Oficina del Banco Santander en Londres
Oficina del Banco Santander en Londres - REUTERS

2.000 empresas británicas revelan esta semana su brecha salarial

Londres amenaza con «multas ilimitadas» a las firmas que no remitan sus datos

LondresActualizado:

Las grandes empresas británicas enfilan los últimos días para entregar al Gobierno antes del próximo jueves los datos con los sueldos de sus trabajadores según el género. En Reino Unido se esperan los resultados de estos datos con expectación, ya que permitirán conocer la profundidad de la brecha salarial en el país. La información que entreguen las empresas con más de 250 empleados, obligadas por ley, plasmará una desigualdad que ha aumentado en los últimos años.

A menos de 48 horas para agotar el plazo límite aún quedan 2.000 compañías sin mandar sus datos, de las 9.000 que están obligadas. Bajo la amenaza de «multas ilimitadas» y sanciones, las empresas tendrán que cumplir todos los requisitos de transparencia a la hora de presentar los datos requeridos por el Ejecutivo aprobados en la Ley de Igualdad de 2010.

Las primeras estimaciones auguran una brecha aún mas amplia de lo que se podría imaginar en un principio. Las grandes firmas que operan en suelo británico tendrán que informar con exactitud de la diferencia porcentual media de los sueldos por sexo en este último ejercicio fiscal en Reino Unido, desde abril de 2017 hasta este mes. Si hacemos caso a la Oficina Nacional de Estadísticas la diferencia salarial promedio en el Reino Unido es del 18,1% favorable al hombre, y del 9,4% si solo computan los empleados a tiempo completo.

La norma pretende paliar la diferencia salarial entre hombres y mujeres y ha gustado a la mayor parte de la sociedad británica, que ve en la medida una forma de exponer este problema a la luz pública. Eso sí, para muchos esta ley se ha quedado corta y se debería aplicar a todas las compañías, también pymes con menos de 250 empleados. Además, según expertos en Derecho, las sanciones y castigos a las empresas que no sean completamente transparentes deberían estar impuestas por ley, para así ser aplicadas de manera más eficaz.

Con los informes de las grandes empresas en la mano ya se puede apreciar esa brecha salarial que el Ejecutivo se ha empeñado en combatir en los próximos años. Así ocurre en los dos grandes bancos británicos: tanto en el Santander UK como en el HSBC las mujeres cobran un 35% y un 60% menos respectivamente que los hombres de media. En otras grandes compañías la brecha es aún mayor, como en el caso de la aerolínea EasyJet, con un 51,7%.

Aunque los datos que más han sorprendido son los de las llamadas «Big Four» (Las Cuatro Grandes), las firmas más importantes del mundo en el sector de la consultoría y auditoría. Algunas de ellas, que han llevado a cabo estudios de brecha salarial para compañías tan señeras como la BBC, también muestran una diferencia considerable en el sueldo entre ambos sexos. PricewaterhouseCoopers (PwC), que fue la que no «encontró evidencia» de sesgo en las retribuciones de la cadena pública británica, posee una brecha salarial del 14%. Y es la que menos tiene de las cuatro: con Ernst & Young y Deloitte en el 15%, y KPMG en el 22%.

Techo de cristal

En la City londinense se viene equiparando desde hace años las plantillas de las principales empresas. Pero el problema aflora cuando se pone la lupa en cuántas mujeres que trabajan en las grandes compañías financieras ocupan puestos directivos. Al apuntar a las cúpulas, la cifra cae entonces hasta el 20% evidenciando la brecha salarial al no poder ascender.

Pero no solo las empresas privadas tienen que acatar esta ley. Desde el Sistema de Salud Público (NHS), hasta todos los departamentos gubernamentales, pasando por universidades o colegios también deben entregar sus datos. Con algunas aún por desvelar, la media de brecha salarial se eleva hasta el 14% en el sector público.

Por eso, ahora estos datos servirán, según el Gobierno de Theresa May, para concienciar a todas las empresas a luchar contra este problema. El organismo encargado de este informe ha insistido en que perseguirá a las empresas que presenten cifras inexactas sobre sus diferencias salariales de género. Todo después de que se hayan reavivado las dudas sobre varios de esos informes. Según «The Guardian», al menos 13 grandes empresas habrían presentado cifras sospechosas y varias han tenido que cambiarlas al no cuadrar con anteriores datos.