Las empresas presentes en el Ibex están mejor valoradas para las agencias de rating
Las empresas presentes en el Ibex están mejor valoradas para las agencias de rating - efe

Las agencias de rating penalizan el tamaño y la falta de externalización de las empresas españolas

Aunque aprecian una mejoría en la solvencia crediticia de las compañías nacionales en los últimos años

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Durante los años más complicados de la crisis, la confianza de los inversores se desmoronaba cada vez que una agencia de calificación elaboraba un rating relacionado con España. La capacidad de empresas nacionales y del propio Reino de España de afrontar las cargas derivadas de su pasivo era muy cuestionada por este tipo de agencias. Por suerte, este factor ha cambiado en los últimos años, aunque todavía quedan asignaturas pendientes en los rating de las compañías nacionales, sobre todo en lo que a su tamaño y su salida al exterior se refiere.

El último estudio de Bravo Capital, una sociedad mercantil que se dedica a ofrecer financiación no bancaria a las compañías, acaba de desarrollar una nueva unidad de negocio que se dedica a hacer estudios privados de rating para empresas, Bravo Analytics. En su último estudio, refleja que las empresas nacionales contaban en 2013 con una calificación media de BBB-, un nivel por encima del grado de especulación. El informe de la empresa mercantil, que se basa en los últimos estados financieros de 26.401 compañías nacionales, refleja una mejora con respecto al año anterior, pero aprecia diferencias visibles en el tejido empresarial español.

Por un lado, Bravo Capital sostiene que las empresas del Ibex suelen tener «una distribución mejor que la media española», aunque afirma que incluso estas empresas se encuentran entre la BBB y la BB, ya dentro del conocido como «grado de especulación». Además de ello, el tamaño de las empresas también es un factor a tener en cuenta para clasificar su solvencia crediticia, ya que «a medida que aumenta el tamaño de la empresa analizada, mejora su rating», ya que este tipo de compañías cuentan, «entre otros aspectos con mayor acceso a fondos y menor riesgo de refinanciación».

Por otra parte, la construcción es uno de los más penalizados por el último estudio de Bravo Capital, que le otorga una BB y aprecia que este mercado es el que «más ha sufrido con la ralentización de la economía española tras la crisis».

Una «opinión más»

La directora general de Bravo Capital, Mar Turrado, cree que esta calificación sitúa a las empresas españolas «en el grado de inversión», algo que refleja una mejoría respecto a otros años. Aún así, afirma que este tipo de calificaciones no se pueden calificar como «buenas o malas», sino que simplemente realizan un análisis de la «probabilidad de incumplimiento» de las deudas de las distintas corporaciones, algo que «no quiere decir que no se vaya a conseguir financiación».

En esta misma línea, Miguel Ángel Bernal, coordinador del departamento de investigación del IEB, sostiene que este tipo de agencias suponen solo «una opinión más», aunque considera positiva una calificación de BBB-, ya que esto implica «unas probabilidades de impago menores del 5%».

Crecimiento y salida al exterior

Además, Turrado afirma que el tamaño de una empresa suele «ayudar» a mejorar su calificación de rating. «Haber crecido dentro de un sector siempre es sinónimo de un buen plan de negocio y una gestión adecuada». En cuanto a las previsiones del año siguiente, Turrado afirma que «la buena marcha del negocio habrá generado beneficios, crecimiento en caja y ventas, además habrá que comprobar si se reduce el apalancamiento y se han generado recursos propios, algo que facilitaría una mejora en la calificación crediticia».

Estas previsiones también son apoyadas por Bernal, quien cree que «estamos mejorando el riesgo país, que durante los años de la crisis cayó desde la triple A a la triple B, esto condiciona a la empresa ya que hay muchas empresas localizadas exclusivamente en España».

Es precisamente en este aspecto en el que el analista aprecia mayor capacidad de mejora, ya que, en su opinión, el tamaño, la externalización y la mejora del rating son tres variables íntimamentes ligadas entre sí. «Contar con un volúmen de negocio fuera del país permite una financiación extranjera», sostiene Bernal.