Mapa actual de los grandes grupos bancarios en España
Mapa actual de los grandes grupos bancarios en España - abc

La reforma bancaria deja un mapa con 40 entidades menos, pero más fuertes

Los 15 bancos que han sobrevivido a la reestructuración financiera buscan ahora elevar la rentabilidad en un mercado con márgenes más reducidos

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El mapa bancario español ha sufrido en el último lustro una reestructuración de vértigo. Desde que CCM desveló en 2009 las debilidades generalizadas de las cajas de ahorros y el Estado salió a su rescate, la banca ha cerrado 12.439 oficinas (el 26,9%) y destruido 60.416 empleos (21,7%) y se ha recapitalizado con cerca de 100.000 millones. El sistema, fruto de una oleada de fusiones y absorciones, se ha reducido de 55 a 15 grupos financieros. Cada vez hay menos entidades, pero las que quedan, más grandes, están bien capitalizadas y son más competitivas.

Banco Santander, BBVA y CaixaBank, junto con Bankia, se han consolidado como los grandes grupos del país. Lo han hecho adquiriendo entidades nacionalizadas (Unnim, Catalunya Banc y Banco de Valencia, por ejemplo) y filiales de bancos extranjeros que han salido de España, como Barclays. Pero también han crecido gracias a cierta fuga de clientes de las cajas en apuros.

Esta reordenación del mapa financiero nacional también ha sido aprovechada por el Sabadell y el Popular, que han dado el salto de bancos medianos a grandes con la compra del Guipuzcoano, la CAM, Caixa Penedés, Banco Gallego y Lloyds España el primero, y de Banco Pastor y parte de la red de Citi España el segundo. Por detrás aparecen entidades medianas como Bankinter y viejas cajas como Kutxabank, Ibercaja, Unicaja, BMN, Liberbank y Abanca, ya convertidas en bancos.

Mucho más silencioso ha sido el proceso de consolidación en el sector de las cooperativas de crédito, que apenas representa el 5% del sistema financiero nacional, que se ha reducido de 80 a 65 entidades integradas en 40 grupos y que podría menguar más a raíz de su futura reforma, que ya planean las autoridades.

Es más, la unión bancaria, una vez se consolide, podría abrir un nuevo tiempo de fusiones, no solo a nivel nacional sino también transfronterizas, entre entidades de distintos países de la Eurozona, donde hoy operan 5.720 grupos. La reestructuración española, según la Asociación Española de Banca (AEB), podría ser el ejemplo para reducir esa sobrebancarización.

El nivel de concentración alcanzado en España ha suscitado la duda de si se está reduciendo la competencia. En algunas autonomías donde se han producido fusiones intrarregionales las entidades dominantes han alcanzado cuotas de mercado muy elevadas. Un informe de UGT apuntaba que 226.340 ciudadanos de 113 municipios ya no disponen de ninguna sucursal en su localidad, debido al ajuste de red.

Los seis mayores grupos controlan hoy el 70% del mercado, un nivel de concentración aún por debajo de la media europea. «El grado de concentración es muy bajo, correspondiente a un sistema bancario competitivo. Ninguna entidad domina el sector», dice BBVA Research en un análisis recién publicado. «No parece haber ningún acuerdo de colusión en el sector y la competencia entre las principales entidades es intensa», añade.

Como prueba, la salida del país de bancos foráneos por la dificultad de hacerse un hueco en el mercado y las intensas campañas de créditos a pymes que las entidades han empezado a lanzar en los últimos meses con el fin de elevar su cuota y, sobre todo, el negocio. Y es que volver a la rentabilidad y a los beneficios, tras cinco años de purga y saneamiento, es ahora el reto de los bancos.

«El tamaño del sistema deberá ser menor porque también lo será el mercado», señala otro estudio de BBVA. En un escenario de menores márgenes y mayores costes, ya no caben tantos jugadores. Además, el bancario es un negocio cada vez más de escalas, ganado las entidades eficiencia y competitividad. Y los nuevos requisitos de capital impuestos por las diferentes normativas nacionales e internacionales fuerzan además la concentración. «Vamos hacia un sistema más pequeño y más concentrado, pero con más competencia por la integración europea. Para los clientes esto es una ventaja, pues la oferta de productos y servicios debe mejorar», añade e informe de BBVA.

El objetivo de la reestructuración bancaria era crear grupos bien capitalizados, aun a costa de cierto grado de concentración y en beneficio de la estabilidad del sistema y por tanto de la economía. Ahora bien, y según fuentes del sector, lo que da estabilidad al sistema no es el mayor tamaño de las entidades sino la competencia.

’El alemán, por el número «landesbank» y «sparkasse», es el menos concentrado de Europa (sus cinco grandes bancos acumulan el 31% de los activos) y «funciona bien», según esas fuentes. En España, la competencia entre bancos y cajas dio mucha estabilidad al sistema, pero el modelo se gestionó mal, pues el estatus legal de las cajas les dejaba sin margen para acceder a los mercados para recapitalizarse.

La revisión de ese régimen legal y la imposición de normas de gobierno corporativo son precisamente otros de los pilares de una reforma destinada a evitar errores y excesos del pasado y crear un mapa bancario más sólido que contribuya a la recuperación económica.