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«En 2017 alcanzaremos el récord de tres millones de coches fabricados en España»

Antonio Cobo, presidente de la Asociación Española Fabricantes de Automóviles y Camiones, defiende la apuesta que ha realizado la industria del automóvil por la competitividad «en fabricar calidad, con altos niveles de productividad, a coste competitivo y liderando tecnológicamente»

MADRIDActualizado:

Cobo está al frente de un sector puntero en España que registra crecimientos de doble dígito. Es optimista pero cree que no hay que dormirse en los laureles y hay que avanzar en logística, fiscalidad y formación, entre otros aspectos.

—¿Cree que el objetivo de los tres millones de coches fabricados en España es un objetivo factible a corto plazo? ¿Cuáles son las previsiones?

—Lo alcanzaremos en el año 2017, este año nos quedaremos muy cerca. Pero, desde el sector y desde Anfac, ya estamos pensando en los siguientes objetivos porque las factorías instaladas en nuestro país tienen capacidad para incrementar aún más su volumen de fabricación. La industria en su conjunto está embarcada en optimizar nuestros modelos de trabajo que nos permitan esto.

—¿Cómo ha logrado España posicionarse como segundo fabricante de coches de Europa, y ganando terreno cada año a nivel mundial tamibén? ¿Es cuestión de coyuntura?

«El coche made in Spain está conquistando espacios donde antes era muy complicado llegar, como Estados Unidos, Turquía y Corea del Sur»

—Solo hay una palabra que lo puede definir y es competitividad. Competitividad en fabricar calidad, con altos niveles de productividad, a coste competitivo y liderando tecnológicamente. En el camino de la competitividad, el convenio de empresa ha jugado un papel clave, pero también el entendimiento entre empresarios y agentes sociales ha sido determinante para asumir nuevos compromisos y mayor carga de trabajo. La diversificación y versatilidad de las factorías españolas también ha sido otro punto a favor. Se han abierto nuevos mercados, el coche «made in Spain» está conquistando espacios donde antes era muy complicado llegar, como Estados Unidos, Turquía, Corea del Sur, China o el Norte de África. También existe una gran variedad de producto. En España se hacen turismos, todoterrenos, furgonetas, camiones, etc y al mismo tiempo se ha avanzado mucho en la fabricación de nuevas tecnologías de propulsión ya que en nuestras fábricas se hacen vehículos híbridos, eléctricos o de gas.

Otro elemento clave también es el excelente tejido empresarial de empresas de componentes, nuestros proveedores, que trabajan junto a nosotros, los fabricantes de vehículos. También ha contribuido a este incremento, la calidad de los vehículos fabricados en España, un vehículo eficiente y cargado de tecnología. Por último, también hay que destacar el entendimiento con el Gobierno y todas las administraciones en un ejemplo claro de colaboración público-privada con el fin de generar riqueza para la sociedad española. Sin embargo, esto hoy ya no es suficiente. Aspiramos a más y para ello, necesitamos cuanto antes proseguir en los avances en materias como la logística, la fiscalidad, la formación, la I+D+i, la racionalización de los costes energéticos, la reducción del absentismo y muy importante seguir progresando en un marco laboral flexible que nos permita adaptarnos a la nueva realidad global. Porque al igual que nosotros también hay otros países que están haciendo sus deberes y que acumulan méritos para atraer inversiones productivas a su territorio. España está ahora muy bien posicionada, pero debemos seguir avanzando porque no hay nadie más interesados que nosotros mismos, todos los españoles, en que vengan inversiones multimillonarias a nuestro país a una industria netamente exportadora como la de automoción que crea puestos de trabajo de calidad, confianza y riqueza para todos.

—¿Cuáles son los retos internos pendientes que debe asumir el sector para seguir creciendo? ¿Y los frenos externos?

—Los retos son los de este mundo global y cambiante, un mundo solo que no podemos frenar. Además de los que he señalado anteriormente, aspectos como la seguridad vial, los retos medioambientales, el vehículo conectado y autónomo, las nuevas tecnologías de propulsión, la digitalización de la sociedad, la realidad virtual, nuestra adaptación la industria 4.0 etc... serán claves para seguir siendo competitivos. Uno de los retos más inmediatos es cómo proporcionar una movilidad sostenible y compatible con el desarrollo de las ciudades y las nuevas necesidades de nuestros clientes a las generaciones venideras.

Los frenos pueden venir fundamentalmente de la estabilidad económica mundial. España tiene una oportunidad de crecimiento industrial ahora. Hay que ponerse manos a la obra ya, no hay tiempo que perder.

—El mercado de exportaciones también está teniendo comportamientos muy positivos fruto de la recuperación económica, aunque leve, en algunos países de la Unión Europea. ¿Comparte el análisis, cuáles son las previsiones en este campo?

