Ferran Adrià en el 29 Encuentro de las Telecomunicaciones y Economia Digital, que se celebra esta semana en Santander
Ferran Adrià en el 29 Encuentro de las Telecomunicaciones y Economia Digital, que se celebra esta semana en Santander - Esteban Cobo

La receta de El Bulli: trabajo e innovación para conseguir el éxito empresarial

Ferran Adrià asegura que la reconversión del restaurante en fundación asegura su supervivencia durante los próximos años

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El Bulli se convirtió, por méritos propios, en una referencia mundial en el ámbito de la gastronomía. Sin embargo, quizás no todo el mundo sepa que estuvo dieciocho años sin conseguir generar ingresos o que durante tres meses seguidos su personal tuvo que trabajar hasta dieciocho horas al día. La receta del restaurante de Ferrán Adrià estuvo formada por el trabajo, el esfuerzo... y sobre todo la innovación.

Como él mismo afirma, «nadie tiene la fórmula del éxito», aunque quizás el establecimiento de Ferran Adrià de algunas claves de él. En una conferencia ofrecida en el marco del XXIX Encuentro de Telecomunicaciones organizado por Ametic en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, el cocinero dio las claves de la reconversión empresarial que ha tenido el restaurante.

Como empresa, el Bulli tenía ciertas particularidades. Invertía un 23% en I+D y cerraba seis meses al año. Y después de conseguir tres estrellas Michelín, lograr el reconocimiento de críticos, medios de comunicación y dos millones de clientes, decidió clausurar su cocina. «Cerramos para no morir, para reinventar la categoría», explica Adrià.

El Bulli se transformó y decidió seguir innovando, esta vez de forma más amplia. Bajo el patrón de la gastronomía, dejó de ser un restaurante y se convirtió en una fundación donde enseñar conceptos de cocina. «No sabíamos muy bien que íbamos a hacer porque nunca se había hecho», cuenta Ferran Adrià.

Los retos empresariales del nuevo Bulli

Qué es la cocina, cómo se gestionan las empresas o incluso qué es la educación fueron preguntas que empezaron a plantearse en la fundación. Internet también ha tenido su particular aportación, plasmando todas estas ideas en mapas conceptuales. «Comprendimos la importancia de los procesos, desde que te sientas a comer hacia atrás. Todo lo que crees que es natural en realidad no lo es», afirma Adrià.

De restaurante a laboratorio de ideas. El Bulli continuará realizando a través de su fundación nuevos retos empresariales y abordará otros ámbitos. Como la educación. Ferran Adrià confirmó en el encuentro de Santander que a partir de marzo-abril de 2016, se ofrecerán de forma digital cursos para niños sobre este ámbito. Según el cocinero, hacia este tipo de formación se dirigen universidades de tanto prestigio como Harvard, másters cortos con grupos reducidos e impartidos por expertos del sector.

Tras varias décadas siendo un referente empresarial, el Bulli afronta el futuro con nuevos e innovadores retos. Todo ello siempre dentro de una industria en auge y que en los últimos años ha ganado todavía más adeptos. «La cocina triunfa porque participas. Incluso cuando comes, cocinas», asegura Adrià.