La inmobiliaria Grupo San José ha sido salvado por la campana
La inmobiliaria Grupo San José ha sido salvado por la campana - jesús spínola

Banco Popular salva a la inmobiliaria San José y asume su control

Se crea un nuevo «holding» (Grupo Empresarial San José) con una deuda de 350 millones de euros, frente a los 1.626 actuales

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Salvado por la campana. El Grupo San José ha encontrado un caballero blanco que le saca in extremis del concurso de acreedores, tal y como adelantó ayer ABC. Banco Popular y su socio el fondo Värde Partners se harán con el control de la inmobiliaria del nuevo holding, al lograr capitalizar su deuda por acciones de la división que era totamente inviable.

Según ha podido saber este periódico, en las explicaciones que dará hoy mismo la compañía que preside Jacinto Rey en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), se rompen las condiciones del anterior crédito sindicado y se empieza desde cero, dando lugar a una nueva sociedad con nuevos propietarios en su división inmobiliaria.

Así, el nuevo acuerdo logrado entre la directiva del Grupo San José y la banca acreedora se divide en tres partes. Primero, la creación de un nuevo holding -Grupo Empresarial San José-, que estará bajo la batuta del actual presidente, Jacinto Rey, que asumirá una deuda de 100 milllones de euros. En segundo lugar, dicho holding será propietario también de la constructora de la compañía, con una deuda de 250 millones. Mientras, en tercer lugar, la deuda, denominada «no sostenible» en términos financieros, es la que se queda en la inmobiliaria, más de 1.200 millones -precisamente la deuda que proviene de la opa que San José lanzó en 2007 sobre la inmobiliaria vallisoletana Parquesol-, que es la que capitalizará Banco Popular y los fondos Värde Partners y Marathon Asset Management.

La división inmobiliaria pasa así a manos de la banca acreedora. En un 80% quedaría bajo el control del Popular y Värde -que lo integrarían en su negocio inmobiliario conjunto, en el que el primero tiene el 49%, y el segundo el 51%- y el fondo Marathon; y, el otro 20% se dividirá entre el resto de acreedores: JP Morgan, Deutsche Bank y Sareb.

El acuerdo alcanzado con sus principales acreedores -Banco Popular y Värde- facilita la viabilidad del nuevo grupo empresarial, que reanudará su actividad tradicional como empresa constructora con una carga de deuda muy limitada para poder seguir con su plan de expansión, sobre todo hacia Iberoamérica.

San José tenía hasta ayer mismo una deuda de 1.626,1 millones de euros. Su principal acreedor era en sus inicios el Banco Popular, con una deuda de 476 millones (cifra que incluye la parte procedente del Banco Pastor, que absorbió el Popular). En la actualidad, Värde Partners, socio de la entidad que preside Ángel Ron (en su plataforma inmobiliaria y en el negocio de tarjetas) se había convertido, en los últimos meses con el 52% del total del pasivo sindicado de la banca, 868 millones, en su mayor acreedor.

El fondo se ha ido haciendo paulatinamente con la mayor parte de la deuda acumulada por la compañía con las entidades financieras que han ido desprendiéndose de la misma -Santander, BBVA, Sabadell, Barclays y Abanca-. El intermediario fue Bank of America. Ayer, Grupo San José subió un 11,59% en Bolsa por la inminencia del acuerdo.