Uno de los primeros anuncios de Jabón Lagarto
Uno de los primeros anuncios de Jabón Lagarto - ABC

Los 100 años de Jabón Lagarto

La famosa marca española de productos de limpieza celebra su centenario renovando su imagen

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La limpieza en España está unida con fuerza a un nombre propio: Lagarto. Sinónimo de experiencia y buena calidad, a lo largo de su historia el jabón Lagarto siempre se ha mostrado comprometido con las «ideas limpias». Lagarto lleva con nosotros desde el año 1914, siempre evolucionando y acompañando a los españoles en la limpieza de sus hogares y negocios, formando parte de tantas y tantas historias que resulta imposible recordarlas todas. [Vea aquí un repaso en imágenes de la historia de Lagarto]

Y es que Lagarto ha estado en nuestras casas desde siempre: nuestras abuelas lo utilizaban cuando eran niñas y ahora le dan uso también nuestros hijos. Se trata de productos hechos por una empresa familiar por y para las familias.

Así, con el objetivo principal de facilitar la limpieza de los hogares, es decir, hacer más fácil y sana la vida de sus consumidores, Lagarto ha sido siempre pionero en la introducción de productos novedosos en España. Como muestra un botón: en los años 50 fue de los primeros en vender detergentes para lavadora y en los años 60 lanzó el lavavajillas.

Los primeros pasos de Lagarto

La historia de Lagarto comienza en el año 1914 con una empresa familiar, Lizariturry y Rezola, fabricantes de bujías y velas que contactan con el inventor Peter Krebitz porque sus patentes estaban revolucionando Europa. Gracias a esta singular alianza se instala en San Sebastián una de las fábricas de jabón más modernas del continente.

En los años 20, década de optimismo y vitalidad, Lagarto comienza a llamar la atención debido a su elevado crecimiento y constantes inversiones para mejorar la fábrica de San Sebastián. El reconocimiento público de la importancia de la marca se materializa en 1924 con la visita de Su Alteza Real, el Príncipe de Asturias, Don Alfonso de Borbón y Battenberg.

En los 80 se trasladó a Zaragoza toda la actividad

Ese mismo año, 1924, la empresa decide llevar a cabo un rediseño de su imagen. La nueva imagen es diseñada por el artista gráfico Pedro Antequera Azpiri, el icónico cartel aún es estudiado en escuelas de diseño como una de las obras cumbre de la cartelería publicitaria. El cambio resulta muy positivo, contribuyendo de manera decisiva a su popularización en España.

La posguerra española deja tras de sí imágenes curiosas, como la del camión publicitario de Jabón Lagarto. La televisión no llegó a España hasta el año 1956 por lo que las marcas tenían que ser imaginativas en lo que a publicidad se refería.

Lagarto busca en todo momento mantenerse a la vanguardia de la tecnología europea, motivo por el cual se incorporan en aquella época nuevos descubrimientos técnicos procedentes de Italia gracias a los que se pone en marcha en el año 1957 una de las primeras plantas de enfriamiento de Jabón de Europa.

La aparición de la lavadora

Los años 50 vinieron marcados por la aparición de la lavadora, uno de los mayores avances tecnológicos en cuanto a mejora de la calidad de vida. La primera patente para una lavadora con tambor giratorio apareció en el año 1782 de la mano de Henry Sidgier. Se trataba de una caja de madera que giraba ayudada por una manivela exterior que hacía al mismo tiempo que la ropa se frotara contra una superficie rugosa. Estados Unidos lanzó la primera lavadora eléctrica en el año 1904 pero no se fabricó la primera en Europa hasta el año 1951, ya finalizada la Segunda Guerra Mundial.

La llegada de las primeras lavadoras a España en los años 60, planteó el reto de desarrollar productos específicos. Lagarto, fue pionero con el lanzamiento de una amplia gama de nuevos productos, liderada por el jabón atomizado para lavadora, precursor de los actuales detergentes en polvo. También en esta década, Lagarto lanzó el lavavajillas.

Un 94,8% de los españoles conoce la marca Lagarto.

La popularización de la lavadora en España no se hizo esperar, su rápida expansión hizo que la ropa en la década de los 70 ya se lavara mayoritariamente con este electrodoméstico. Con el objetivo de satisfacer la demanda de detergente, y buscando mejorar la capacidad logística de la empresa se decide inaugurar en 1971 el centro de producción de Zaragoza. En este centro se construye una torre de atomización que produce detergente en polvo atomizado, el de mayor calidad.

En los años 80, la importancia de la fábrica de Zaragoza lleva a tomar la decisión de trasladar allí toda la actividad de Lagarto, concentrándose en la nueva fábrica la producción de jabón, detergentes, desengrasantes, lavavajillas,...Esta década se caracteriza además por la racionalización de los tamaños de los detergentes, el tambor cilíndrico se abandona en favor de las actuales “maletas”, más sencillas de transportar.

La aparición de Euroquímica

La década de los 90 supone un antes y un después para jabón Lagarto. Euroquímica, compañía de productos de limpieza fundada en el año 1974 por el empresario madrileño Francisco Moreno, decide en el año 1992 adquirir jabón Lagarto. Lagarto completa gracias a esta unión su oferta de productos y suma un nuevo centro de producción en Toledo (Illescas).

El año 2000 vino marcado por la innovación. Los técnicos de la planta de Jabón Lagarto en Zaragoza se enfrentaron entonces a la necesidad de satisfacer las nuevas necesidades de los españoles, para lo que decidieron dotarse de nuevas capacidades de producción y laboratorios de investigación.

Con esta idea en mente, se inauguró en el año 2004 una nueva planta de fabricación de jabón en Zaragoza totalmente automatizada que permite producir anualmente 4.000 toneladas de jabón.

2014, el año del centenario

Lagarto comienza la década de su centenario con fuerzas renovadas y el ferviente deseo de continuar siendo la principal elección de las familias españolas.

Desde Lagarto se busca que los consumidores continúen confiando en su eficacia. Esta marca de productos de limpieza, desde el clásico jabón biodegradable hasta los modernos suavizantes con microcápsulas, se ha ganado un nombre propio en la historia de España gracias a su filosofía de «Ideas Limpias». Esta forma de trabajar, introduciendo únicamente los aditivos que mejoran la calidad, garantiza a los consumidores productos de calidad a precios muy competitivos.

Para celebrar el centenario de Lagarto se ha rediseñado la marca, actualizando y modernizando su imagen y respetando sus señas de identidad. El deseo de Euroquímica y de su marca Lagarto es mantener una tradición centenaria de compromiso con la calidad para seguir acompañando a la sociedad española durante otros cien años.