Antes de nada hay que preguntarse por qué quiero residir en otro país: avanzar profesionalmente o cambiar mi estilo de vida
Antes de nada hay que preguntarse por qué quiero residir en otro país: avanzar profesionalmente o cambiar mi estilo de vida - FOTOLIA

10 sencillos consejos para iniciar una carrera profesional en el extranjero

Buscar el acuerdo de tu círculo familiar más próximo, aprender la lengua local o ampliar el grupo de amistades son algunas de las recomendaciones, para iniciar un experiencia laboral fuera de España

MadridActualizado:

De la crisis se hizo virtud y muchos jóvenes españoles salieron fuera del país en busca de un empleo mejor o para relanzar una carrera profesional en barrena por un país que destruía decenas de puestos de trabajo. Ahora, una vez iniciada la recuperación económica, la opción de intentar desarrollarse profesionalmente allende nuestras fronteras cobra su relevancia. A continuación exponemos 10 aspectos a tener en cuenta antes de iniciar una carrera profesional fuera de España. En opinión de Marco Laveda, Managing Director de Walters People en España, ha aputando que «a veces es necesario realizar un movimiento lateral en tu carrera o incluso dar un paso atrás para demostrar tu valro en un nuevo mercado». Para este experto , trabajar en otro país «te ofrecerá vivir una verdadera experiencia». Para ello, ha apuntado que sería muy aconsejable aprender la lengua local, ampliar el círculoa de amistades más alla del trabajo o estar abierto a que la vida pueda sorprendernos.

Tener claro por qué quiero trabajar fuera

Antes de nada hay que preguntarse por qué quiero residir en otro país, ya sea por avanzar en mi carrera o cambiar mi estilo de vida. En función de si tus razones tienen que ver más con objetivos personales que profesionales, tu búsqueda, criterios y visión deberán enfocarse en una u otra dirección.

Mantén la mente abierta

Si tu objetivo principal es vivir una experiencia internacional que te enriquezca y te permita crecer profesionalmente, es importante no limitarse a los países más habituales. Si elijes un destino con una gran reputación como «marca-empleador», te enfrentarás a una competitividad alta tanto para acceder a ese mercado laboral -a causa de una mayor oferta de candidatos- como para destacar profesionalmente.

Por el contrario, podría resultar muy interesante aventurarse a trabajar en un mercado emergente ya que es más probable que formes parte de un equipo nuevo o de una estructura más limitada. Lo que te permitirá tener una mayor autonomía para desarrollar proyectos e iniciativas desde cero, permitiéndote un mayor crecimiento profesional.

Conocer tus limitaciones geográficas

Dependiendo de tu lugar actual de residencia y nacionalidad, las zonas geográficas y países en los que desarrollar tu carrera internacional pueden estar limitados por los trámites, plazos y requisitos en materia de documentación (permisos de residencia y trabajo: pasaporte y visados, entre otros).

Por ello, antes de elegir un país de manera definitiva es buen hacerse preguntas como: ¿Qué pasaporte tengo y dónde podría trabajar? ¿Cómo de fácil sería conseguir los documentos necesarios para realizar mi cambio de residencia? Cuando sepas cuáles son tus limitaciones, podrás comenzar a seleccionar y planificar tu salto internacional de forma realista.

Infórmate sobre la movilidad internacional en tu empresa

Si quieres desarrollar una carrera internacional dentro de tu compañía actual, transmite al departamento de recursos humanos o al equipo de desarrollo de talento internos, así como a tu responsable directo, tus inquietudes profesionales. Ellos te podrán informar si cuentan con algún programa de movilidad internacional, qué vacantes tienen abiertas en la actualidad o puede haber disponibles en un futuro próximo, en qué países, y qué progresión profesional podrías obtener como resultado de ese cambio.

