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SOSTENIBILIDAD

¿Sobreviviría su empresa a un futuro sin recursos naturales?

Cuidar el medio ambiente ha dejado de ser una cuestión de imagen para convertirse en un método de supervivencia. Solo las compañías que se involucren podrán competir en el mercado

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En cuestión de sostenibilidad, España da la talla. Hasta 16 empresas españolas figuran en la última edición del Dow Jones Sustainability World Index (DJSI World), publicado el 10 de septiembre y que mide el nivel de sostenibilidad de las compañías que cotizan en bolsa. El dato, ciertamente positivo, demuestra que buena parte de las firmas de nuestro país parecen tener claro que el futuro pasa por cuidar el planeta.

[Consulta aquí el informe correspondiente a 2015]

Gas Natural Fenosa, Abertis, Acciona, Amadeus, BBVA, Banco Santander, Enagás, Endesa, Ferrovial, Iberdrola, Inditex, Indra, Repsol, CaixaBank, Telefónica y Red Eléctrica de España (REE) son las empresas que este año han entrado en el DJSI World. Todas, a tenor de los resultados del citado informe, son conscientes de que el aprovechamiento de los recursos y la búsqueda de la eficiencia será crucial de cara a un futuro en el que, sin duda, la falta de materias primas marcará la suerte o desgracia de nuestro tejido empresarial.

Si bien hace unos cuantos años el tema de la escasez de recursos se antojaba como un problema lejano, parece que hoy nuestras empresas tienen la lección aprendida. Cuidar el medio ambiente ha dejado de ser una cuestión de imagen para convertirse en un método de supervivencia. José Luis Blasco, socio responsable de Gobierno, Riesgo y Cumplimiento de KPMG en España, señala a ABC que el concepto de sostenibilidad en la empresa tiene mayor importancia de lo que a priori parece. «Es posible que en el pasado sí se pensara en la sostenibilidad como en un recurso para mejorar la imagen pública, pero desde luego no es lo que ocurre hoy. Ahora, las empresas están realmente concienciadas y se lo están tomando en serio».

Son muchos, subraya Blasco, los factores que han hecho de muchas compañías un ecosistema sostenible y respetuoso con nuestro planeta. Entre otros, el responsable de KPMG destaca el «elevado grado de concienciación en todo el mundo», que ha obligado a las empresas a tener unos estándares muy elevados para poder adaptarse a un mercado cada vez más exigente con factores como las materias primas o las condiciones de trabajo».

De hecho, la posibilidad de un futuro en el que los recursos naturales sean un bien escaso parece ser lo que ha obligado a muchos a 'ponerse las pilas' en cuestión de sostenibilidad. «Los recursos se agotan y las compañías lo saben. Producir algodón con la mitad de agua, por ejemplo, es ya una gran ventaja competitiva. Lo mismo ocurrirá si desarrollamos un vehículo eficiente, o un frigorífico que consuma poca energía. Cada vez somos más en este planeta y debemos buscar soluciones».

Un nuevo escenario

Germán Granda Revilla es director general de Forética, una asociación sin ánimo de lucro con presencia en España y Latinoamérica que engloba a organizaciones y profesionales especializados en la materia. Para Granda, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) ha experimentado un creciente desarrollo en nuestro país durante los últimos años. Así lo destaca, de hecho, el último Informe Forética sobre el estado de la RSE en España, que refleja que el grado de adopción de políticas y herramientas de responsabilidad social es ciertamente elevado en las compañías de mayor tamaño.

«En nuestro país, una de cada dos empresas medianas y grandes tiene implantadas políticas y herramientas avanzadas este sentido». El responsable de Forética cree, no obstante, que aunque el nivel es alto España debe seguir avanzando en este campo. «Las empresas deben entender que ser responsables y sostenibles es, en primer lugar, un compromiso ético además de la única manera de perdurar y lograr la confianza de consumidores y mercados en el largo plazo».

Todos salen ganando

No es ninguna sorpresa que, con un comportamiento sostenible, todos ganamos de cara al futuro. En el caso de la empresa, además, el beneficio es claro. «Forética ha revelado en sus informes la relación directa entre la posición competitiva de un país y su grado de adopción de políticas de responsabilidad social en sus compañías».

«Los países sostenibles tendrán un futuro mejor»

Existen, dice Granda, ejemplos prácticos de ello: «Grandes empresas han logrado convenios internacionales por ser capaces de responder a pliegos de contratos públicos que demandan infraestructuras para ciudades más sostenibles. Del mismo modo, hay pymes que se han incorporado a la cadena de valor de multinacionales por su aspecto diferencial en sostenibilidad y han sido capaces de internacionalizarse y crear empleo en plena crisis en España». Los países más sostenibles, subraya el experto, «son los más competitivos, los que promueven una mejor calidad de vida y los que tendrán un mejor futuro».

El ejemplo Ikea

En el plano internacional, una compañía que lleva la sostenibilidad por bandera y cuya intención es convertirse en líder en este sentido es la exitosa Ikea. La firma sueca, sabedora de su poder para marcar tendencia, decidió hace tiempo apostar por la eficiencia para incrementar el ahorro entre sus clientes así como en el seno de su propia empresa. Mercedes Gutiérrez, directora de sostenibilidad de Ikea Ibérica, considera que uno de los planes de la compañía es, sin duda, «influir en cómo viven las personas en su hogar, inspirándoles y enseñándoles a vivir de manera más sostenible».

Sin duda, una de las medidas que han convertido a la compañía sueca en un ejemplo en sostenibilidad es su ambicioso y rígido código de conducta, un texto que todo proveedor de Ikea tiene la obligación de cumplir. [Aquí puedes leer el Iway Standard, código de conducta de Ikea] «Con este código Ikea establece unos requisitos mínimos relativos a temas como medio ambiente, impacto social y condiciones laborales. Todos los proveedores, sin excepción, deben aceptarlo». Para asegurarse, la compañía somete a los proveedores a continuas auditorías y exámenes. «Si incumplen, dejan de trabajar con nosotros», destaca la responsable de Ikea. «El código recoge temas sociales y ambientales, así como cuestiones relativas a la normativa laboral como el trabajo forzoso, el pago de las horas extra o la no discriminación». El 100% de los proveedores, afirman desde la compañía, cumple el Iway Standard. De hecho, subraya Gutiérrez, «Ikea ha vetado a importantes proveedores, cuyos productos estaban en catálogo, por no cumplir con nuestras exigencias. Nos ha supuesto una pérdida económica, pero somos inflexibles en este sentido».

El director general de Forética tiene claro qué condiciones ha de cumplir una compañía que se precie de ser sostenible: «Debe tener una estrategia orientada a maximizar su impacto positivo a nivel económico, social y medioambiental, minimizar sus riesgos y regirse por una conducta ética que promueva la transparencia y el buen gobierno». ¿Cumple su empresa con estos factores?