Sucursal del Banco de Chipre en Nicosia, que fue rescatado en abril de este año
Sucursal del Banco de Chipre en Nicosia, que fue rescatado en abril de este año - efe

Así será la norma de los rescates bancarios en la Unión Europea

A partir de 2016 los depósitos de más de 100.000 euros, bonistas y acreedores tendrán que hacer frente a la quiebra de las entidades

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El Parlamento de la Unión Europea, la Comisión y el consejo han alcanzado un acuerdo para fijar la nueva regulación que determinará qué pasos se deben tomar en el caso de que sean necesarios futuros rescates bancarios. La directiva entrará en vigor en 2016, en lugar de 2018, como se había previsto inicialmente. ¿Qué novedades incorporará? ¿Afectará a todos los depositantes o introducirá restricciones? Uno de los objetivos de esta normativa es, precisamente, que no se repita el debate que se produjo en el caso del rescate de Chipre, que se llevó a cabo en abril.

¿Tendrán que sufrir quitas todos los depositantes?

En caso de quiebras de los bancos, los depósitos de menos de 100.000 euros estarán siempre protegidos y los que superen esta cantidad serán los últimos en sufrir quitas o descuentos. Antes que ellos, tendrán que asumir pérdidas accionistas, inversores en productos híbridos (preferentes, convertibles, etc.), bonistas júnior y bonistas senior.

¿Cuándo se pondrá en marcha?

La nueva herramienta que permite aplicar quitas a depositantes y acreedores, denominada «bail-in», entrará en vigor el 1 de enero de 2016, en lugar del año 2018 previsto inicialmente. De este modo, las nueva reglas coincidirán con el estreno del Mecanismo Único de Resolución (MUR) que, en principio, deberían pactar los jefes de Estado y de Gobierno la próxima semana.

¿Con qué fondos se garantizan los depósitos?

Las entidades financieras deberán hacer aportaciones a fondos de resolución que tendrán que estar dotados al menos con una cantidad equivalente al 1% de los depósitos protegidos (hasta 100.000 euros). En diez años tendrán que dotar unos 70.000 millones de euros, de los que 6.600 tendrán que ser aportados por los bancos españoles.

¿Habrá excepciones?

En momentos de fuertes crisis, se permitirá a los gobiernos cierta discrecionalidad para utilizar los presupuestos o los fondos de resolución para evitar pérdidas a determinados inversores, pero con límites:deben respetarse las normas de ayudas de Estado de la UE, requiere el visto bueno de la CE y deben haberse aplicado quitas a, al menos, el 8% del activo total del banco.