David Álvarez, presidente de Eulen
David Álvarez, presidente de Eulen - jaime garcía

Los hijos del dueño de Eulen defienden la transparencia de su gestión en El Enebro

David Álvarez acusó a sus hijos «díscolos» de «vaciar la sociedad», pero estos aseguran que la reordenación accionarial fue «comunicada con todo detalle, legalmente y en tiempo»

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Los cinco hijos «díscolos» de David Álvarez, el presidente de Eulen, han respondido hoy en un comunicado a las acusaciones de su padre, que denunciaba a principios de esta semana que habían «vaciado la sociedad de El Enebro, llevándose más de 80 millones» de euros, «para que cuando se produzca el triunfo de su padre en el procedimiento judicial» que mantienen abierto, éste se encuentre con «la caja vacía».

En su nota, los hijos de David Álvarez recuerdan que «ostentamos legítimamente y sin discusión en los tribunales la propiedad mayoritaria de El Enebro desde 1986» y explican su decisión de aplicar una reordenación accionarial. «La decisión pendiente del Tribunal Supremo sobre el derecho del disfrute económico limitado, que reclama David Álvarez sobre El Enebro, no modificará la legítima propiedad de la empresa, sea cual sea su fallo, puesto que la propiedad no se discute en este caso y seguirá en manos de sus cinco hijos con más de un 66% de las acciones».

Según los hijos de Álvarez, «la operación de compraventa de nuestras acciones en Eulen surge como consecuencia de nuestros reiterados e infructuosos intentos de reconciliación con nuestro padre a lo largo de los últimos cuatro años y sus maniobras para impedir nuestra participación en la gestión de Eulen, como lo demuestra la eliminación del derecho de adquisición preferente a favor del resto de los accionistas y la constitución de Daval, una sociedad instrumental para controlar Eulen con el único objetivo de marginarnos para siempre de la gestión de esa sociedad».

Elvira, Marta, Emilio, Juan Carlos y Pablo Álvarez Mezquiríz explican que «ante estos hechos indiscutibles y la desaparición de Eulen como sociedad familiar, los cinco hermanos decidimos reagrupar nuestras acciones en la sociedad patrimonial de la que somos propietarios mayoritarios, El Enebro, de la misma forma que D. David Álvarez ha hecho a través de Daval. Nuestro único objetivo es defender nuestro legítimo patrimonio e impulsar la gestión y el negocio de El Enebro y sus empresas participadas, así como el de todos sus empleados». Los cinco «hijos díscolos» recuerdan que «la operación de venta y reagrupamiento de nuestras acciones comenzó en marzo de este año y se ha llevado a cabo de una forma legal, transparente y en igualdad de condiciones para todos los accionistas de El Enebro con acciones en Eulen» y aseguran además que «la operación fue validada por un informe de una de las cinco primeras auditoras de este país respecto de las condiciones de compra y contó con el asesoramiento jurídico de uno de los despachos de abogados más importantes de Madrid».

Los cinco hermanos explican en el comunicado que comunicaron individualmente a los administradores de Eulen y a sus accionistas su «deseo de vender las acciones, para lo cual se les concedió un plazo más que razonable para que decidieran sobre su adquisición. Daval, a través de un escrito firmado por D. David Álvarez, manifestó su intención de comprar el paquete completo de uno de los accionistas al precio fijado por Eulen (530 euros por acción). El accionista citado comunicó a Daval que no podía vender el 100% de sus acciones sino solo un paquete de las mismas. Ante esta situación, reiteró a Daval si seguía interesada en esa operación. Daval contestó que estaba interesada en la compra de ese paquete de acciones y pidió las condiciones de la operación. Tras fijar la cita para la firma de la venta ante notario, Daval dio marcha atrás y rechazó la compra»

Comunicación detallada

Por ello, los cinco hijos de David Álvarez consideran qu su padre Álvarez no puede calificar la operación de «maniobra clandestinamente urdida» puesto que «le fue comunicada con todo detalle, legalmente y en tiempo, aceptó el precio y en el último instante rechazó la operación cuando estaba toda la documentación preparada». Además, insisten en que en la Junta General de Accionistas de El Enebro, «celebrada en junio pasado, El Enebro aportó toda la información de las compraventas, copias de los contratos, acuerdos del Consejo de Administración y el informe de auditoría, además de toda la documentación necesaria sobre la operación».

Los cinco hijos de David Álvarez agrupados en El Enebro rechazan así las acusaciones vertidas por su padre, que «se caen por su propio peso». «No hemos vaciado la caja» de esta sociedad ni hemos provocado ningún quebranto a la misma con esta operación. Simplemente hemos reagrupado nuestras legítimas acciones de Eulen en El Enebro vendiéndolas al precio estipulado por la propia Eulen que será pagado a lo largo de siete años y no supondrá ningún perjuicio a la compañía», insisten, al tiempo que lamentan «que este conflicto haya traspasado el ámbito familiar, se haya trasladado a los medios de comunicación y haya llegado a los tribunales».