El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro - efe

La reforma fiscal incluye un impuesto que grava la salida de las grandes fortunas

La ley del IRPF establece que las plusvalías de las acciones que superen los 4 millones de euros tendrán que tributar si se cambia de residencia

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La nueva ley del IRPF publicada en el BOE el pasado viernes como consecuencia de la aprobación de la reforma fiscal incluye el pago por las ganancias patrimoniales en caso de cambio de residencia. Este nuevo impuesto, creado para gravar la salida de las grandes fortunas, afectaría a los contribuyentes que cambien su residencia habitual a un destino exterior a la Unión Euorpea y que hayan tenido tal condición en nuestro país durante diez de los últimos 15 años.

En concreto, el artículo 95 bis de la nueva normativa establece que aquellos contribuyentes que tengan acciones por valor superior a 4 millones de euros o de un millón de euros en el caso de que posean más del 25% de participación en la entidad tendrán que pagar por las plusvalías aunque no hayan vendido los títulos. En este caso se les aplicará un tipo a la renta del capital de 24% en 2015 y del 23% en 2016.

De la legislación se desprende que se «considerarán ganancias patrimoniales las diferencias positivas entre el valor de mercado de las acciones y su valor de adquisición». Para calcular las plusvalías se tendrá en cuenta el valor de estos títulos en la fecha de devengo del último período impositivo.

Esta medida no afectará a aquellos contribuyentes que cambien de residencia por motivos laborales siempre y cuando el territorio de destino no sea considerado paraíso fiscal. Además, en el caso de aquellos que adquiriesen de nuevo la condición de contribuyente podrán solicitar la rectificación de la autoliquidación para obtener la devolución de lo tributado.