La Comisión Europea saca a España de la lista negra, pero mete a Italia y avisa a Francia
El vicepresidente de la CE, Olli Rehn, durante la presentación del informe - reuters

La Comisión Europea saca a España de la lista negra, pero mete a Italia y avisa a Francia

Bruselas asegura que nuestro país ha hecho un «importante ajuste» en 2013, pero advierte de riesgos y recomienda «reformas adicionales» en el mercado laboral

E. serbeto / abc
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La Comisión Europea (CE) ha anunciado este miércoles que saca a España de la lista de países con «desequilibrios macroeconómicos excesivos», al considerar que ha hecho un «importante ajuste» en 2013. Sin embargo, en su informe advierte de riesgos, recomienda «reformas adicionales» en el mercado laboral y la mantiene en el grupo de estados con desequilibrios macroeconómicos a secas.

La mala noticia es que la Comisión señala ahora a Francia e Italia como los dos países que suponen un mayor riesgo para la eurozona «teniendo en cuenta sus dimensiones». En efecto, tanto Francia, el principal cliente de España, como Italia, se ven amenazados por una pérdida constante de competitividad y, sobre todo Italia, por un nivel excesivo de deuda pública.

El vicepresidente de la Ce, Olli Rehn, ha felicitado a España por las «acciones firmes emprendidas en e último año», pero recuerda que tiene pendientes «retos claves» centrados en el alto desempleo y la gran deuda pública. Para abordar estos desequilibrios, Rehn a instado a la clase política española a llevar a cabo una «acción política decisiva».

La CE considera que España debe «proseguir un desapalancamiento ordenado y una transformación estructural de la economía que contribuya a un crecimiento sostenible, abordando asimismo las cuestiones sociales».

En concreto, en el informe se destaca que España, al igual que países como Bulgaria, Croacia y Hungría han conseguido reducir sus altos déficits por cuenta corriente y conseguir incluso superávit. También subraya la fuerte reducción de los costes laborales llevada a cabo tanto por España como Irlanda.

No obstante, advierte, "la magnitud y la naturaleza interrelacionada de los desequilibrios, en particular los elevados niveles de deuda interna y externa, implican que los riesgos están todavía presentes".

Más reformas laborales

En cuanto al mercado laboral, la CE ve necesario que España se apoye en los "efectos positivos de las recientes reformas para la flexibilidad interna y los salarios", pero afirma "que se podrían concebir reformas adicionales". Asimismo, en el informe se apunta que «la destrucción del empleo parece estar llegando a su fin».

También asegura que el mercado inmobiliario se encuentra ya cercano a la estabilización.

Por último, la CE aborda el estado de las finanzas públicas de España, al afirmar que unos ingresos en las arcas públicas significativamente menores de lo esperado, unos gastos sociales más elevados y los costes de la recapitalización de parte de la banca "han generado una importante presión sobre los déficit públicos y un incremento pronunciado en la deuda".

En este sentido, afirma que España podría haber incumplido el objetivo de déficit del 6,5% del PIB fijado para 2013, aunque las mejores perspectivas macroeconómicas deberían permitirle lograr este ejercicio la meta del 5,8 %. También recalca que "garantizar la reducción de la reducción de la deuda pública a medio plazo requerirá esfuerzos fiscales sostenidos".

Castigo a Italia y Francia

En el severo castigo a Italia y Francia, Bruselas incluye que el país galo no cumplirá además este año con sus compromisos de reducción del déficit presupuestario. «En Italia, la persistentemente elevada deuda pública supone una pesada carga para la economía y es también una grave preocupación por sus efectos negativos para el resto de la eurozona» por lo que «necesitará mantener elevados superávits primarios durante muchos años y elevar su potencial de crecimiento para revertir esta tendencia».

En cuanto a Francia «pese a las medidas adoptadas para impulsar la competitividad, hasta ahora sólo hay pruebas limitadas de un reequilibrio» y «para afrontar estos retos, Francia necesita en particular mejorar el entorno para las empresas e impulsar la competencia en servicios», incluyendo la reducción de costes laborales.

Respecto a Alemania, Rehn ha recordado que no ha hecho esfuerzos para reducir su superávit de cuenta corriente y que a pesar de su actual fortaleza «la falta de inversiones constituye un elemento que hipoteca la sostenibilidad del crecimiento en el futuro». Aunque no haya dicho que tenga que ver con la mejora de la situación en otros países, Rehn recomienda que Berlín haga «un refuerzo para incentivar la demanda doméstica y un fortalecimiento de la inversión en Alemania»