El consejo de Repsol aprobará el acuerdo con YPF, pero exigirá garantías de cobro

El consejo de Repsol aprobará el acuerdo con YPF, pero exigirá garantías de cobro

Los bonos argentinos tendrían un interés del 8,75% y serían efectivos desde el primer día

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Repsol reúne hoy a su consejo de administración para estudiar, entre otros asuntos, el principio de acuerdo alcanzado a última hora del lunes en Buenos Aires entre Argentina, México y España sobre la expropiación de YPF, la filial de la petrolera española expropiada en abril de 2012 por el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

La cita, que empezará a las 16 horas en la cuarta planta de la zona ejecutiva de la nueva sede del grupo en la avenida de Méndez Álvaro, será histórica ya que pondrá fin a un contencioso que creó un conflicto diplomático con Argentina y, colateralmente después, con México.

Salvo sorpresas de última hora, los expertos y los mercados dan por hecho que el consejo aprobará ese principio de acuerdo. Más que nada, porque ha sido diseñado por el propio presidente de Repsol, Antonio Brufau, y porque cuenta con el impulso y el beneplácito de los gobiernos de los tres países, así como con el apoyo de Caixabank y Pemex, sus dos principales accionistas.

Aunque oficialmente aún no ha trascendido el contenido de ese principio de acuerdo, se sabe que prevé una indemnización del Gobierno argentino a Repsol de 3.700 millones de euros (5.000 millones de dólares) en deuda pública argentina. Según ha podido saber este periódico, se trataría de bonos con un interés del 8,75% y que se podrán hacer líquidos desde el día siguiente a la firma del acuerdo.

No obstante, es muy probable que el consejo, aunque apruebe las líneas básicas del principio de acuerdo, exija más garantías financieras, máxime cuando se trata de Argentina, un país inestable económicamente hablando. De hecho, algunos analistas apuntan que « los bonos argentinos a largo plazo no los quiere comprar nadie en los mercados y su valor real debe ser menos de la mitad del nominal».

Las únicas críticas al principio de acuerdo que pueden surgir en el seno del consejo podrían venir de alguno de los siete consejeros independientes, que entenderían que este acuerdo (esos 3.700 millones de euros) dista mucho -por lo que se conoce hasta ahora- de lo solicitado oficialmente por Repsol (casi 8.000 millones) como indemnización por la expropiación del 51% de YPF ante los tribunales y organismos internacionales.

Sin embargo, fuentes del propio núcleo duro del consejo (Caixabank, Pemex, Sacyr y Temasek, que suman seis de los 16 consejeros) subrayan que el acuerdo es satisfactorio y que devuelve la paz al seno de la compañía. Afirman además que «son mejor 3.700 millones de euros en mano que tener sobre la mesa una opción de cobro de una cantidad que no se sabe cuál sería y que ni siquiera se tiene certeza de que se cobraría al cabo de seis u ocho años». Más vale un mal acuerdo que un buen pleito.

Desde el citado núcleo duro (Caixabank tiene el 12,02% de Repsol, Sacyr el 9,38%, Pemex el 9,34% y Temasek el 6,32%) destacan también que el principio de acuerdo ha sido diseñado por el propio Antonio Brufau, si bien no niegan que seguramente presionado por el Gobierno español. De hecho, un documento con las líneas básicas de ese acuerdo fue entregado por el presidente de Repsol al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, hace diez días para que lo estudiara el ministro de Energía mexicano, Pedro Joaquín Coldwell, en una reunión que tuvieron ambos en aquel país hace dos fines de semana. El documento exigía el abono de unos 3.700 millones de euros «pagaderos en efectivo, en divisas convertibles, libremente disponibles y libres de impuestos o en otras formas de pago equivalentes».

¿Dos acuerdos distintos?

Las mismas fuentes del entorno de los accionistas destacan que este acuerdo «nada tiene que ver» con el que YPF presentó al consejo de Repsol en junio pasado y que fue rechazado por unanimidad al considerarla «insatisfactoria» y basada en «activos sobrevalorados».

El consejo optó entonces por desestimar la oferta tras una larga reunión en la que sus consejeros realizaron un «exhaustivo análisis técnico y económico interno», apoyado en informes externos, según la petrolera. La propuesta del Gobierno argentino contemplaba la creación de una sociedad conjunta entre Repsol, YPF y Pemex para explotar el 6,4% del yacimiento de Vaca Muerta e implicaba la retirada de todos los litigios judiciales abiertos por la empresa española.

Esta sociedad habría estado participada en un 51% por YPF, un 47% por Repsol y en un 2% por Pemex. Además, la petrolera española recibiría 1.147 millones de euros en capital, que tendría que invertir obligatoriamente en la sociedad conjunta para financiar los proyectos de explotación. La valoración realizada por YPF era de 3.823 millones de euros: 1.147 millones en bonos y 2.676 millones de la participación en la sociedad. El consejo estimó que este importe «no respondía en su cuantía a la pérdida sufrida por Repsol», ya que se basa en «activos sobrevalorados», es decir, tasados por encima del precio de mercado de operaciones similares.

Venta del 12% de YPF

Otra derivada que podría ofrecer el principio de acuerdo que aprobará hoy el consejo de Repsol es facilitar al grupo español la desinversión del 12% que aún posee de YPF y que, según los analistas, estaría valorada actualmente en unos 1.000 millones de euros. Algún experto apunta incluso que esa participación podría ser adquirida por Pemex, la petrolera estatal mexicana que, aunque es la tercera de la discordia en este contencioso, va a salir muy beneficiada y con la manos libres para invertir en el macroyacimiento de Vaca Muerta.