Las gasolineras de los hipermercados han supuesto una revolución para el sector en España
Las gasolineras de los hipermercados han supuesto una revolución para el sector en España - ABC

Las gasolineras «low cost» suponen ya el 20% del total del sector

Las estaciones de servicio de las grandes petroleras se han reducido un 23% durante los años de la crisis

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El modelo de venta denominado de bajo coste o «low cost» llegó también al negocio de los carburantes en España al comienzo de la crisis, tal y como ha ocurrido en muchos otros sectores económicos.

Además, con un crecimiento rápido y sólido el nuevo formato ha conseguido que las estaciones de servicio «low cost» supongan ya el 20% del mercado en nuestro país al sumar 2.130 al finalizar 2014, según datos de la patronal del sector, la Asociación de Operadores de Productos Petrolíferos de España (AOP).

Paralelamente, el número de gasolineras de las grandes petroleras ha descendido un 23% desde 2008. En concreto, ha pasado de 7.496 a 6.390. Y eso que la cifra de estaciones de servicio ha crecido un 15,5% en ese periodo, hasta las 10.712. En los últimos 20 años, según Kantar Worldpanel, la cuota de mercado de las petroleras ha caído un 30,6%, frente a una subida del 24,4% de las grandes superficies y del 18,5% de las marcas blancas.

Las gasolineras de bajo coste o marca blanca se diferencian del resto de estaciones de servicio en que normalmente venden solo dos combustibles (gasolina de 95 octanos y gasóleo de automoción), están muy automatizados y apenas tienen personal, carecen de tienda y de lavabos y, al ser consideradas como unidades de suministro, no están obligadas a tener servicios de agua y de aire.

Pero donde lógicamente marcan más la diferencia es en el precio, ya que suelen vender los combustibles entre 10 y 40 céntimos de euro por litro de media más barato que los operadores tradicionales. Bien es cierto, y esta es una de las principales críticas de sus detractores, es que, además de la falta de personal, los carburantes que venden carecen de los aditivos propios que añade cada petrolera y que los convierte en singulares.

Los grandes reaccionan

Sin embargo, y presionados por la espectacular caída de ventas durante la crisis (30%), tanto Repsol como Cepsa, las dos primeras petroleras del país, han dejado a un lado sus críticas a las gasolineras de bajo coste y también han entrado en este canal de venta.

Para Repsol, el negocio de estaciones de servicio se basa «en ofrecer la máxima calidad al cliente, tanto en servicio como en productos. Por eso, tendemos a un modelo en el que predominan el servicio al cliente, la accesibilidad a personas con capacidades diferentes, la venta de una amplia gama de productos y, en muchos casos, el lavado», según un portavoz del grupo.

Las estaciones de servicio denominadas Campsa Express responden a un programa piloto de la compañía y se localizan en grandes corredores de transportistas y polígonos industriales, donde el perfil del cliente es eminentemente profesional y con unas necesidades muy concretas. Repsol cuenta actualmente con 18 gasolineras Campsa Express repartidas en Cataluña, Comunidad Valenciana y región de Murcia, zonas que soportan la mayor parte del transporte internacional rodado que circula por España.

Repsol cuenta con 4.649 estaciones de servicio en todo el mundo (3.585 en España), por lo que las de Campsa Express suponen menos de un 0,4% del total, «lo que ilustra el hecho de que se trata de un programa piloto. Además, la iniciativa se encuentra en una fase muy inicial por lo que aún es pronto para manejar datos relacionados con márgenes, cifra de negocio, cuota de mercado y planes de expansión».

Cepsa, por su parte, está haciendo unas pruebas piloto para ver cómo funciona este negocio. Tienen actualmente 14 estaciones de servicio distribuidas entre Cataluña, Extremadura, Murcia, Andalucía y Aragón. Desde esta petrolera subrayan que estas gasolineras no están desatendidas, sino que están atendidas en remoto. Además, durante el horario comercial hay un empleado en cada estación de servicio. Afirman que «la estrategia de Cepsa no es este modelo "low cost", sino el que ya tiene implantado. Simplemente estudiamos su comportamiento», y añaden que aún es pronto para sacar conclusiones.

La tercera petrolera, BP, ni tiene gasolineras de bajo coste ni en sus actuales planes de desarrollo aparece esta modalidad, según ha confirmado un portavoz de la misma.

Bajo la modalidad de marca blanca se suele incluir también a las gasolineras de los híper y supermercados, que suman 323. Sus características son similares a las de bajo coste aunque en este caso su objetivo es servir de «gancho» para comprar en sus establecimientos. Además, para que el cliente pueda beneficiarse de los descuentos (de hasta el 10%), ha de tener alguna tarjeta de fidelización de la cadena y se hacen efectivos con las compras en las tiendas. La diferencia de precio es también notable.

Este periódico comprobó el pasado miércoles que el híper situado en el centro comercial de Islazul, en Carabanchel (Madrid) vendía el litro de gasolina de 95 octanos a 1,084 euros, mientras que los precios de las estaciones de servicio más próximas eran de 1,159 (Repsol), 1,179 (BP y Galp) y 1,189 (Cepsa). En el caso del gasóleo, en el híper costaba 0,969 euros el litro. BP y Repsol marcaban 1,049, Galp 1,059 y Cepsa 1,069.