El equipo de la empresa de videojuegos «Whootgames» fue galardonado con el Premio Emprendedor XXI en Asturias
El equipo de la empresa de videojuegos «Whootgames» fue galardonado con el Premio Emprendedor XXI en Asturias - abc

El emprendimiento pasa al siguiente nivel: los videojuegos

El auge de la industria ha favorecido la aparición de multitud de programadores en España

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En 2014, la industria del videojuego movió en España más de 750 millones de euros. Según un estudio de EAE Business School, la cifra supuso un aumento del 31% respecto a los datos registrados un año antes. Además, el gasto por habitante se situó en 16,42 euros y también aumentó respecto a 2013, en este caso un 5%. El sector, ya consolidado en países como Estados Unidos o Japón, dobló la recaudación de la taquilla de cine y alcanzó los niveles cosechados en 2008. En España, los videojuegos olvidaron en 2014 la crisis económica.

Como resultado de esta expansión, hay muchos emprendedores que se han decidido a montar sus propios estudios de desarrollo y programación de videojuegos. El mercado está muy concentrado y es complicado lograr comercializar productos a gran escala, pero las nuevas tecnologías han supuesto un aliado y permiten la expansión de determinadas «start-up» tanto para consolas y ordenadores como para teléfonos móviles.

Juan Aitor Lago, director de SRC de EAE y creador del mencionado estudio, afirma que el mercado ha cambiado. «La gente empieza antes a jugar, se combinan los videojuegos online con los tradicionales y es un hábito mucho más social». A los tradicionales usuarios de videojuegos se ha unido una nueva generación que mantiene el interés por este hábito, lo que ha permitido que el mercado «haya crecido tanto que el potencial de ventas es enorme, sobre todo de forma online», sostiene Lago. Aunque el director de investigación de EAE cree que el desarrollo de nuevos videojuegos «necesita más financiación» por la concentración, cree que es una «buena opción a largo plazo» para nuevos emprendedores.

Una empresa de «jugones»

Una de estas nuevas empresas es «Whootgames», fundada hace escasamente un año por seis estudiantes asturianos. La semana pasada tuvo su primer reconocimiento, al ser galardonada con el Premio Emprendedor XXI en Asturias, que impulsa La Caixa y co-otorga el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, a través de la Empresa Nacional de Innovación (ENISA). Alberto Pérez Rodríguez, uno de sus creadores, destaca que la idea surgió entre unos cuantos «jugones», que tras pasar por varios concursos del gremio y conseguir algunas licencias, se enfrentaron al reto de desarrollar videojuegos propios.

En «Whootgames» han combinado varios soportes. La primera idea, «Castles» (un «puzzle» en el que el jugador tiene que juntar distintas piezas y construir torres) está desarrollada para Consolas y PC, mientras que la segunda, Random Fighters (el clásico juego de lucha) ha sido diseñada para móviles. Pérez Rodríguez cree que en el primer mercado existen más «barreras de entrada», mientras que el segundo está más «masificado».

La nueva compañía está trabajando con empresas como Sony, Nintendo o Microsoft para hacerse su propio nicho y «posicionarse» en el mercado. Su nuevo proyecto tendrá que ver con «la realidad virtual». Hace un año, los creadores de «Whootgames» únicamente buscaban «pagar las facturas».

Los españoles, «buenos y baratos»

Con algo más de experiencia cuenta «Tequila Works», un estudio de desarrollo que nació en 2009. José Herráez, responsable de comunicación, afirma que triunfan los «nuevos proyectos que tienen pequeños juegos con mucho gusto», lo que facilita su expansión y crecimiento. Es por ello que, en su opinión «hay que tener puntería y acertar» la propuesta.

En cuanto al mercado nacional, desde «Tequila Works» creen que el sector del videojuego ha pasado de ser un «mercado marginal» a un «sector en auge», donde además hay una percepción de «calidad» en el desarrollo de videojuegos nacionales.

Juan Aitor Lago cree que este crecimiento irá a más en el futuro. Los desarrolladores extranjeros suelen ser algo «caros», pero los españoles son «muy buenos y baratos». Ha habido un cambio de concepción dentro de España en lo que a este sector se refiere y el futuro parece ilusionante. Empresas jóvenes y con poco presupuesto parecen hacerse un hueco dentro de un sector dominado por grandes multinacionales. Lago incluso va más allá y afirma que en el futuro «tendrá más salidas un desarrollador de videojuegos que un ingeniero de caminos».