¿Por qué Isidro Fainé no acudió al decisivo consejo de Repsol sobre YPF?
Antonio Brufau e Isidro Fainé, en una imagen de archivo - EFE

¿Por qué Isidro Fainé no acudió al decisivo consejo de Repsol sobre YPF?

La decisión del presidente de La Caixa de delegar su voto en Brufau supuso un espaldarazo en un momento en que este último estaba cuestionado

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Uno de los datos más llamativos previos al consejo de Repsol fue la ausencia de uno de los principales artífices del acuerdo con YPF y el Gobierno argentino: el presidente de La Caixa y uno de los dos vicepresidentes con los que cuenta la petrolera española, Isidro Fainé. El hecho de que no acudiera una de las piezas claves en un momento trascendental para la compañía, cuando se debía ratificar el propio principio de acuerdo, sumaba «a priori» una nueva incógnita no sólo al proceso de pacificación del conflicto de Repsol con su antigua filial argentina, sino también al equilibrio de fuerzas dentro de la cúpula del grupo.

Mucho se había especulado en las horas previas sobre el difícil papel del actual presidente de la compañía, Antonio Brufau, quien desde el «minuto uno» posterior a la expropiación del 51% de la petrolera argentina había defendido una indemnización ajustada a los estatutos de YPF, cifrada en 10.500 millones de dólares ( 8.000 millones de euros). El preacuerdo contemplaba una compensación notablemente inferior, menos de la mitad de lo que exigía desde un principio: 5.000 millones de dólares (3.700 millones de euros), que se abonarían en deuda soberana argentina (que, para más inri, cotiza con fuertes descuentos en los mercados) a un interés del 8,75%.

Es decir, el trasfondo político de acercamiento entre los gobiernos de España y Argentina, que parecen dispuestos a retomar las deterioriadas relaciones diplomáticas; la intención de dar carpetazo a la vía judicial y el deseo de alcanzar un acuerdo que permita el pago de una parte de la compensación (ante el temor a no cobrar absolutamente nada, como señalaba ayer Financial Times) prevalecieron sobre esa demanda inicial de 10.500 millones de dólares. Brufau se había signficado con una reclamación que había quedado en un segundo plano. Y si el consejo de administración aprobaba la propuesta el paso lógico siguiente es que sometiera su gestión a examen.

Es entonces, en ese ínterin, cuando se comunicó la ausencia de Fainé. Pero él mismo se apresuró a deshacer de inmediato la incógnita mediante un escrito. El presidente de La Caixa explicó que debía asistir en Hong Kong al consejo de administración del BEA ( Bank of East Asia), entidad en la que está presente con un 15%. No era la primera vez que la agenda de Fainé le impedía asistir a un consejo de la petrolera. Pero sí fue significativa su decisión de delegar el voto en Brufau, en vez de en Juan María Nin, consejero delegado de Caixabank. Tampoco era la primera ocasión en que tomaba esta determinación. Pero dado el momento que atravesaba el presidente de Repsol resultaba una clara muestra de confianza y apoyo a su gestión.

El resultado ya es conocido: los consejeros «valoraron positivamente», por unanimidad, el acuerdo, aunque faltaron por concretar aspectos importantes, como las garantías de cobro. Al mismo tiempo, la práctica totalidad de los accionistas respaldaron a Brufau, a excepción de la mexicana Pemex, que en varias ocasiones se ha posicionado públicamente en contra del directivo catalán. Posteriormente, en un comunicado detalló que su voto en contra obedeció a que, a su juicio, Repsol «no ha ofrecido los resultados deseables para la compañía y sus accionistas».