Xavier Sala i Martín: «Europa ha sufrido dos tsunamis que le han robado los empleos industriales de la clase media»
El economista catalán Xavier Sala i Martín - INeS BAUCELLS
entrevista

Xavier Sala i Martín: «Europa ha sufrido dos tsunamis que le han robado los empleos industriales de la clase media»

El profesor de Economía de la universidad de Columbia alerta de los riesgos de la elevada deuda pública española

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¿Recuperación? Desde Davos, la montaña mágica desde la que cada año la elite económica global radiografía al mundo, responde Xavier Sala i Martín (Cabrera de Mar, 1963), profesor de Economía en la universidad de Columbia. «Con la retirada de estímulos de la Reserva Federal estadounidense podría repetirse la crisis de la deuda de los ochenta con distintos países, España a la cabeza», sentencia. El problema de nuestro país, recuerda, es pagar las facturas contraídas con un modelo productivo «agotado», una asignatura pendiente también para toda Europa. «La UE ha sufrido dos tsunamis que le han robado los puestos de trabajo de la clase media, los empleos industriales. El primer terremoto ha sido la incorporación de 4.000 millones de asiáticos al mercado laboral; el segundo, la innovación tecnologica». ¿Recuperación?

–¿Cree que la economía global se encamina hacia la recuperación económica, con la mejora de EE.UU. y Europa?

–La media de crecimiento global sí va a subir pero de la misma forma en que si metes la cabeza en el microondas y los pies en la nevera la temperatura media del cuerpo es la correcta a pesar de que mueras. Se amplían las diferencias entre países: ya no hay ricos y emergentes sino grandes brechas dentro de cada grupo. EE.UU. y Reino Unido crecen mientras Francia y Holanda recaen; China continúa pujante frente a otras economías que languidecen como Brasil y Rusia. En suma, no sé si esta situación será positiva o negativa pero va a continuar.

–¿Y España?

–España junto a la periferia europea tiene crecimientos cercanos a cero, por lo que de momento está estancada aunque haya mejorado.

–¿Cómo puede influir la retirada de estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal?

–Para los emergentes, desde que el presidente de la Fed, Ben Bernanke, anunció el llamado « tapering» ha habido una separación de países. Algunos han dejado de crecer como Brasil y Rusia y otros lo han superado como China. En cuanto a la moneda única, de entrada el euro se va a depreciar y el dólar se va a fortalecer. Además, mientras la Fed retira estímulos, el Banco Central Europeo parece ir por el camino opuesto, el de la alegría monetaria. Al final podría ser una historia parecida a la crisis de la deuda de los años ochenta, cuando EE.UU. subió sus tipos de interés después de que los mercados emergentes se hubiesen endeudado mucho, hundiendo a estos últimos. Ahora cambiarían los países afectados, perjudicando a economías endeudadas como la española que tiene un apalancamiento público de casi el 100% de su Producto Interior Bruto. España es muy vulnerable a una pequeña subida de tipos de interés que va a acabar sucediendo. Por tanto, la retirada de estímulos es un arma de doble filo para la economía española: por un lado le favorece para exportar pero por otro le puede perjudicar por la deuda que ha contraído.

–¿Hay riesgos de deflación (cuando el índice general de precios es negativo) o de una inflación demasiado reducida?

–La deflación tiene dos peligros: uno es el del consumo, que la gente no compre y porque espere precios más bajos en breve, reduciendo los salarios. No creo que esto vaya a ocurrir. Donde sí que puede haber peligro es en las deudas: la deflación perjudica a los endeudados y beneficia a los acreedores. Una factura de cien euros puede ser muy grande si tu salario es de un euro y puede ser insignificante si es de cien euros. En la medida en que los salarios bajen, haya deflación y mi sueldo cada vez esté más lejos de cien euros, es un problema. Pero creo que el BCE tiene demasiado miedo a la deflación, aunque este temor beneficie a España. En la medida en que el presidente del organismo, Mario Draghi, tenga miedo a la deflación, y ese fue uno de los argumentos que citó en noviembre para bajar los tipos de interés, va a imprimir más dinero, va a depreciar el valor del euro y esto beneficiará a las exportaciones españolas que es lo único que puede sacar al país de la crisis.

–¿Qué medidas tiene pendientes Europa para poder igualar la recuperación de EE.UU.?

–Europa tiene un problema estructural grave que solo se puede arreglar con un cambio en el sistema educativo. Lo cierto es que la UE ha sufrido dos tsunamis que le han robado los puestos de trabajo de la clase media, los empleos industriales. El primer terremoto ha venido por los 4.000 millones de asiaticos que han entrado en el mercado laboral, con menores costes de producción; el segundo tsunami es el tecnológico. La primera revolución industrial del siglo XIX y XX benefició a los trabajadores: se pagaba más en las ciudades que en el campo y la población emigró. Esa es la historia de España. Ahora la tecnología y la competencia asiática han provocado que esos empleos hayan desaparecido. Europa debe conseguir que sus trabajadores hagan lo que no pueden hacer los ordenadores. ¿El qué? Ser creativo, puestos dirigidos a ello. Para afrontar este reciclaje hay que cambiar por completo los sistemas educativos. Mientras en EE.UU. tienen un sistema más flexible, Europa está más anquilosada por su Estado del Bienestar. Y las naciones que no se adapten verán cómo se incrementa la desigualdad. Así, España acaba de aprobar una reforma educativa que ha desaprovechado la oportunidad de plantear todo este cambio.

–¿Qué hay de algunos emergentes que ahora vemos se están desacelerando?

–En general, los emergentes han cometido un gran error al pensar que podían imitar a China. Las primeras reformas que hicieron fueron dirigidas a eliminar desajustes macroeconomicos: déficits, deudas... y lo hicieron de manera correcta. Pero todos ha tenido el fallo de imitar a China en intervenir sectores empresariales. Y se equivocan. Los ejemplos más dramáticos son Argentina y Venezuela, pero también lo son India o Rusia. El hecho de que no haya libre competencia es lo que impide el crecimiento. Lo vemos en Argentina y Venezuela, donde el problema es el Estado, su Gobierno, y lo veremos también con Rusia o Brasil.

–China también crece a menor ritmo...

–El Partido Comunista anunció que el país tiene un problema de crecimiento en exceso dependiente de las exportaciones, y van a intentar estimular el consumo. Será difícil hacerlo, ya que los chinos no tienen Seguridad Social ni seguro médico y por eso son grandes ahorradores. Y el Gobierno chino, al percatarse de que si dejan de exportar van a dejar de crecer a los niveles que estaban registrando por unos años, ha dado marcha atrás y no está implementando este cambio de modelo. Cuanto más lo posterguen, peor será para ellos.