El secretario general de la OCDE junto al ministro de Economía de España
El secretario general de la OCDE junto al ministro de Economía de España - efe
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De Guindos recuerda a la OCDE que España ya ha aprobado muchas medidas

El ministro de Economía confía en que España mantenga la velocidad de crucero pese al deterioro del entorno europeo

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El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha advertido de que los próximos trimestres serán «delicados» en Europa, aunque ha confiado en que España sea capaz de mantener la velocidad de crucero que ha alcanzado estos meses a pesar de que el entorno se haya deteriorado.

Así lo ha señalado Guindos en la rueda de prensa junto al secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, donde ha asegurado que España vive ahora un momento «distinto» que cuando se presentó el anterior informe, aunque no todo se ha solucionado. «En absoluto», dijo.

«España ya no es un problema para Europa»Según Guindos, aunque Europa se ha ido desacelerando, España es un «buen referente» por sus reformas estructurales, que han permitido que la velocidad de crucero que ha alcanzado el PIB se haya ido acelerando en los últimos meses. «Esperamos que se mantenga en los próximos trimestres, a pesar de que el entorno más próximo se haya deteriorado», ha dicho.

A su juicio, y en contraste con lo que ocurría hace dos años España «ya no es un problema» para Europa, sino que forma parte de la solución, sobre todo desde el punto de vista del planteamiento de política económica.

De Guindos también ha aprovechado para responder a las recomendaciones de la OCDE y ha asegurado que España ha tomado muchas medidas, tanto en materia fiscal como para reducir la factura que pagan los empresarios por tener a los empleados en plantilla.

El ministro de Economía ha recordado que el Gobierno ya ha planteado una reforma del IRPF que reducirá las retenciones de los trabajadores a partir del 1 de enero del próximo año y, al mismo tiempo, ha puesto en marcha iniciativas como la tarifa plana de 100 euros para la contratación indefinida.

Según el titular de la cartera de Economía, la combinación de estas dos medidas supone una reducción de la cuña fiscal (la diferencia entre lo que paga una empresa por tener a un empleado y lo que ese empleado se lleva a casa) de un 30%.

El crecimiento será paulatino

Por su parte, Gurría se ha mostrado convencido de que el crecimiento de la economía española se acelerará «paulatinamente» en los próximos dos años y ha celebrado que España vuelva a crecer, a crear empleo y a generar confianza, aunque ha pedido al Gobierno que mantenga el rumbo y el ritmo de las reformas y que implemente las cambios «a fondo».

«Toca mirar hacia adelante y asegurar la recuperación», ha señalado Gurría, tras advertir de los retos serán además «menos claros y más complicados» que en el pasado. «Cuando la casa se incendiaba, no era difícil saber que había que hacer, apagar el fuego. Ahora los retos son menos claros, más complicados. Ya no son tan evidentes como bajar el déficit. Ahora son retos de segunda y tercera derivada», ha subrayado.

Según Gurría, el «único pero» que se le puede poner a España es que las reformas empezaron «tarde», porque sin las reformas no habría sido posible restaurar la confianza de los mercados en la economía española, aunque hay que seguir trabajando.

A su juicio, el mayor reto que debe afrontar el país es el desempleo, por lo que sería necesario redoblar los esfuerzos en materia de políticas de activación, aunque también hay que trabajar en otros ámbitos como la mejora del modelo educativo, la inversión en I+D o el impulso de la actividad emprendedora, entre otras cosas.

Vincular salarios a la productividad

Gurría también se ha referido a la situación de los salarios y ha considerado que no deben aumentar hasta que no lo haga la productividad. A su parecer, fue necesario reducir los incrementos salariales e incluso bajar los sueldos en la primera etapa de la crisis y ahora sólo pueden mejorar de forma permanente si van acompañados de aumentos permanentes de la productividad.

En materia fiscal, Gurría ha dicho que España va en la «dirección correcta», aunque la OCDE ha recordado que parte de su trabajo es mostrar a cada país lo que hacen los demás. Pese a las recomendaciones, ha asegurado que Guindos ya le ha dicho en varias ocasiones que no va tomar determinadas medidas.

En cualquier caso, Gurría ha asegurado que la OCDE ha encontrado en España un interlocutor «muy competente y respetuoso» y que entiende que las decisiones últimas de política económica las tiene que tomar un país y su gobierno.