Banderas de distintos países entre las que destacan la de España, ondean ante la fachada del CentroInternacional de Prensa de la cumbre del G20 en Toronto, 2010 - efe

España ha concedido 260 visados a ricos por la compra de vivienda

Con casi un año de vida, la ley de Emprendedores otorga además 3.006 permisos de residencia a emprendedores e investigadores, entre otros

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Con el objetivo de no poner barreras a la inversión extranjera en España, eliminar la desigualdad legislativa (y competitiva) respecto a otros países de nuestro entorno e intentar dar salida al colosal stock de vivienda vacía tras el pinchazo de la burbuja especulativa en el sector inmobiliario, el Gobierno aprobó hace casi un año la ley de Emprendedores por la cual 3.266 extracomunitarios a fecha 31 de agosto obtuvieron el visado en nuestro país. Y de la cifra total, 260 de ellos, como rusos, chinos, libaneses y estadounidenses, entre otras nacionalidades, se acogieron al nuevo marco legislativo a través de la variante conocida como «golden visa», que otorga el permiso de residencia a millonarios foráneos por la compra de una casa de 500.000 euros o más.

En concreto, la norma contempla la entrega de los visados por varios supuestos: a inversores, emprendedores, profesionales muy cualificados, investigadores, familiares y trabajadores que efectúen movimientos intraempresariales. Fuentes gubernamentales apuntan que la cifra total de permisos de residencia expedidos hasta la fecha no sigue una trayectoria lineal, sino que en su fase inicial, y como consecuencia de la novedad, se tramitaron un menor número de ellos por el desconocimiento en el resto de países. Pero que esto va «in crescendo».

Y toda oportunidad es poca. El pasado julio, el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, explicó que en los primeros seis meses de vida de la normativa se habían concedido 1.880 visados (lo que sugiere cierta linealidad, de todas maneras) y que 282 de ellos fueron para ciudadanos chinos. Así, del viaje a China de la semana pasada del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se espera obtener algún rédito en este tema. O sea, que se engorden las cifras de visados a chinos.

En vigor desde septiembre de 2013, la ley de Emprendedores intentó poner fin a lo que desde el Gobierno consideraban un marco hostil para la inversión extranjera en nuestro país. O incluso simplemente para trabajar en España si no se pertenece a un país de la UE, que en algunos casos desembocaba en situaciones irregulares de profesionales que encadenaban visados de 90 días para ejercer su labor o que dimitían de hacer el esfuerzo burocrático español que en otros países como Portugal o Italia no necesitaban.

Así por ejemplo, la cadena de gimnasios norteamericana, Anytime Fitness, con 2.300 locales repartidos por todo el mundo, se benefició de la nueva legislación y pudo anunciar su intención de abrir en España hasta 200 establecimientos para el año 2020. Y en el caso concreto de los extracomunitarios que invertían en el mercado inmobiliario español, la ley buscaba facilitar lo que antes suponía un tráfago (o lo que es lo mismo, una barrera) por la necesidad de encadenar los permisos de residencia de nuevo o ejercitar la opción de residencia no lucrativa, con más condicionantes.

Por la curiosidad, y según los datos elaborados por el Ministerio de Economía hasta mediados de septiembre, son Madrid y Barcelona, como era previsible, las ciudades que más acogen a emprendedores e inversores durante este noveno mes del año. Sus nacionalidades, de los cinco continentes: venezolanos, ucranianos, japoneses, libios y neozelandeses. Entre otros.