Logo de Shell en una gasolinera de Londres
Logo de Shell en una gasolinera de Londres - AFP

Shell compra British Gas Group por 64.000 millones de euros

La caída del crudo anticipa una nueva oleada de fusiones de grandes compañías

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Desde mediados del año pasado el precio del petróleo ha caído a la mitad, una revolución para las economías nacionales, pero también para los gigantes del sector. El crudo baja debido a la revolución de la nueva tecnología del gas enquisto en Estados Unidos, obtenido por facturación hidráulica (fracking), y también por la decisión de Arabia Saudí de no recortar su producción. En este contexto se esperaba una ronda de fusiones como la que hubo a comienzos de este siglo y ya ha comenzado. El gigante anglo-holandés Royal Dutch Shell, el tercero del mundo, ha comprado por 64.000 millones de euros British Gas Group, con una prima del 52% sobre la cotización media de BG en los últimos noventa días. Con la adquisición la Shell quiere mejorar su posición en el gas natural licuado y los recursos obtenidos en aguas profundas.

La operación es la mayor en ese mercado desde 1996. Tras la noticia de la fusión Repsol ha subido un 2,4% en la bolsa española. En el Reino Unido se especula con que la próxima compañía que puede entrar en el baile de las alianzas sería British Petroleum, castigada por el declinar de las reservas del Mar del Norte, tanto en cantidad como en valor. El nuevo gigante será dirigido por el primer ejecutivo de Shell, Ben Van Beurden. BG Group cuenta con 5.200 empleados, opera en 24 países y su valor en bolsa es de 46.000 millones de dólares. La firma tiene su origen en una antigua compañía nacional. La valoración de Shell es de 202.000 millones de dólares, y la de la mayor compañía del sector, ExxonMobil, de 360.000. Con su operación Shell recorta su brecha en gas respecto a Exxon.

BG tiene en marcha importantes proyectos en Brasil, África Oriental, Australia, Kazajistán y Egipto. Los más inseguros son los de Brasil y Egipto, por las circunstancias políticas. La deuda neta de la compañía es de 12.000 millones de dólares. Shell cree que con la incorporación de BG sus reservas de gas y petróleo crecerán un 25% y su capacidad de producción, un 20%. Los accionistas de BG tendrán el 19% del nuevo grupo.

En el año 2000 se produjo ya una importante ronda de fusiones, que redibujó las jerarquías en el sector. BP compró Amoco y Arco; Exxon se hizo con Mobil y Chevron se fusionó con Texaco. Podrían ser los prolegómenos de algo similar.