Un teórico recorte de los salarios del 7% podría aumentar el empleo en un 20%
Rafael Doménech, segundo por la izquierda, en un reciente acto en la biblioteca de ABC - ERNESTO AGUDO

Un teórico recorte de los salarios del 7% podría aumentar el empleo en un 20%

Hasta el tercer trimestre de 2014 no se creará empleo a nivel agregado, pero«ojalá nos equivoquemos y sea antes», afirma Rafael Doménech, economista jefe de BBVA Research

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La flexibilidad salarial es una condición necesaria para acelerar la creación de empleo a corto plazo. Esta es la principal conclusión del estudio realizado por BBVA Research, que apunta a que una teórica disminución del salario real del 7% podría aumentar el empleo hasta en un 20% y el PIB en un 11,6%, según ha explicado el economista jefe del servicio de estudios del BBVA, Rafael Doménech.

Esa tesis contrasta con la de quienes afirman que una disminución de los salarios provocaría una reducción de las rentas de los hogares, lo que recortaría el consumo privado y la demanda agregada. «Estos argumentos se basan en una visión parcial de la economía», subraya Doménech.

La mencionada reducción del 7% del salario no implica que todos los salarios tengan que disminuir, pues la mayoría de los trabajadores ya se han ajustado a su productividad. El economista jefe de BBVA Research subraya que «es mejor ajustar los salarios a la productividad que no al revés» y ha puesto como ejemplo para el resto de sectores productivos al del automóvil.

Además, esa rebaja de salarios debería ir acompañada de reformas que aumenten tanto el crecimiento de la productividad como la la competencia para reducir los márgenes de precios. «Cuanto más flexibles sean los precios más rápida será la creación de empleo», indica el estudio. Si estas medidas se hubieran adoptado en 2009 se habrían destruido un millón de puestos de trabajo menos, según Doménech.

BBVA Research subraya que la flexibilidad salarial es la estrategia con efectos más rápidos: aceleraría la salida de la crisis, con aumentos del PIB, del empleo y de las rentas salariales, reduciendo los principales desequilibrios macroeconómicos. Y sus efectos serán mayores cuanto más expansiva sea la política monetaria y menor la fragmentación financiera en Europa.

El economista jefe del servicio de estudios del BBVA ha pronosticado que hasta el tercer trimestre de 2014 no se creará empleo a nivel agregado. «Ojalá nos equivoquemos y sea antes», apunta, para añadir que, con crecimientos del PIB del 2,5% y del 0,6% de la productividad, hasta 2025 no se volverá a las tasas de empleo que había al comienzo de la crisis en 2008.