Mariano Rajoy desgranará hoy los logros económicos de sus dos años y medio en el Gobierno
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy - efe

Mariano Rajoy desgranará hoy los logros económicos de sus dos años y medio en el Gobierno

El PIB crece a un ritmo del 1,2% y el paro vuelve al nivel de 2011

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La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ya dijo en marzo en su última visita a nuestro país que «España había doblado la esquina de la crisis» y cuatro meses después los datos empiezan a confirmar los discursos, incluido el del Gobierno.

El primer termómetro de la vuelta de la actividad se detecta en el Producto Interior Bruto (PIB) y precisamente esta semana ha habido datos muy positivos. El tirón de la demanda nacional y del consumo han impulsado que el PIB crezca a un ritmo del 1,2% interanual, un nivel que no se veía desde el año 2007, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta recuperación de la actividad es incluso superior a la que había pronosticado el Gobierno, que se ha mostrado muy prudente en estos meses y no ha lanzado las campanas al vuelo, sobre todo porque España sigue teniendo una tasa de paro muy elevada.

Pese a la mencionada prudencia finalmente hace unos días el ministro de Economía, Luis de Guindos, tuvo que rendirse a las evidencias de todos los indicadores adelantados y anunció que en septiembre subirá oficialmente la previsión de crecimiento de la economía española, del 1,2% al 1,5% para este año y del 1,8% al 2% para 2015. Y, como todo el mundo sabe, la macroeconomía es la suma de las microeconomías de cada ciudadano y de cada empresa.

De menos a mas

La economía española ha ido de menos a más a partir de septiembre del año pasado, lo que se ha notado sobre todo en el tirón del consumo y poco a poco en la creación de empleo.

Cuando Mariano Rajoy tomó posesión como presidente del Gobierno la cifra de parados era de 4,422 millonesEn relación con el empleo, uno de los auténticos problemas de la economía española, también hay buenas noticias ya que se espera que el dato de paro de este mes de julio sitúe por primera vez el número de parados por debajo del que dejó José Luis Rodríguez Zapatero. Cuando el PP ganó las elecciones en noviembre de 2011 había 4,420 millones de parados inscritos en los servicios públicos de empleo (antiguo Inem). Un mes después, cuando Mariano Rajoy tomó posesión como presidente del Gobierno, la cifra era de 4,422 millones. No se descarta que el presidente, en el discurso de balance que hará hoy tras la reunión del consejo de ministros, avance el dato del paro de julio y que, sin duda, será superior al descenso registrado en julio de 2013, que fue de 64.866 personas.

Para hacernos una idea de lo que ha pasado en el mercado de trabajo en los últimos dos años y medio solo hay que recordar que en febrero de 2013, en realidad hace poco más de un año, el número de parados alcanzó el récord histórico de 5,040 millones. El punto de inflexión en materia laboral se produjo en España en octubre del año pasado, cuando se registró el primer descenso interanual del número de parados.

El Gobierno ya ha anunciado que bajará también su previsión de tasa de paro, en la actualidad en el 24,4%, aunque no ha querido pillarse los dedos. El propio De Guindos aseguró que la rebaja será «sustancial» pero no quiso avanzar más detalles.

Y, además, todo este cambio de rumbo en la economía española se ha producido sin tensión alguna en los precios, que continúan su senda de moderación e, incluso el mes pasado de nuevo entraron en terreno negativo. El Índice de Precios al Consumo (IPC) cayó un 0,3% en julio y vuelve a tasas negativas por la estabilidad de los precios de los carburantes y los alimentos, toda una ayuda en estos tiempos complicados que atraviesan muchos ciudadanos.

Estos bajos precios, según el Gobierno, no pueden hacer temer de momento que el país entre en una etapa de deflación (bajo crecimiento con precios en terreno negativo), con lo que de momento se mantiene como un dato positivo aunque, no hay que perder de vista que el Banco Central Europeo (BCE) mantiene el objetivo de que los precios en la Eurozona se deben acercar al 2%.

Y la novedad de la economía española en el segundo trimestre de este año, frente a periodos anteriores, es que han sido el consumo privado y la inversión empresarial los principales motores del crecimiento. Así, la demanda interna tuvo una contribución positiva al PIB del 0,3% gracias a un aumento del 0,4% del consumo privado, en línea con los tres trimestre anteriores, y del 1,6% de la formación bruta de capital, cuando entre enero y marzo cayó un 0,6% interanual.

Y no hay mejor termómetro del consumo que ver cómo han aumentado las reservas de los españoles de vuelos para estas vacaciones o las previsiones de ocupación hotelera. Toda una serie de síntomas del cambio de ciclo de la economía española.