Revisa a fondo las condiciones de tu nuevo país

¿Cómo es el mercado de trabajo y leyes laborales en ese país? ¿Con qué frecuencia surgen nuevas oportunidades de empleo? ¿Es estable su economía y sistema de gobierno? ¿Se trata de un país seguro? ¿Cuál es el coste de vida del país? ¿Qué remuneración deberías percibir teniendo en cuenta los costes básicos de alojamiento, transporte y alimentación? ¿Cuántas horas y días a la semana trabajarías? En términos generales, ¿qué cultura empresarial tiene el país? Tal vez ciudades como Londres, Hong Kong o Melbourne te hayan dado un buen feeling durante una estancia vacacional, sin embargo, es necesario investigar, valorar y meditar a fondo las condiciones del país antes de tomar la decisión de emigrar allí. No dudes en obtener información a través de diferentes vías: la empresa contratante, tu círculo personal o tu consultora de búsqueda y selección de confianza.

Empleos con competencias transferibles

Si tu plan es trabajar en el extranjero unos cuantos años para luego regresar a tu país de origen, asegúrate de que las posiciones a las que estés optando no tengan el riesgo de quedarse obsoletas o estén limitadas a las necesidades de mercado de ese país. Ejercer una función excesivamente especializada sería un error ya que es probable que no exista un puesto equivalente en tu país de origen, lo que resultaría en un paso atrás en tu carrera profesional.

Las posiciones de carácter técnico y digital (IT, marketing digital, e-commerce, entre otros) te permitirán adquirir competencias transferibles o transversales, que se pueden adaptar a otros puestos profesionales, en contraposición con aquellas funciones relacionadas con p.ej las áreas de legal, riesgos o compliance, de las cuales se suelen obtener competencias exclusivas.

Piensa en la recompensa ante el riesgo

Comenzar una carrera internacional no sólo implica un cambio vital y geográfico; la naturaleza misma de tu trabajo sufrirá cambios importantes. Planteemos dos contextos hipotéticos: 1. Ser responsable de un equipo de 40 personas en un mercado establecido, como es el caso de Francfort, donde los distintos sistemas y estructuras son plenamente funcionales, y las tareas y responsabilidades de cada miembro del equipo están ya otorgadas.

2. Ser responsable de un proyecto de nueva oficina en Manila, donde todo está empezando desde cero, y los sistemas, estructuras, procedimientos y equipo deben todavía organizarse. En esta última situación, deberás estar preparado para dar tu máximo potencial: tomar la iniciativa, buscar soluciones, ser creativo y resolutivo. Es un desafío no apto para todo tipo de profesional, sin embargo, si obtienes resultados positivos una gran recompensa te aguardará: un sinfín de nuevos conocimientos, aptitudes y habilidades, una experiencia laboral excepcional y una mejora considerable de tu atractivo curricular ante empresas locales e internacionales.

Tener un amigo o familiar, facilita la integración

Contar con un amigo, familiar o conocido en el país al que se va a emigrar servirá de gran ayuda para que tu integración profesional, personal y cultural tenga más probabilidades de ser exitosa. Este factor marcará con toda probabilidad una diferencia significativa en el caso de estancias largas o con vistas de ser de carácter permanente.

Asegúrate de que tu círculo familiar esta a favor

Emigrar implica grandes cambios, pero si tienes una conciliación de tu vida profesional, personal y familiar de carácter complejo (pareja, hijos u otros) el número de factores a considerar de manera previa a tomar la decisión se multiplica. Es por eso por lo que la mayoría de las personas que buscan una experiencia laboral en el extranjero suelen ser jóvenes o profesionales con una menor estabilidad laboral. Cualquier profesional que esté planteándose iniciar una carrera internacional debe considerar qué impacto tendrá este cambio en su círculo familiar más cercano, y asegurarse de que éste, está de acuerdo con sus nuevos planes.

Quizás haya que volver atrás para tomar impulso

Si quieres trabajar en otro país y tus expectativas de permanencia son de largo plazo, no te limites únicamente a inscribirte en puestos equivalentes o con las mismas condiciones que tienes en tu país local. Un cambio de mercado implica enfrentarse a lo desconocido en múltiples aspectos, un riesgo del cual las empresas son conscientes y el cual les suele conllevar a ofrecer al candidato internacional un puesto «transitorio», habitualmente de menor posición pero con oportunidades de crecimiento y proyección una vez pasado el período de «prueba o adaptación».