—España exporta el 82%, algunos de los fabricantes casi el 94% de los vehículos que se fabrican en nuestro país. Los principales destinos siguen siendo países de nuestro entorno europeo por lo que una mejora en esos mercados tiene una incidencia directa en la evolución de la producción español de vehículos. Pero, también han ganado peso en las exportaciones otros países como Estados Unidos, Corea del Sur, Turquía, países del norte de África, etc. Muy importante también son las operaciones de in-bound, muchos de nuestros productos son globales y la base de proveedores también es global Por ello, un aspecto vital es la mejora de los distintos modos de transporte, carretera, mar o ferrocarril. Esas mejoras no solo van ligadas a la mejora de la infraestructura sino también a aspectos normativos o de gestión. Trabajamos a fondo con el Ministerio de Fomento y el resto de las administraciones para mejorar esos aspectos para que España se convierta en un hub logístico que nos permita ser mucho más eficientes en el transporte de vehículos y piezas teniendo en cuenta que debemos ser más eficientes desde el punto de vista logístico que nuestros competidores para equilibrar las desventajas de ser un país periférico en Europa.

—En el ámbito doméstico, los datos de matriculaciones de turismos en España en el primer semestre hacen pensar que en 2016 tras el mejor dato mensual en sies años, con 123.790 matriculaciones en junio, se cerrará con cifras por encima del millón de unidades. ¿Los fabricantes de coches creen que se ha dejado atrás la crisis definitivamente o todavía pasará mucho tiempo aún hasta que recuperemos las cifras de 2005 y 2006=?

«Existe temas importants que abordar como la elevada antigüedad el parque automovilísto españoles que es de 11,6 años de edad de media»

—Pensamos que hemos superado la crisis, pero también creemos que todavía el mercado español no ha alcanzado el pleno potencial de desarrollo. Por renta per cápita y desarrollo económico el mercado “natural” en España debería estar alrededor de 1,3 millones de turismos y me atrevería a decir que tenemos potencial de llegar incluso a los 1.5 millones si queremos estar en los niveles de otros países de la unión europea. Este año es muy probable que superemos el 1,1 millones de unidades en turismos, por lo que todavía estamos lejos del objetivo. Existen temas importantes a abordar desde la óptica del mercado como es la elevada antigüedad del parque automovilístico español, situada en 11,6 años de edad de media. Por ello, es muy importante continuar con los Planes de rejuvenecimiento del parque español con el fin de incrementar la seguridad en las carreteras y reducir el impacto medioambiental de los vehículos viejos.

—Las nuevas exigencias en materia medioambiental suponen un reto para la industria ¿Han hecho todos los deberes que debía? ¿Qué opina de las pegatinas de la DGT que se pueden ver ya en algunos coches en España?

—La industria del automóvil invierte más de 43.000 millones de euros anuales en Europa y muchas de esas cantidades van destinadas al desarrollo de nuevas tecnologías para mejorar el entorno medioambiental. El medioambiente es una tarea de todos, la industria del automóvil está haciendo sus deberes, pero se necesita una estrategia integral de todos los agentes implicados en el entorno, administraciones, ciudadanos, etc. Es especialmente importante una regulación adecuada que balancee adecuadamente la competitividad de las industrias y nuestras necesidades medioambientales como ciudadano de este planeta y para hacer esto bien es necesario una eficaz coordinación entre las diferentes fuentes emisoras de esas normativas.

Los vehículos y las fábricas cada vez son mucho menos emisores y la tendencia en el sector del automóvil es minimizar aún más el impacto ambiental de los vehículos que por recordar esta industria ha reducido un 35% de su emisiones de CO2 en los últimos 20 años.

El sistema de etiquetado de la DGT es positivo, sobre todo, desde el punto de vista de la uniformidad en la categorización de los vehículos, de manera que ahora, las iniciativas de movilidad o de fiscalidad cuentan con un sistema uniforme en todo el territorio español.

—¿Cree que el futuro de los coches pasa necesariamente por un vehículo eléctico, híbrido, por un diesel limpio...?

—Pensamos que en el futuro no habrá una sola tecnología en el mercado, sino que coexistirán varias. Lo hemos visto en otros productos de alta tecnología. Por un lado, en los próximos años asistiremos a mejoras en los motores de combustión tradicional, Vehículos de gas, eléctricos e híbridos irán ganando presencia en nuestro mercado. Y, en un futuro, también veremos el desarrollo del hidrógeno como propulsión alternativa. Lo que es evidente para mi es que el futuro de la movilidad pasa por vehículos cada día más limpios, cada día más respetuosos con el medio ambiente y sirviendo a nuestros clientes como ellos necesiten ya que son el centro de todo lo que hacemos. En estas necesidades actuales y futuras de nuestros clientes veremos cada vez más vehículos conectados entre sí y con el entorno y todo en la dirección de la movilidad autónoma que será una realidad en el uso diario antes de lo que creemos.