La discriminación horaria, la opción para adelgazar el recibo de la luz
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La discriminación horaria, la opción para adelgazar el recibo de la luz

El ahorro con esta tarifa puede alcanzar los 180 euros al año, aunque implica un «cambio en los hábitos de consumo familiares». La reducción de la potencia contratada y acudir al mercado libre son otras alternativas para aliviar el bolsillo

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Los consumidores buscan interruptores con los que atemperar ese apagón que la cuenta corriente experimenta cuando llega el recibo de la electricidad. Además de los repetidos consejos para evitar que el consumo se dispare innecesariamente, también existen rendijas contractuales por las que por los que puede colarse la luz del ahorro. Por ejemplo, cambiar la tarifa habitual por una de Discriminación Horaria (DH). Según los cálculos de un estudio de la Confederación de Usuarios y Consumidores (CECU), esta opción permite conseguir «sustanciales rebajas» en la factura, que pueden alcanzar los 180 euros por año.

CECU apunta que este tipo de tarifa conlleva «un cierto esfuerzo» por parte del consumidor y «un cambio en los hábitos de consumo de la familia». «Ahora procuramos poner la lavadora y el lavavajillas siempre por la noche. Y plancho por la mañana, antes de ir a trabajar, o los fines de semana», apunta María, que cambió el contrato del domicilio familiar hace apenas nueve meses. El horario valle de la Discriminación Horaria, el periodo en el que la electricidad es más barata, abarca de 22 horas a 12 horas (desde las 13.00 a las 23.00 horas en verano). «No he calculado exactamente el ahorro, pero nosotros desde luego no pagamos más que hace un año», zanja María sobre las ventajas de esta tarifa si se aplica con sentido común.

Pero lo cierto es que esta tarifa necesita disciplina. Según cálculos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) utilizar los electródomésticos durante el periodo valle puede reducir el coste de la factura hasta en un 40%, pero hacerlo durante el resto de la jornada puede tener un sobrecoste de hasta el 20%. La solución puede convertirse en un costoso problema.

Desde luego, la discriminación horaria no es adecuada para los hogares en los que varios miembros pasan muchas horas en casa. Y deben descartarla también las familias que no sean capaces de tener un mínimo del 30% de consumo eléctrico en el periodo valle. En cualquier caso, la DH es idónea si tu vivienda dispone de sistemas de acumulación de energía como sucede con la calefacción, que se carga durante la noche pero sigue liberando calor durante el día.

El cambio a la tarifa de Discriminación Horaria puede realizarse a través del comercializador de energía que tengamos contratado. El precio ronda los 9 euros y se puede realizar para cualquier tipo de potencia.

Competitividad reducida

CECU también recomienda cambiar la Tarifa de Último Recurso (TUR) al libre mercado. La TUR es la tarifa que fija el Ministerio cada tres meses, y a la que están acogidas la mayor parte de los consumidores, más de 16 millones. Sin embargo, CECU apunta que en esta opción «las ofertas suelen suponer una rebaja de entre el 5 y el 10 por ciento en el término fijo, lo que depende de la potencia contratada y, en general, supone un ahorro muy pequeño». Por ejemplo, para un hogar con 3,3 kw contratados y un consumo de 3.487 kwh (esa sería la media, según el Instituto para la Diversificicación y Ahorro de la Energía) el ahorro con la oferta más barata no pasaría de los 30 euros anuales. CECU recomienda consultar el comparador de tarifas creado por la Comisión Nacional de Energía para descubrir de primera mano que «hay pocas opciones de rebajar significativamente nuestro recibo con las ofertas actuales del mercado libre».

La llama de la competitividad no parece encenderse en el mercado eléctrico, pese a algunos sonoros intentos como la subasta colectiva organizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) el pasado mes de octubre. Holaluz.com, la comercializadora catalana que ganó la subasta, consiguió unos 25.000 clientes, que se ahorrarán en torno al 8% de media.

Bajar la potencia contratada

La parte fija correspondiente al recibo de la luz ha ido ganando peso en el recibo de la luz a lo largo de los últimos años, por lo que la CECU también recomienda reducir la potencia contratada al mínimo posible, aunque esta opción siempre implica calcular muy bien las necesidades para no encontrarse con los continuos saltos del interruptor.

La plataforma «Bájate la potencia», formada recientemente por una veintena de organizaciones, calcula que con solo bajar en un tramo la potencia contratada (1,15 kW por tramo) un hogar puede ahorrar 52 euros al año. Los promotores de la iniciativa han creado la web «www.bajatelapotencia.org» para informar de las ventajas de reducir esta parte fija del recibo.

Esta web explica cuánto se puede bajar la potencia en función de los aparatos que se usen, y cómo hacerlo. La plataforma calcula que la suma de todas las potencias contratadas por los consumidores en España es de 150.000 megavatios (MW), cuando la demanda punta no alcanza ahora los 40.000 MW. Según esta organización, estos 110.000 MW de potencia de los que no se hace uso los pagan los consumidores, y dedican a ello unos 3.500 millones de euros adicionales.

El cambio de potencia suele costar alrededor de once euros y la empresa está obligada a realizarlo en quince días, previa instalación de un controlador de potencia.