El Ibex se mantiene al alza con Europa desinflándose

El selectivo se asienta por encima de los 11.100 puntos, unos niveles que no alcanzaba desde finales de junio.

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Se dice desde siempre: los inversores compran con el rumor y venden con la noticia. Compraron con los rumores de acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania así como con los de la posibilidad de una intervención más contundente del Banco Central Europeo. Y hoy, cuando se confirmó el alto el fuego en Ucrania, las Bolsas cayeron. También cuando se conocían los detalles de la nueva intervención del Eurobanco, después, eso sí, de haberlo celebrado por todo lo alto el día previo, coincidiendo con la reunión de política monetaria. Los inversores dudan de que sea suficiente con lo que anunció Draghi el jueves, porque el mercado de ABS (bonos respaldados por activos) es muy pequeño, aunque interpretan que será un aperitivo, como lo fue este mismo programa para la Reserva Federal antes del lanzamiento de su programa de compra de deuda pública.

De todas maneras, hubo dos índices europeos que terminaron la sesión con ascensos. Y uno de ello fue el Ibex-35, que se apuntó un 0,44%, para dar un último cambio en los 11.148,90 puntos, su nivel más alto desde el mes de junio. El otro fue el Dax alemán, que subió alrededor de un 0,25%, gracias, posiblemente, al buen dato de producción industrial que conocimos en el país: en julio creció un 2,5% interanual, por encima del 0,6% previsto por los analistas, después de haber caído un 0,4% el mes anterior.

El PSI-20 de Lisboa se salvó de los descensos, pero sólo fue capaz de cerrar la sesión en tablas. El Ftse Mib de Milán, mientras, retrocedió un 0,11%. El Cac 40 francés, por su parte, se dejó un 0,19%. El peor fue el Ftse 100 británico, que cayó un 0,33%.

Bankinter y el Popular aguantan el tirón

Al selectivo español le apoyaron los bancos, con Bankinter y el Popular a la cabeza, que registraron revalorizaciones de un 3,11% y de un 2,31%, respectivamente. CaixaBank, el Sabadell y Bankia subieron más de un punto porcentual. Atrás se quedó el Santander, que apenas ganó un 0,16%, mientras que BBVA retrocedió un 0,16%.

Entre los mejores valores, Red Eléctrica, que subió un 2,59%. Además, Gas Natural, cuya subida rozó los dos puntos porcentuales. También Jazztel, Sacyr, Inditex, BME y Gamesa se apuntaron más de un 1%.

En negativo, fuerte recogida de beneficios en Abengoa, que retrocedió un 4,33% tras sumar más de un 5% en la sesión previa y acumular una rentabilidad en el año de cerca del 120%. Detrás, IAG, que perdió un 2,03%. Descensos de más de un punto porcentual para Viscofán, que se dejó un 1,29%.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, Ence encabezó los ascensos, con una subida del 9,12%, seguido de Bodegas Riojanas, Acerinox y Tavex, con ganancias de más de un 4%. Fueron los únicos valores que ganaron más que Bankinter. En negativo, el peor fue Codere, que perdió un 4,76%, con lo que fue el único que se comportó peor que Abengoa.

En el mercado de deuda, siguieron los progresos auspiciados por el BCE, por la posibilidad de que lo del jueves fuera sólo un aperitivo de lo que tiene planeado Mario Draghi para el euro. La rentabilidad del bono español a diez años cayó hasta el 2,04% desde el 2,15% de la jornada anterior. Se trata de un nuevo mínimo histórico. El espejo en el que se tiene que mirar la deuda española, la irlandesa, progresaba todavía más: la rentabilidad de su diez años bajaba hasta el 1,66%. El rendimiento de la deuda italiana retrocedía desde el 2,35% hasta el 2,26%. También bajaba el interés del bono alemán: desde el 0,97% hasta el 0,94%.

Con este comportamiento, las primas de riesgo se estrecharon. La de España, hasta los 111 puntos básicos. También se redujo la rentabilidad del bono americano a diez años: desde el 2,45% hasta el 2,42%.

Un informe de empleo en Estados Unidos regular

Pudo ser por contaminación de lo que ocurría en Europa, pero también podía deberse a los propios datos económicos que se publicaron en Estados Unidos. Y es que se dio a conocer el informe oficial de empleo del mes de agosto. Fue un poco decepcionante. Aunque cabe la lectura positiva. En Jackson Hole, la presidenta de la Reserva Federal norteamericana, Janet Yellen, afirmó que si el mercado laboral progresa más rápido de lo que espera, la subida de tipos se acercará y se acelerará, pero que si éste se gripa, actuará en consecuencia. El mercado ayer interpretó, a la vista de lo que sucedía en el mercado de deuda, que la subida de tipos se aleja. Y es que, aunque la tasa de paro cayó desde el 6,2% hasta el 6,1%, de acuerdo con lo previsto, el número de nuevos puestos de trabajo decepcionó: la economía no agrícola creó apenas 142.000, frente a los 230.000 que esperaban los analistas y de los 212.000 de un mes antes. El sector privado apenas añadió 134.000 nuevos trabajadores, por debajo de los 214.000. Y el sector manufacturero no creó empleo. Se trata de los peores datos del año. Hay que tener en cuenta, pues, que lo que revela el informe oficial de empleo de Estados Unidos es que la tasa de paro baja, pero sólo porque algunos de quienes no encuentran trabajo dejan de buscar, abandonan.

También hubo alguna buena noticia. Por ejemplo, la tasa de subempleo, la que mide el número de trabajadores ocupados a tiempo parcial a los que les gustaría trabajar a tiempo completo, bajó hasta el 12% desde el 12,2%, la tasa más baja desde octubre del año 2008. Y el número de parados de larga duración, es decir, aquéllos que se encuentran desempleados durante 27 semanas o más, se situaron en los 2,96 millones, el nivel más bajo desde los 2,7 millones de enero de 2009.

El euro frena su depreciación

Además, con la publicación del informe oficial de empleo de Estados Unidos también se frenó la depreciación del euro. El tipo de cambio entre el euro y el dólar llegó a acercarse otra vez al nivel de 1,30 unidades, aunque, al cierre, volvía a niveles similares a aquéllos en los que comenzó la jornada, en el entorno de 1,295 dólares por euro.

Los indicadores de Wall Street comenzaban la jornada sin muchos ánimos. Los que sí celebraban, por fin, la paz, eran los indicadores rusos. En la semana, han recuperado todos ellos alrededor de un 6%.

En el mercado de materias primas, el barril de Brent cerró la sesión con un descenso del 1,24%, para colocarse en los 100,57 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, cayó un 1,40%, hasta los 93,13 dólares. El precio de la onza de oro se mantuvo plano en los 1.265 dólares.