejercicios cuando la demanda se ha recuperado definitivamente en lugares como Andalucía y la Comunidad Valenciana, que se han unido a otras regiones como Cataluña y Madrid.

«Invendibles»

Pero el año pasado la mayor absorción de casas vacías respecto al año anterior no se produjo en estas comunidades, sino en el País Vasco, donde el stock se redujo un 30%, y también en Baleares, donde se dio salida a un 10% de estos inmuebles. Por provincias, fue en Guipúzcoa, Málaga, Huelva, Huesca y Lugo donde el stock disminuyó más de un 10%.

Será difícil mantener estos descensos. Y es que gran parte de estas viviendas podrían no venderse nunca, tal y como han destacado distintas consultoras especializadas en el sector como Acuña y Asociados. Según sus cálculos, sumando las nuevas y las usadas, existen 1,2 millones de viviendas sin vender en nuestro país. El 35% de ese stock «se encuentra deslocalizado de los grandes núcleos metropolitanos y de interés turístico».

Por tanto, 430.000 viviendas que tardarían en disolverse 3,9 años, aunque el «60% del excedente de oferta tendrá una difícil absorción a largo plazo por la reducida o inexistente demanda de esas localizaciones». En definitiva, más de un cuarto de millón de viviendas a las que encontrar una salida comercial se antoja una misión casi imposible.