Cándido Méndez, en una reciente aparición pública
Cándido Méndez, en una reciente aparición pública - ABC

UGT ha perdido 152.000 afiliados desde que estalló el escándalo de los ERE

Los dos sindicatos mayoritarios tienen 355.000 afiliados menos durante la crisis

javier gonzález
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A finales de 2010, este periódico descubrió el caso de los ERE supuestamente fraudulentos en Andalucía. Al acabar ese año, el sindicato UGT, presuntamente implicado en este y otros escándalos en aquella región, alcanzó un nuevo récord de afiliados: 1.209.651.

Sin embargo, al terminar 2014 la afiliación había descendido hasta 1.057.700 personas «a corriente de pago de sus cuotas». Es decir, 151.951 menos, lo que supone un descenso del 12,5%. Esto supone que el sindicato socialista ha perdido una media de 145 afiliados diarios durante los últimos cuatro años.

Entre medias, en abril de 2013, Cándido Méndez fue reelegido por enésima vez secretario general de UGT con el 86,3% de los votos, cargo que ocupa desde hace 21 años.

En el caso de CC.OO., la afiliación ha bajado incluso más que en UGT. Tras alcanzar el máximo histórico de 1.203.309 afiliados a finales de 2009, justo un año después de ser elegido secretario general Ignacio Fernández Toxo, al cierre de 2014 la cifra se situaba ya por debajo del nivel del millón de afiliados: 941.300. El descenso en los últimos seis años ha sido de 262.009 (21%). Si tomamos 2010 como referencia, al igual que anteriormente con UGT, la pérdida de afiliados es de 230.560 (19,7%).

Los sindicatos justifican este notable descenso del número de sus afiliados durante los últimos años en la crisis económica, ya que varios miles de ellos han perdido su trabajo y ya no consideran oportuno o viable económicamente hablando seguir afiliados. Incluso, han tenido que hacer una concienzuda actualización de sus listados, ya que cientos de ellos habían dejado de pagar desde hacía meses.

Aumentar los afiliados

En los últimos congresos confederales celebrados tanto por CC.OO. como por UGT en la primavera de 2013 sus dirigentes insistieron en mantener, y a ser posible aumentar, el número de afiliados porque este va a ser su principal fuente de ingresos después de que las administraciones públicas hayan recortado drásticamente las subvenciones y ayudas.

Así, la comisión ejecutiva confederal de UGT ingresó 15,56 millones de euros en 2013 por cuotas de sus afiliados y en sus presupuestos para 2015 rebaja esa cifra hasta 14,25 millones, según ha publicado en su web bajo el epígrafe «nuestras cuentas».

En el caso de CC.OO., su confederación sindical recibió de sus afiliados 15,05 millones de euros en 2012 y 13,921 millones en 2013.

Para intentar frenar la sangría de afiliados, los sindicatos han reestructurado sus cuotas, abriendo el abanico a parados y jubilados. También recuerdan que estas cuotas son deducibles en la declaración de la renta.

Cuotas más baratas

La cuota general de CC.OO. es de 11,20 euros mensuales para para personas con unos ingresos o prestaciones anuales brutas superiores a 9.034,20 euros. Tienen una cuota especial de 6,75 euros mensuales para personas con ingresos o prestaciones iguales o inferiores a 9.034,20 euros brutos anuales.

También cuentan con una cuota superreducida de 2 euros al mes para quien no tiene ningún tipo de remuneración o prestación, desempleados de larga duración y que sólo perciban la renta activa de inserción o la ayuda no contributiva, así como las personas en activo que perciban una remuneración igual o inferior a la renta activa de inserción. También incluiría a las personas menores de 30 años sin ningún tipo de retribución. Por último, existe la denominada cuota militante, de 15 euros mensuales. También existe la posibilidad de abonar para las personas afiliadas una cuota denominada cuota militante por un importe de 15 euros mensuales, de carácter voluntario y solidario y cuyo objetivo es compensar el efecto económico que supone la aplicación de los otros tipos de cuotas de importes inferiores para colectivos con los ingresos más bajos o sin ingresos.

Asimismo, UGT dispone de varias cuotas, como la básica confederal, de 11,10 euros mensuales. La reducida, de 7,75 euros, se aplica a los afiliados cuyos ingresos anuales íntegros procedentes de rentas del trabajo o protección por desempleo sean iguales o inferiores en cómputo anual a 1,50 veces el salario mínimo interprofesional, «así como a determinados colectivos y situaciones específicas cuando así lo prevean los estatutos federales», según el sindicato.

Hay otra cuota especial para jubilados de 5,55 euros al mes, pero tienen que estar afiliados a la Unión de Jubilados y Pensionistas (UJP) y cuyos ingresos anuales íntegros sean superiores a 1,50 veces el salario mínimo interprofesional. Si son inferiores, la cuota es de 3,30 euros. También para afiliados pertenecientes a los diversos sectores en que se organiza la Unión Estatal de Trabajadores por Cuenta Propia.

Además existen cuotas especiales de 3,90 euros para los trabajadores que pertenezcan a la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) y a la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).